El alcalde de Utrera, José María Villalobos, junto al escultor que ha realizado el monumento, Jordi Díez
El alcalde de Utrera, José María Villalobos, junto al escultor que ha realizado el monumento, Jordi Díez - A.F.
Cultura

El Abate Marchena contará con un monumento en Utrera diseñado por el reconocido escultor Jordi Díez

Se trata de un recuerdo permanente dedicado a este intelectual utrerano que participó de manera activa en la Revolución Francesa

UtreraActualizado:

Las calles de Utrera pueden ser contempladas bajo la perspectiva de un viajero en el tiempo que quiera entrar en contacto con algunos personajes históricos a través de sus monumentos. Es posible contemplar el barrio de San María bajo la óptica de Rodrigo Caro, la Vía Marciala acompañado por la vigilante mirada de Clemente de la Cuadra, o sentir la actividad de La Vereda en compañía de San Juan Bosco. En torno al próximo 31 de enero -la fecha en la que en 1821 falleció el Abate Marchena-, la localidad va a contar también con la presencia en sus calles, de un monumento dedicado al Abate Marchena, en este caso realizado por el prestigioso artista vallisoletano Jordi Díez, quien ha tratado de plasmar en una obra artística el indomable carácter del intelectual utrerano.

Se trata del colofón final al denominado «Año Cultural Abate Marchena», que a lo largo del pasado 2018 ha tratado de rescatar del olvido la figura del intelectual utrerano, quien participó de manera activa en la Revolución Francesa y tradujo al castellano a algunos de los más importantes escritores ilustrados franceses. De esta manera las calles de la localidad, acogerán un homenaje permanente a este personaje, quien desapareció prácticamente de la historia, sufriendo la enorme losa de lo que supone una auténtica «leyenda negra».

Recientemente, varios miembros de la corporación municipal, con el alcalde José María Villalobos a la cabeza, han acompañado al artista que ha recibido el encargo de la realización del monumento, en una visita por las calles de la localidad, con el objetivo de buscar el mejor emplazamiento para este recuerdo permanente al Abate Marchena.

Jordi Díez ha realizado trabajos para firmas internacionales como Loewe

Jordi Díez, ya tiene prácticamente rematado este trabajo que se unirá a la nómina de personajes ilustres que destacan en la calles de Utrera. Se trata de un escultor que cuenta con una dilatada experiencia, estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y se ha especializado desde el año 2007 en trabajos realizados exclusivamente con acero. Hay que destacar obras como la interpretación escultórica del bolso de Loewe «Amazona» para el escaparate de la tienda que esta marca tiene en la Gran Vía de Madrid o los elementos exclusivos de cubertería encargados por el restaurante «El Celler de Can Roca». Ha trabajado en proyectos artísticos en lugares como San Francisco, Arabia Saudí, Iraq o Singapur.

Una de las principales dificultades que aparecen a la hora de acercarse a una figura como la del Abate Marchena, que son todavía más extremas para un artista visual, es que a pesar de que la Literatura nos ha legado muchas descripciones físicas del utrerano -la mayoría de ellas centradas en los numerosos defectos que tenía-, no ha llegado hasta nuestros días ningún retrato de su cara. El artista ha reconocido que se ha enfrentado en este caso a un encargo muy especial, asegurando que «nunca había hecho un monumento sin cara, la expresividad de la escultura se ha pasado a otras zonas, ha sido un reto expresivo muy peculiar y especial para mí. La potencia del personaje se debía más a su inteligencia que a su presencia física».

Magnetismo

La Literatura nos ha legado la imagen mental del Abate Marchena como un personaje bajito, desgarbado e incluso jorobado, por lo que en este caso Jordi Díez ha asegurado que «no vamos a encontrar en este proyecto una escultura realizada siguiendo los cánones de proporción de la Grecia Clásica, donde a los personajes históricos se les representaba siempre con cuerpos de atleta ya que en este caso era muy importante conseguir en el trabajo una desproporción magnética, porque era un personaje muy magnético».

Jordi Díez ha realizado incursiones en los diferentes materiales con los que suelen trabajar los escultores, llevando a cabo proyectos realizados en piedra, madera, terracota o bronce. Hace algo más de una década se centró en el mundo del acero, asegurando que «llegué a este material casi por eliminación, cuando utilizaba estructuras para grandes monumentos, me llamó la atención como realmente todo estaba ya en la estructura. Por eso busco la síntesis, la energía y la potencia que se emana desde dentro, trato de modelar con el aire».

El atista ha visitado en Utrera posibles emplazamientos para situar el monumento

En el caso del monumento al Abate Marchena, que sigue la línea de la producción más actual del escultor, Díez ha introducido una novedad, ya que reconoce que ha utilizado como modelo «el cuerpo desnudo de un amigo que estoy convencido que era físicamente como el Abate. Es un cuerpo desnudo que después he vestido, con un concepto que puede estar emparentado con la técnica de la escultura griega de paños mojados».

Desde el momento en el que recibió el encargo por parte del Ayuntamiento de Utrera, Jordi Díez comenzó a leer y a investigar en relación a los capítulos más destacados de la vida del Abate Marchena, con el objetivo de poder captar en este trabajo su rasgos de personalidad más acusados. Comenzaba así una relación que iba a darle muy buenos ratos al artista, como él mismo confirma: «He disfrutado muchísimo, he trabajado de una manera muy fluida, y es que cuando haces una escultura de un personaje al que admiras, a partir de cierto momento parece que ese personaje ya te visita y está en el taller contigo. Me he hecho muy amigo del Abate Marchena».