Un instante de la reunión mantenida por la asociación de productores de aceituna «El Verdeo»
Un instante de la reunión mantenida por la asociación de productores de aceituna «El Verdeo» - A.F.
AGRICULTURA

La aceituna gordal sevillana, un producto único que merece un museo

La nueva asociación de productores de aceitunas de mesa de Utrera «El Verdeo», propone la creación de un museo dedicado a este fruto

Alberto Flores
UtreraActualizado:

La historia reciente de Utrera es completamente imposible de entender sin la presencia en sus campos de cientos y cientos de olivos, que con su perfil inconfundible le han dado un carácter único a esta tierra. Los campos utreranos han sido bendecidos con unas características únicas para que en la comarca crezca una de las variedades más valoradas de la aceituna de mesa, se trata de la aceituna gordal, que durante décadas ha sido la estrella de los mercados norteamericanos. Así, con el objetivo de situar este producto en el lugar que se merece, recientemente ha visto la luz un nuevo organismo, que llega con el nombre de asociación de productores de aceitunas de mesa de Utrera y la comarca sevillana «El Verdeo».

El colectivo ha recogido el testigo de la antigua asociación de productores de aceitunas de mesa «El Macaco» y cuenta con Curro Sousa como presidente, quien ha explicado algunas de las iniciativas que este colectivo quiere poner en marcha próximamente.

La asociación asegura que se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de Utrera para poner en marcha una original idea que se instalaría en la localidad bajo la denominación de «Museo de la Aceituna de Mesa», convirtiéndose en un lugar perfecto para conocer la historia y el presente de este fruto que ha sido básico para la economía social de Utrera a lo largo de las últimas décadas. «Es bien sabido que la historia de Utrera ha estado siempre relacionada con la aceituna, por lo que en este sentido no se puede olvidar por ejemplo la figura de las fabricantas, cientos de mujeres que desde horas muy tempranas de la mañana acudían a las fábricas de aceitunas en años de escasez y condiciones muy duras», explican desde la asociación. Las fabricantas fueron mujeres que sacaron adelante a numerosas familias de la localidad, trabajando muy duro y que en la actualidad cuentan con un monumento en su honor, situado en la avenida María Auxiliadora.

La asociación quiere poner en valor la figura de las «fabricantas», las antiguas trabajadoras

La asociación ya ha presentado una solicitud para la creación de este museo a través del Servicio de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Utrera, mientras que aseguran «ya hay muchos interesados en ver este proyecto convertido en realidad, e incluso personas que quieren donar objetos antiguos relacionados con la aceituna». Por ello, el presidente de la asociación ha precisado que todas aquellas personas que quieran realizar cualquier aportación para que este museo sea una realidad, tienen la posibilidad de hacerlo poniéndose en contacto con la asociación. Son muchas las familias utreranas que tienen algún tipo de vinculación con el mundo de la agricultura y en concreto con la aceituna, por lo que a buen seguro no faltarán objetos interesantes que puedan componer este museo, básico para conocer la personalidad de una localidad como Utrera.

Consumo

Además de la creación de este centro de interpretación de la aceituna de mesa, la nueva junta directiva de esta asociación llega con la intención de poner en marcha iniciativas que sirvan para cambiar el complicado panorama al que se ha tenido que enfrentar en los últimos años el sector de la aceituna de mesa. Así el presidente del colectivo ha explicado que es necesario poner encima de la mesa medidas que sirvan para «aumentar el consumo de la aceituna de mesa, dando a conocer mejor este producto a través de diferentes canales, desde la distribución y envasado mejorando su imagen, y paralelamente usando las modernas técnicas de comunicación que hoy proporciona Internet».

El problema no por ser clásico es menos importante, ya que a pesar de que el campo sevillano es capaz de arrojar un producto inmejorable y que cuenta con todas las garantías de calidad «sin embargo, al productor se le pagan unos precios inmorales», apunta Sousa.

Los campos utreranos poco a poco comienzan a asistir al comienzo del verdeo, la campaña de recolección de la aceituna gordal en la que trabajan cientos de personas, un producto que se recolecta en la actualidad utilizando los mismos métodos artesanales que han utilizado las anteriores generaciones, y que a la hora de la verdad no ofrece los merecidos beneficios a los agricultores y que esta nueva asociación quiere reivindicar.