El Ayuntamiento y la Policía Local han impulsado una campaña contra el vandalismo en Utrera
El Ayuntamiento y la Policía Local han impulsado una campaña contra el vandalismo en Utrera - A.F.
SEGURIDAD CIUDADANA

El Ayuntamiento de Utrera le «declara la guerra» a los destrozos de las paradas del autobús urbano

De las 114 paradas instaladas en los últimos meses, los vándalos han destrozado unos 40 paneles informativos

Alberto Flores
UtreraActualizado:

El vandalismo es sin lugar a dudas uno de los problemas de convivencia más importantes que se manifiestan de manera más clara de forma diaria en las calles de Utrera. Cuando sólo llevaba unos días colocada, unos gamberros doblaron la pluma del monumento dedicado al Abate Marchena, poco antes del comienzo del verano una serie de desaprensivos irrumpieron en el cementerio municipal para destrozar decenas de tumbas por el mero placer del entretenimiento y cuando el nuevo servicio de transporte urbano de Utrera apenas lleva funcionando medio año, 40 de las 114 señales que indican sus paradas, han sufrido roturas y actos de vandalismo, a los que el Ayuntamiento de Utrera ha hecho frente reponiendo el material. A todo ello hay que sumarle actos a los que los utreranos parece que ya casi se han resignado, como la habitual rotura de papeleras o espejos retrovisores de los vehículos.

Es un problema que afecta a Utrera al igual que a muchas otras poblaciones, contra el que el Ayuntamiento de la localidad está tratando de poner en marcha medidas que disuadan a los vándalos. De esta manera hace unos meses se colocaba una cámara de seguridad -la primera que se ha instalado en un edificio público de Utrera-, en la fachada de la Casa Surga, con el objetivo de evitar que el monumento al Abate Marchena vuelva a sufrir los efectos del vandalismo, introduciendo en la localidad el habitual debate que conlleva la instalación de estos dispositivos de vigilancia. Un modus operandi que el propio ayuntamiento ha explicado que no se va a convertir en un hecho aislado, ya que la idea es seguir instalando cámaras de seguridad en otros entornos, como por ejemplo el cementerio, que también se ha convertido últimamente en objetivo de los vándalos.

Las señales de las paradas del autobús se ha convertido en objetivo de los vándalos

Un fenómeno que afecta de lleno a las señales del nuevo servicio de transporte urbano municipal, que comenzaba a funcionar en el pasado mes de abril y que desde los primeros días han sufrido todo tipo de atentados, hasta el punto de que el Ayuntamiento de Utrera ha comunicado el comienzo de una campaña de vigilancia especial, que tiene como objetivo acabar con estos destrozos. Se trata de un dispositivo protagonizado por la Policía Local de Utrera, en coordinación con el propio Consistorio local, por lo que el delegado de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Utrera, Antonio Villalba, ha explicado que «estos actos suponen no solo un grave perjuicio económico, sino que también afectan a los usuarios del servicio público municipal de transporte, que no pueden consultar la información en las señales y, además, son muy negativos para la imagen de nuestra ciudad».

Como ocurre en muchas ocasiones con este tipo de fenómenos, la solución más eficaz está directamente relacionada con las sanciones económicas para las personas que son pilladas «in fraganti» produciendo destrozos. Por ello la Policía Local de Utrera ha recordado que este tipo de actos de vandalismo pueden conllevar graves sanciones económicas por vía administrativa que pueden llegar a ascender a los 3.000 euros e incluso en algunos casos se pueden considerar delitos de daños dolosos, con penas de hasta 24 meses de prisión.

Sanciones

La dificultad estriba precisamente en el hecho de poder atrapar en el instante preciso a las personas que por mera diversión se están dedicando a destrozar las señales de las paradas del autobús de Utrera, por ello desde la delegación municipal de Seguridad Ciudadana han querido lanzar un mensaje para que los propios ciudadanos «colaboren para poder acabar con este tipo de conductas que son tan perjudiciales para Utrera y la convivencia de todos los vecinos».