La basílica del Palmar, desde el exterior
La basílica del Palmar, desde el exterior - ABC
INVESTIGACIÓN

Desmontando el Palmar de Troya

Magnus Lundberg, un profesor de teología de Upsala que lleva veinte años investigando esta secta, desvela los secretos de la iglesia palmariana

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  1. ¿Cómo nació la secta?

    Clemente entrando en éxtasis
    Clemente entrando en éxtasis - ABC

    La iglesia cismática del Palmar de Troya responde perfectamente a la definición de secta: una «organización, generalmente religiosa, que se aparta de las doctrinas tradicionales u oficiales y toma carácter secreto para los que no pertenecen a ella; especialmente cuando se considera que es alienante o destructiva para sus seguidores». Desde que nació en 1975, lo que ocurre en el interior de los altos muros de la finca de La Alcaparrosa es un misterio.

    Magnus Lundberg, un profesor de Teología de la Universidad de Upsala (Suecia), lleva casi veinte años investigando esta orden escindida de la Iglesia Católica y tiene las respuestas a los porqués del Palmar de Troya. «Pasé un tiempo en Sevilla desde 1998 haciendo investigaciones en el Archivo de Indias para mi tesis doctoral sobre la Iglesia en España y América Latina, que es mi especialidad. Conocí la historia del Papa Clemente —por aquellos años fue cuando saltó el caso de los abusos sexuales reconocidos de Gregorio XVII a curas y monjas del Palmar— y recogí documentos de varios lugares. Tengo una colección bastante buena y contacto con exmiembros tanto de España como de Estados Unidos e Irlanda».

    Lundberg afirma que «es difícil saber de esta iglesia, hay muchos documentos sobre la doctrina pero apenas se conoce cómo se administra y financia». Para comprenderlo todo, habría que remontarse a los orígenes…

    Los videntes

    Todo empezó el 30 de marzo de 1968 en las afueras de la pedanía de Utrera El Palmar de Troya. Cuatro niñas, Rafaela, Ana, Josefa, y Ana caminaban por el campo y en un árbol lentisco vislumbraron la figura de la Virgen María. Asustadas, corrieron al pueblo para contar la aparición. A partir de ahí, numerosas personas del pueblo se acercaron a orar ante el árbol. Pronto empezaron a llegar personas que se erigían como videntes y a quienes, supuestamente, se les aparecía la Virgen, bajo la advocación del Carmen. Estos videntes fueron elegidos por el pueblo como instrumentos para comunicar los «mensajes divinos».

    La incultura y analfabetismo que primaba en la pedanía sevillana por aquellos tiempos, hicieron mucho más sencilla la labor a estos personajes. Los principales fueron Rosario Arenillas, Antonio Anillos Martín, Clemente Domínguez Gómez, María Luisa Vila, María Marín, José Navarro, Antonio Romero, Arsenia Llanos y Manuel Fernández, entre otros.

    De todos ellos, fue Clemente Domínguez Gómez quien, ayudado por su abogado Manuel Alonso Corral, se convirtió en el líder de todos los videntes. Clemente se estigmatizaba y entraba en éxtasis delante de hasta 40.000 personas que se llegaron a dar cita. Los estigmas visibles eran manchas y heridas sangrantes. La recepción del Niño Jesús en sus brazos era motivo de adoración para todo el pueblo presente.

    Una vez los videntes se hicieron con el lugar, las cuatro niñas desaparecieron y no se volvió a saber nada más de ellas. Varias teorías circulan, como la que dice que los padres se llevaron rápidamente a las niñas de allí al ver en lo que se estaba convirtiendo aquello. Otra indica que las niñas fueron pagadas para iniciar todo el proceso de «manipulación» al pueblo y, en el momento que llegaron los videntes, se mudaron de El Palmar. El trabajo estaba hecho, la población estaba manipulada.

  2. El porqué de la doctrina

    Pedro II, en el centro, en Semana Santa
    Pedro II, en el centro, en Semana Santa - ABC

    El cardenal Bueno Monreal, al comprobar lo que se había convertido aquello, prohibió todo tipo de actividad de culto católico en La Alcaparrosa. Clemente Domínguez junto a su abogado comenzaron el proceso doctrinal, rechazando la transformación que se estaba produciendo en la Iglesia Católica con el Concilio Vaticano II restituyendo los ritos tridentinos. A la muerte del Papa Pablo VI, Clemente Domínguez se autoproclamó su sucesor bajo el nombre de Gregorio XVII.

    Según Lundberg, «desde el 75, cuando se fundó la orden de los carmelitas, había muchos tradicionalistas católicos, pero muchos se fueron cuando Clemente se proclamó papa. Luego llegó llegó una doctrina más y más independiente. Comenzaron a celebrar misas palmarianas en el 83, muy breves, de unos cinco minutos. Más tarde, en el 2000, se revisó la Biblia basándose en una interpretación alegórica y en las visiones de Clemente. Desde entonces tienen una distinta a las ordinarias, que fueron quemadas. Esto ocasionó un cisma en la orden».

    La pregunta es… quienes pertenecen a esta secta, ¿creen en todo aquello o es sólo un negocio? Lundberg considera que «esto es bien difícil. El Papa Clemente era un hombre psicótico. Pedro —el nombre que adoptó cuando fue proclamado papa Manuel Alonso Corral—, era el cerebro. Yo creo que eran católicos, marianos, tradicionalistas. Para ellos, María es corredentora, aunque van un paso más allá en cosas como la presencia de la Virgen en el pan eucarístico, que lo tienen como dogma. Otras cosas raras de la doctrina es lo que llaman ‘el planeta de María’, el lugar donde no existe el pecado original, o el ‘planeta de Lucifer’. Es como un desarrollo fantástico de doctrinas o pensamientos que existen en el mundo católico tradicional».

  3. ¿Cómo se financian?

    Las torres del Palmar de Troya
    Las torres del Palmar de Troya - ABC

    Éste es el secreto mejor guardado de la orden. Es conocido que en 1972 recibieron una donación de 16 millones de pesetas de la baronesa del Castillo de Chinrel para construir la basílica y hacerse con los terrenos de La Alcaparrosa. Además de esa aportación, tras los viajes por Estados Unidos, Canadá, América Latina y Europa que hicieron los fundadores de la secta, lograron financiación de familias extranjeras, como una de Wisconsin, propietaria de una marca de electrodomésticos, que se convirtió en una gran benefactora.

    Así, fueron creando sedes palmarianas en el extranjero con el fin de captar más adeptos. Al dinero de la baronesa y de las donaciones se le unió el de un crédito concedido por el Banco Central de Utrera, se pudo comprar la finca, que costó 3,2 millones de pesetas.

    Lundberg lo equipara en opulencia con la iglesia de la Cienciología, pero cree que es «muy raro en el contexto de las iglesias tradicionales con raíces en el Catolicismo. Y esto es lo especial, tienen una basílica inmensa y riqueza patrimonial».

    El profesor afirma también que parte del poderío económico que ha tenido la secta en su historia proviene también de los miembros ordenados, que ceden su patrimonio —en algunos casos grande—a la congregación. «Mucho dinero viene de los Estados Unidos. Sé quiénes son pero no quiero dar nombres. Hay gente allí y gente también en países como Alemania, Suiza y la propia España. Con el Papa Sergio —el que ha renunciado— abrieron nuevas misiones en diferentes países como Francia, Suiza y EEUU y Alemania. Llegó mucho dinero de allí». En Irlanda, según señala Lundberg, hay un grupo bastante numeroso y en Dublín vendieron recientemente su casa principal por 1,3 millones de euros.

    Así, explica que un procedimiento que suelen utilizar en el Palmar de Troya es «apropiarse del dinero de gente mayor, que aunque sea poco dinero o inmuebles, lo dan a la iglesia».

    ¿Fraude fiscal?

    Siempre ha existido la sospecha de que, en el fondo de todo este asunto, existe el interés lucrativo de aprovechar los beneficios fiscales de las donaciones que se obtienen gracias a que está reconocida como institución religiosa. Al donar una cantidad, recibirían un certificado diciendo que habían donado una cantidad superior, de forma que el donante terminaba evadiendo impuestos.

    Sea o no cierta esta teoría, la realidad es que quienes han visitado el Palmar de Troya, han podido comprobar que gran parte de sus miembros viven en la opulencia, con coches de lujo como el que le fue donado al expapa Gregorio XVIII, un BMW X7 valorado en 70.000 euros.

  4. ¿Quiénes son los santos?

    Estatua de Franco en el Palmar
    Estatua de Franco en el Palmar - J. MACÍAS

    La iglesia palmariana reconoce a todos los canonizados por Roma hasta la muerte de Pablo VI en 1978. A partir de ahí, sólo reconoce a los canonizados en el interior de sus altos muros, y que son Francisco Franco, Luis Carrero Blanco, José Antonio Primo de Rivera, Josemaría Escrivá de Balaguer, José Calvo Sotelo, el Cardenal Cisneros, Don Pelayo, Cristóbal Colón, Eva Ibarguren, 300.000 mártires de la Guerra Civil, los papas palmarianos Gregorio XVII «El Muy Grande» (Clemente) y Pedro II (Manuel Alonso Corral).

    Aunque se cree que Adolf Hitler también fue canonizado, el profesor Magnus Lundberg desmiente este hecho.

  5. ¿Cuántos miembros tiene y de dónde vienen?

    Monjas del Palmar, cubiertas hasta el rostro
    Monjas del Palmar, cubiertas hasta el rostro - J.M.R.

    De las 40.000 personas que se dieron cita en 1970 para ser testigo de las apariciones y éxtasis del Papa Clemente, ahora apenas quedan menos de mil en todo el mundo. Magnus Lundberg afirma que «en 2011, durante el papado de Gregorio XVIII, parece que de nuevo entró dinero en la orden, aunque estaba muy diezmada en cuanto a sus miembros. En su primer sermón de 2011, decía que en aquel entonces tenía 1.500 miembros en todo el planeta. Ahora son menos de mil, ya que muchos o se han ido o han sido excomulgados».

    En cuanto a los religiosos de la orden, la jerarquía en los comienzos era inmensa. «Hubo unas 200 consagraciones entre 1976 y 2005 (el año que murió Clemente), casi todos obispos, pero la mayoría dejaron la orden», explica. Ahora quedan unos 30, y cualquier fraile o presbítero es consagrado directamente como obispo, pero el profesor dice que «ya no hay cardenales desde 1995. Usan el birrete rojo pero no son cardenales porque ya no hay cónclave, sino derecho de sucesión».

    Respecto a las monjas, que anteriormente iban tapadas completamente (una especie de burka), «quedan muy pocas, entre veinte y treinta. Debe haber una revolución, porque las monjas ya no usan velo y esto es muy raro», comenta.

  6. ¿Cuáles son sus hábitos de vida?

    Miembros de la iglesia palmariana
    Miembros de la iglesia palmariana - ABC

    «No es una prisión, no es imposible escapar, pero lo duro es que quizá nunca vas a encontrar a tu familia». Así describe el profesor de Upsala la situación de muchos miembros escindidos. Lundberg asegura que hasta el papado de Sergio —el líder que se ha marchado con una mujer a Granada—, los miembros no tenían prohibido relacionarse con personas de fuera de la orden. Desde que él llegó en 2011, se endurecieron los hábitos de vida y «como mucho, pueden charlar un poco con compañeros de colegio o en el trabajo, pero tienen completamente prohibido entrar en contacto con expalmarianos, incluso familiares y viejos amigos. Ni siquiera saludarlos por la calle. Esto es lo más trágico».

    Así, pone el ejemplo de varios jóvenes que se encuentra en Dublín con su madre y no quieren saludarla. «Es un rasgo muy típico en las sectas», señala. En este caso, Manuel Moguer contaba en un reportaje en ABC el caso de una mujer irlandesa palmariana que fue hallada muerta en su cama dos meses después, y que no tenía contactos con nadie. Lundberg cree en la importancia de este reportaje «porque podemos ayudar a mucha gente».

  7. ¿Cuál es la situación actual?

    Gregorio XVIII, el papa que se fue con una mujer
    Gregorio XVIII, el papa que se fue con una mujer - ABC

    La iglesia palmariana está sumida en una crisis interna de la que le va a ser muy difícil salir. Desde el año 2000, muchos miembros se han marchado o han sido expulsados. Los sucesores de Clemente no han sido bien acogidos y, ahora, con la marcha imprevista de Sergio María Ginés Hernández abandonando la orden por «falta de fe», tras haberse enamorado de una granadina, pueden producirse más cismas.

    Así lo cree el profesor, que considera que «no sé si va a desaparecer, pero es muy probable que haya cismas. Hay nuevos grupos de palmarianos y parece que Pedro III —el nuevo ‘papa’—es algo liberal también. Es flojo, según dicen mis informantes».

    En cuanto a la situación económica, el propio Papa Sergio comentó en una entrevista en exclusiva con ABC que lo había dejado con superávit y que estaba todo recogido ante notario.