Uno de los espacios de la zona expositora de estas entrañables fotografías
Uno de los espacios de la zona expositora de estas entrañables fotografías - ABC
UTRERA

La emocionante recuperación de la memoria gráfica del siglo XX

Los utreranos pueden disfrutar de más de cien imágenes del fotógrafo Pepe Cela

Alberto Flores
UtreraActualizado:

Corría el año 2000 cuando la familia del famoso fotógrafo utrerano Pepe Cela —quien desempeñó su profesión en la localidad desde la década de los 20 a los 80 del pasado siglo—, lanzó una llamada de socorro. Tenían en su poder un archivo compuesto por más de 20.000 negativos, que se encontraban en pésimas condiciones de conservación, corriendo un serio riesgo de desaparición total. En ellos estaba incluido prácticamente todo el trabajo que llevó a cabo Cela a lo largo de casi seis décadas, y aunque en ese momento no se sospechaba, en este archivo estaba encerrada gran parte de la historia del siglo XX en Utrera.

El encargo llegó a la persona adecuada, ya que fue el fotógrafo utrerano Ignacio González —quien fundó la histórica revista Photovision—, el que aceptó el reto que suponía bucear en el citado archivo y plantear la recuperación de este auténtico tesoro, sintiéndose desde el primer momento como un afortunado que podía franquear las puertas del tiempo.

Para el gran público Cela era principalmente un fotógrafo de estudio, al que había que visitar para fotografiarse en momentos destacados como en la primera comunión, el nacimiento de un niño o en una boda.

Pero lo que pocos sabían es que Cela era un enamorado de la acción y durante décadas se convirtió en un pionero reportero gráfico, que retrató con su cámara fotográfica momentos cruciales de la historia de Utrera, accidentes de tráfico, escenas cotidianas, celebraciones, obras e incluso mujeres desnudas que posaban para él.

Tras años de arduo trabajo, la tarea está comenzando a dar sus frutos y hasta el mes de septiembre los utreranos tienen la oportunidad de ver las primeras y espectaculares 157 imágenes que han vuelto a la vida tras la restauración y que se titula «Cela, Utrera, Cinco Décadas».

Todas ellas se encuentran recogidas en una exposición que se localiza en la casa Surga, y donde sin moverse del propio terreno es posible realizar un apasionante viaje en el tiempo a la Utrera de los años 20, a los terribles momentos de la Guerra Civil o contemplar a través de los ojos de Cela los tiempos de la posguerra.

El Ayuntamiento de Utrera ha colaborado económicamente en los últimos años para que esta recuperación sea posible, ya que el objetivo es que poco a poco puedan ir rescatándose más fotografías, ya que hasta el momento el proyecto ha permitido la restauración de unas cien instantáneas cada año, por lo que el impulso acumula ya unas 400 fotografías salvadas del olvido.

Una de las muchas imágenes recuperadas del fotógrafo Pepe Cela
Una de las muchas imágenes recuperadas del fotógrafo Pepe Cela - Archivo Cela

«Aunque tuve la oportunidad de conocer a Cela a mediados de los años 80 y él mismo me habló de su faceta de reportero gráfico, en ningún momento llegué a imaginar que hubiera tantas joyas. Realmente si este archivo se hubiera perdido, se hubiese perdido una parte importante de la historia de Utrera», comenta de manera tajante Ignacio González, quien ha contado con la ayuda para llevar a buen puerto esta tarea de la asociación «Photomercado», Alejandro Sosa e Isa Muñiz.

Soportes

La tarea que están llevando a cabo estos profesionales de la fotografía es muy complicada y minuciosa desde el punto de vista técnico, ya que al comprender varias décadas el archivo, se han encontrado fotografías en muchos soportes como placas de vidrio, o películas flexibles compuestas de acetato y nitrato.

Cela trabajaba con un equipo muy sensible, lo que le llevaba siempre a necesitar mucha luz, fotografiando con una sensibilidad muy baja y diafragmas muy abiertos.

No cuesta imaginar como durante el día Cela trabajaba tranquilamente en su estudio fotográfico, por el que pasaron a lo largo de los años miles de utreranos.

Pero cuando llegaba el momento, el utrerano se transformaba y tomaba su equipo fotográfico y se lanzaba a la calle, ya fuera a trabajar para instancias como el Ayuntamiento o el Juzgado, o bien para retratar con su cámara la vida de la ciudad. Quizás sin ser consciente, se convirtió con su trabajo en uno de los más importantes cronistas del siglo XX en Utrera.