La iglesia de Santiago el Mayor ha sido objeto de sucesivas restauraciones en los últimos tres años
La iglesia de Santiago el Mayor ha sido objeto de sucesivas restauraciones en los últimos tres años - A.F.
PATRIMONIO

Un empuje conjunto para salvaguardar el patrimonio artístico y monumental de Utrera

Por tercer año consecutivo el gobierno municipal colabora en la restauración de las iglesias de Santa María y Santiago

UtreraActualizado:

La localidad de Utrera tiene la suerte de contar con un interesante patrimonio histórico en forma de iglesias, casas solariegas y destacados monumentos. Un catálogo amplio que en demasiadas ocasiones no se encuentra en las mejores condiciones de conservación, razón por la cual el equipo de gobierno municipal ha impulsado en los tres últimos años un convenio para colaborar económicamente con el arreglo de algunos de estos monumentos.

Es el caso de las dos parroquias principales de la localidad, cuya historia está jalonada por una curiosa rivalidad para comprobar cuál de las dos fue la primera en fundarse: los templos de Santiago El Mayor y Santa María de la Mesa. El Ayuntamiento de Utrera ha renovado el convenio que suscribe con estos dos templos, aportando de manera anual a cada uno de ellos la cantidad de 30.000 euros, destinados a la realización de obras urgentes para su conservación.

Un convenio, con el que el consistorio utrerano trata de ayudar en la puesta en valor de estos monumentos y a cambio se facilita la explotación turística de las dos iglesias, sin lugar a dudas dos de los hitos arquitectónicos más importantes de toda la localidad.

Recientemente ha tenido lugar la firma de los dos convenios, entre el alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE) y los párrocos de las dos iglesias, Joaquín Reina; párroco de Santa María y Juan Luis Rubio; de Santiago. «Seguimos colaborando codo con codo con las instituciones eclesiásticas de cara a poner en valor nuestro patrimonio», ha precisado el primer edil utrerano.

Las parroquias utreranas de Santa María y Santiago van a ser objeto de diferentes obras de urgencia

Gracias a la puesta en marcha de esta iniciativa, en los dos últimos años se ha podido llevar a cabo una profunda intervención sobre uno de los elementos que se encontraba en peor estado de conservación, como es el caso de la Puerta del Sol de la parroquia de Santa María, que poco a poco ha vuelto a la vida. Tras haber conseguido este hito, la intención del consistorio utrerano era comenzar la rehabilitación de la Puerta de la Sombra, pero «el estado de las cornisas y determinados elementos de la fachada que dan a la calle Antonio Maura han hecho aconsejable iniciar obras de urgencia destinadas a la conservación y seguridad antes de que causen desprendimientos e inestabilidades en los paramentos».

En el caso de la parroquia de Santiago, los trabajos que se van a llevar a cabo gracias a este convenio, alcanzan también su tercera fase, marcada por obras de conservación y seguridad urgentes. El proyecto tiene como objetivo la eliminación de diferentes humedades y hundimientos que afectan de manera principal al suelo del despacho y el archivo parroquial, una serie de espacios que están muy degradados por la entrada de agua desde la cubierta a lo largo de los últimos años y donde incluso corre riesgo la correcta conservación de valiosos documentos, algunos de ellos datados en el siglo XVI.

Retablo de Consolación

El consistorio utrerano ha apostado con fuerza en los últimos años por su colaboración con las instituciones religiosas para la puesta en valor de espacios emblemáticos de Utrera, que reciben numerosos visitantes al año. El Ayuntamiento no solo ha colaborado con las dos parroquias principales, también lo está haciendo con el que es sin lugar a dudas el centro religioso más destacado de toda la comarca: el santuario de Consolación.

En el presupuesto municipal de 2018, se ha incluido una partida de 150.000 euros para comenzar el arreglo del retablo del santuario, toda una joya artística que va a ser objeto de una profunda rehabilitación que está cifrada en 700.000 euros y en la que ha colaborado también el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH).