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La fosa común ha sido hallada en el denominado patio de San Francisco del Cementerio de Utrera - A.F.
HISTORIA

Encuentran en Utrera los restos de una fosa común de represaliados de la Guerra Civil

Hasta el momento el equipo que está trabajando sobre el terreno ha logrado localizar seis cadáveres

UTRERAActualizado:

El grueso de los testimonios orales que pervivían en la localidad y diferentes investigaciones, apuntaban a la posible existencia de una fosa común en el cementerio de Utrera donde estarían enterrados utreranos que fallecieron en los primeros días de la Guerra Civil española y cuyos familiares a día de hoy desconocen donde reposan sus restos.

Los estudios técnicos y arqueológicos realizados en los últimos meses –con la autorización y supervisión de la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía-, han confirmado las sospechas, encontrando una fosa común que fue desmantelada casi en su totalidad en los años cuarenta del pasado siglo XX, pero gracias a la cual todavía es posible arrojar una luz importante sobre aquellos turbulentos momentos de 1936.

Seis cuerpos hallados

Hasta el momento el equipo técnico que ha dirigido las excavaciones que han afectado prácticamente a todo el cementerio, ha localizado parte de lo que serían seis cuerpos, cinco hombres y una mujer. En concreto, el hallazgo ha tenido lugar en el cuadrante suroeste del conocido como patio de San Francisco del cementerio utrerano, donde se ubicó en un primer momento la fosa común que posteriormente fue desmantelada casi en su totalidad.

En 1942 una nueva sepultura selló parte de la fosa común, preservando sin quererlo parte de la histórica fosa y ha sido justo debajo de esta tumba donde los especialistas han encontrado ahora los restos, que van a ser exhumados y analizados de manera pormenorizada, con el objetivo de poder dar información concreta a los utreranos que siguen buscando a sus familiares.

«Después de haber agujereado casi todo el cementerio la fosa se encuentra donde tanto los familiares como los investigadores de Utrera decían que estaba. Los cuerpos estaban superpuestos, enterrados sin ataúdes, en la misma dirección y en diferentes sentidos, todavía no hemos hallado restos de proyectiles porque casi todo lo que hemos encontrado son partes de extremidades inferiores», explica Inmaculada Carrasco, una de las arqueólogas que ha trabajado en esta excavación.

«Teníamos poca esperanza»

En la presentación del informe que refleja el resultado de los trabajos llevados a cabo en el cementerio utrerano en los últimos meses, ha estado presente el responsable de la Dirección General de Memoria Democrática, Javier Giráldez, quien destacó «las dificultades técnicas que tienen este tipo de trabajos y la verdad es que teníamos pocas esperanzas de poder encontrar algo, porque en 80 años los cementerios han cambiado mucho, se ha construido encima de posibles fosas y además en los años cuarenta se intentó acabar con muchas de ellas de manera deliberada».

Por su parte, el alcalde de Utrera, José María Villalobos (PSOE), aseguró que este hallazgo «ha sido fruto del compromiso con la verdad, estábamos obligados a realizar esta búsqueda. El Ayuntamiento se compromete a construir un espacio de memoria y duelo en el lugar donde se han encontrado los restos de la fosa».

Sin lugar a dudas los familiares de los utreranos represaliados que fallecieron en los primeros días de la contienda bélica han sido el motor más importante a la hora de insuflar fuerza a la búsqueda de la fosa común. De esta manera la presidenta de Amehis (asociación de la memoria histórica», María Dolores Valle, explicó que «hoy es un día de gran emoción, mi abuela siempre nos ha contado su verdad y nos ha mantenido a nuestro abuelo vivo en el corazón y nunca soñamos que este momento podría llegar».

Por su parte, Cristóbal Lobato, del foro «Construyendo Redpública», quiso recordar como «todo esto comenzó cuando en agosto de 2015 las asociaciones de familiares llevamos a Fiscalía la construcción de un bloque de nichos sobre un terreno del cementerio donde podría haber enterrados represaliados. Antes no teníamos nada, ahora al menos tenemos algo, queremos no solo recuperar huesos, también queremos recuperar memoria».

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