El establecimiento apenas ha cambiado su aspecto interior en las últimas décadas
El establecimiento apenas ha cambiado su aspecto interior en las últimas décadas - A.F.
Personajes

El sabor utrerano de la cerveza servida al más puro estilo de «los montañeses»

José Carlos García mantiene abierta en Utrera la taberna que inauguró su tío que llegó de Cantabria en los años 50

UtreraActualizado:

Es uno de los rincones con más sabor y más populares de Utrera, que cada día recibe la visita de cientos de clientes que acuden a pasar un buen rato, pero realmente pocos saben que detrás de esa barra se pueden intuir más de seis décadas de historias. José Carlos García de Cossío continúa dándole vida al espíritu que inició su tío en la década de los 50 del pasado siglo, siendo sin lugar a dudas el alma de la taberna «Cervecería Carlos».

Cualquier guía gastronómica que se precie, y que se centre en los establecimientos utreranos tiene que incluir este local, que al igual que ocurre con otros espacios míticos, como pueden ser «Casa Valentín», «Gómez Mier» o «Casa Currito», hunde sus raíces en ese grupo de aventureros del norte de España, que a mitad del siglo pasado cambiaron el dulce y verde paisaje de las tierras de pastoreo por la calurosa y amplia campiña utrerana. «Los Montañeses», como se conoce a este grupo de personas –llegadas sobre todo de Cantabria-, arribaron en el sur de la península con una maleta vacía y con muy pocos recursos, pero con el corazón lleno de fuerzas para trabajar y encontrar una vida que era imposible en sus lugares de origen.

Nuestro protagonista nació en la localidad palentina de Lores, lugar del que era originaria su madre, mientras que su padre era natural de Toranzo, en Cantabria. Con sólo cinco años desembarca en Utrera junto a su familia y cuando trata de trasladarse en el tiempo a aquellos años, recuerda como principal impacto el «calor que hacía en Utrera, yo estaba acostumbrado a un tiempo mucho más frío y cuando llegué aquí me costaba soportarlo, y eso que cuando llegamos era el mes de enero».

«Los Montañeses» llegaron a Utrera y revolucionaron el mundo de la hostelería

«Los Montañeses» se encontraron una Utrera que poco a poco se iba despertando de las necesidades propias de la posguerra y en la que terminaron revolucionando el concepto de tabernas que existían en la localidad, convirtiéndolas en casi los únicos lugares de reunión en las que los utreranos podían refugiarse en invierno del frío y en verano del sol intempestivo compartiendo unas copas de vino. En las tabernas los utreranos soñaban con una vida un poco más sencilla que la que vivían cada día en los duros trabajos de aquellos tiempos.

El tío de Carlos –Carlos García-, pone en marcha esta taberna comprando una vieja pero bella casa que existía en la calle Corredera, que por aquellos años era un auténtico hervidero de personas, ya que se convertía en el lugar de tránsito natural para las miles de personas que trabajaban en las fábricas de procesado de la aceituna. En un primer momento el producto estrella era el vino, que se vendía tanto en la barra como a granel. Después se hizo cargo del local el padre de Carlos, hasta que en el año 1986, el negocio da un giro copernicano cuando toma las riendas el benjamín de la familia.

José Carlos García de Cossío no estaba destinado a continuar la estirpe hostelera de la familia y comenzó a estudiar Geografía e Historia en la Universidad de Sevilla, pero cuando su padre alcanzó la edad de la jubilación, su sangre montañesa y comerciante ganó a los deseos de sus progenitores y tomó la responsabilidad del negocio, con una idea muy clara que llevaba rondando su cabeza desde hacía mucho tiempo.

Personalidad

El caso es que en la actualidad, al franquear las puertas de la cervecería, todavía es posible admirar los elementos que le han conferido personalidad a lo largo de las últimas décadas y que José Carlos ha querido mantener como oro en paño, porque es en definitiva el sello de su familia. Una bella cancela de hierro, el techo de madera o las puertas que franquean la entrada; siguen siendo exactamente igual que cuando comenzó la aventura. Pero José Carlos decidió cambiar profundamente la filosofía del negocio, dejar el clásico vino a un lado y apostar por la cerveza, impulsando de esta manera la primera cervecería internacional en Utrera.

Una dedicación a su negocio que José Carlos ha sabido compaginar a lo largo de todos estos años con otra de sus pasiones, como ha sido el mundo del fútbol, donde ha destacado como entrenador de las categorías inferiores de la localidad, forjando a futbolistas de talla nacional como Dani Ceballos, Álvaro García o Juan Muñoz.

«Es curioso como todos los montañeses se centraron en la venta de vino y yo siempre tuve claro que quería dedicarme a la cerveza, aunque confieso que nunca pensé que pudiera ir tan bien, comencé vendiendo ‘litronas’ y hoy tengo varios tiradores de cervezas de varios rincones del mundo», explica el protagonista, quien se ha convertido en un personaje fundamental de la hostelería en Utrera.