El deporte le ha servido al utrerano Ubaldo Muñoz para superar las dificultades que le ha impuesto la vida
El deporte le ha servido al utrerano Ubaldo Muñoz para superar las dificultades que le ha impuesto la vida - A.F.
PERSONAJES

Un utrerano al que el deporte le ha enseñado que «no hay límites para poder superarte»

Ubaldo Muñoz comenzó a practicar ciclismo adaptado tras sufrir un grave accidente de tráfico en 2009

UtreraActualizado:

Los auténticos valores del deporte se pueden percibir de manera más sencilla en historias aparentemente pequeñas a primera vista en comparación con las que suelen acaparar todos los focos, pero que cuando salen a la luz demuestran como a través del deporte es posible superar las pruebas más complicadas que la vida nos pone por delante. Es el caso del utrerano Ubaldo Muñoz, quien tras sufrir un grave accidente de tráfico en el año 2009, encontró en el ciclismo adaptado un refugio y un lugar en el que superarse día tras día y donde poco a poco se ha convertido en una referencia a nivel nacional.

La vida de este utrerano dio un vuelco drástico hace casi una década, cuando las lesiones producidas por el citado accidente de tráfico le obligaron a pasar dos meses en la UCI y a sufrir hasta seis operaciones en el quirófano. Cuando abrió los ojos, Ubaldo estaba completamente perdido y como secuelas permanentes le quedaron una dismetría de dos centímetros en una pierna y el brazo derecho con movilidad reducida.

Afortunadamente, lejos de suponer una barrera, la capacidad de superación de este utrerano le llevó a comenzar a perseguir un sueño, y empezó a vislumbrar la posibilidad de practicar el deporte del ciclismo. Primero se montó en una bicicleta de montaña para surcar los innumerables caminos de tierra que transitan por el término municipal de Utrera, tal y como hacen en la actualidad cientos de ciclistas. Después le picó el gusanillo de la carretera y cambió de bicicleta para probar esta especialidad, hasta que animado por uno de los ciclistas más destacados de la localidad –como es su amigo y campeón de España de veteranos, Raúl Nieto- dar el salto y empezar a competir en el mundo del ciclismo adaptado.

El deporte se ha convertido para este utrerano en la mejor de las terapias

«Gracias al ciclismo he vuelto a vivir y a sentirme realizado, he experimentado una mejoría abismal, el ciclismo me ha ayudado mucho en ese sentido», asegura este utrerano para el que el deporte se ha convertido en la mejor de sus terapias, tanto a nivel físico como mental.

Su llegada al mundo de la competición a nivel nacional ha sido realmente destacada, ya que en su primer año de participación en la Copa de España de Ciclismo Adaptado, Ubaldo ha rozado los puestos de honor, quedando en cuarta posición de la clasificación general y dándose el gustazo de subirse a lo más alto del podium en la carrera celebrada en la localidad murciana de Águilas.

Ubaldo participa en la categoría MC5 de ciclismo adaptado, en la que todos los deportistas tienen su movilidad reducida, ya sea a causa de accidentes o enfermedades. Los entrenamientos, su calidad y las ganas de superación, consiguen que Ubaldo tenga un magnífico estilo encima de la bicicleta, lo que provoca que prácticamente sea imperceptible su discapacidad. Por ello asegura que «la gente me pregunta qué tipo de discapacidad tengo para correr en ciclismo adaptado porque no se aprecia».

Repartiendo ilusión

El día a día es intenso para este utrerano que es trabajador de la ONCE y que reparte ilusión vendiendo cupones cada jornada en un enclave tan emblemático de Utrera como es la plaza del Altozano. Y es que para conseguir buenos resultados en el mundo de la competición, entrena de lunes a viernes unas dos horas al día, en las que cubre aproximadamente unos sesenta kilómetros en cada sesión. Una carga de trabajo que se intensifica los fines de semana, en los que puede llegar a rodar hasta 160 kilómetros. Todo para preparar una nueva temporada en la que el utrerano se enfrenta a nuevos retos y en la que quiere mejorar sus resultados en la carretera, para «dejar el nombre de Utrera lo más alto posible».

El deporte y en este caso concreto el ciclismo, le han enseñado a este utrerano «a aprender que no hay límites» y que por muy complicadas que sean las pruebas que la vida te tenga reservadas, la motivación puede servir para cambiarlo todo y abrir puertas que hasta ese momento estaban completamente cerradas.