Lucena, motor y liderazgo para Córdoba

Aurelio Fernández García
Alcalde de Lucena

Este inicio de otoño, estos primeros compases de curso, reconozco, que están resultando tremendamente motivadores. Como docente, siempre concedí al mes de septiembre ese rumor de pasillos donde empiezan a ebullir nuevos sueños; sensación que experimento estos días, ahora como alcalde de Lucena, por saber que caminamos sobre una ciudad de ilusión renovada. Una ciudad en ebullición.

Apenas 48 horas después de vivir un acontecimiento extraordinario como ha sido la Magna Pasionista y camino de la Feria Internacional del Mueble de Valencia, donde el Ayuntamiento participa, codo con codo, en una acción de promoción conjunta de las empresas locales, nace esta reflexión que necesariamente se articula en torno a una petición –o exigencia, si así lo prefieren— para procurar el desarrollo equilibrado de la provincia. Dirigida, en primer lugar, al conjunto de las administraciones públicas.

El presente exige mirar con atención hacia el sur. No sólo por una cuestión geográfica, sino porque el sur cordobés es uno de los grandes motores económicos, sociales y culturales de nuestro territorio. Municipios como Lucena, Cabra, Puente Genil o Priego de Córdoba concentran un extraordinario potencial productivo, una red de empresas innovadoras y un talento emprendedor que durante décadas ha sostenido el crecimiento provincial.

Lucena, en particular, es un referente industrial, comercial y de servicios. Nuestra ciudad ha sabido diversificar su economía, consolidar un tejido empresarial dinámico y proyectarse más allá de nuestras fronteras. Somos tierra de fabricantes, productores agroalimentarios, comerciantes, artesanos, diseñadores, músicos y deportistas; una ciudad que produce y que crea, que mantiene viva la cultura del trabajo y del esfuerzo.

Por eso, desde esta tribuna, quiero reivindicar que la mirada hacia la provincia no se limite al centro. Córdoba capital debe reconocerse en el espejo de sus pueblos y ciudades. La cohesión territorial pasa por apostar de forma decidida por el sur, por garantizar que las infraestructuras, los servicios y las inversiones públicas lleguen también aquí con la misma intensidad.

Porque, junto a nuestro empuje privado, necesitamos servicios públicos de calidad: una sanidad fuerte, con espacios adecuados para la atención primaria y las urgencias; una educación moderna, capaz de formar a las nuevas generaciones con recursos y medios; y unas infraestructuras viarias y de transporte que conecten mejor a Lucena, a la Subbética, con el resto de Andalucía. No pedimos privilegios, sino equilibrio y justicia territorial. La provincia será más fuerte cuanto más fuertes sean sus municipios.

En ese camino, los ayuntamientos jugamos un papel fundamental. Somos la administración más cercana, la que escucha de primera mano las demandas ciudadanas y la que debe ofrecer respuestas ágiles y eficaces. Pese a los condicionantes presupuestarios y a un marco de competencias a menudo limitado, los ayuntamientos cumplimos, gestionamos con responsabilidad y mantenemos la estabilidad económica sin renunciar a los proyectos transformadores.

Los gobiernos locales somos hoy auténticos laboratorios de innovación en la gestión pública. Adaptamos nuestras ciudades a los nuevos retos de la movilidad, la sostenibilidad o la digitalización, al tiempo que cuidamos la limpieza, el urbanismo, los servicios básicos o la promoción cultural y turística. Cada paso que damos se siente inmediatamente en la vida de nuestros vecinos. Esa es nuestra mayor exigencia y, a la vez, nuestro mayor estímulo.

Lucena, una nueva ciudad que se construye día a día
En Lucena, afrontamos este mandato con la convicción de que nuestra ciudad necesita evolucionar, adaptarse y anticiparse al futuro. Estos dos primeros años de gobierno municipal han sido un tiempo de trabajo intenso, de planificación y de acción, marcados por un objetivo claro: diseñar una nueva Lucena, más ordenada y funcional, más amable y participativa.

Uno de los ejes principales ha sido la movilidad urbana. Sabemos que una ciudad habitable es aquella donde moverse resulta más fácil, con seguridad y de forma sostenible. Por ello, hemos impulsado una red de nuevos aparcamientos disuasorios, con más de 1.000 plazas ya en funcionamiento invitando a disfrutar a pie del centro histórico; hemos iniciado la creación de rotondas y mejoras viarias que facilitan el tráfico y estamos sentando las bases para una movilidad más racional, adaptada al peatón y al comercio local.

Otra de las grandes prioridades ha sido la limpieza urbana. Conscientes de que este asunto es una de las principales preocupaciones ciudadanas, hemos aplicado nuevas recetas, reforzando equipos, reorganizando recursos y adoptando estrategias más eficaces para mejorar la situación real de nuestras calles. Conocemos el resultado de las recetas anteriores, hay que cambiar el paso si queremos, y lo queremos todos, una Lucena más limpia, más cuidada y con un mayor sentido de corresponsabilidad vecinal.

Pero si algo caracteriza a este mandato es la apuesta por el trabajo en equipo. En Lucena sabemos que los grandes proyectos no se construyen en soledad. Ejemplos como la reciente Procesión Magna Pasionista, que movilizó a centenares de voluntarios, fuerzas de seguridad y cofradías, demuestran la capacidad organizativa y la unión de nuestra ciudad. Lucena respondió con devoción, civismo y orgullo, mostrando al exterior su mejor versión.

Ese mismo espíritu de colaboración se refleja en el ámbito empresarial. Les hablaba de la participación conjunta de nuestras empresas del mueble y la decoración, agrupadas en AMALU, en la Feria Hábitat de Valencia. Un germen de alianza estratégica bien entendida que se aprecia en los otros grandes sectores productivos (frío industrial, cooperativismo agrícola y comercio). La Cátedra del Frío, la DOP Aceite de Lucena y la fortaleza del CCA Eliossana emergen como respuestas compartidas. Es innegable la fortaleza de un sector que avanza cuando trabaja unido, compartiendo marca y visión de futuro. La cooperación es nuestro camino: juntos somos más competitivos y tenemos más voz en los grandes escaparates nacionales e internacionales.

En estos dos años hemos dado pasos firmes en la planificación urbana, en la mejora de servicios públicos, en la promoción cultural y turística y en la atención social. Somos conscientes de que todavía queda mucho por hacer, pero también de que estamos construyendo las bases de una Lucena moderna, equilibrada y sostenible, preparada para afrontar los desafíos de la próxima década.

Lucena quiere y debe ocupar un lugar central en la provincia. No sólo por su peso económico o su historia, sino por su capacidad de liderazgo, de innovación y de compromiso con sus vecinos. Nuestra hoja de ruta es clara: una gestión rigurosa, un trabajo constante y un diálogo permanente con la ciudadanía.

Porque creemos en Lucena. Y porque creer en Lucena es creer en el futuro de toda la provincia de Córdoba.