El Córdoba Club de Fútbol encara la temporada 2025/26 con un objetivo prioritario: consolidar su regreso al fútbol profesional tras el ascenso de junio de 2024. Con un presupuesto que superará los 20 millones de euros, la cifra más alta de su historia en Segunda División, la entidad blanquiverde afronta este nuevo ciclo con una estructura que alcanza los 175 trabajadores y que refleja el nivel de profesionalización logrado en los últimos años. La dimensión del club se mide tanto en lo deportivo como en lo económico: cada euro invertido tiene impacto en el césped, y también en el tejido empresarial de Córdoba y su provincia.
La afición es el alma de este proyecto
El Córdoba CF ha sabido encontrar en su gente la verdadera razón de ser y en su provincia el mejor aliado. Cada fin de semana, los cordobesistas convierten los partidos en un símbolo de identidad colectiva. Ese sentimiento compartido no solo se traduce en apoyo incondicional al equipo, sino también en un motor de desarrollo económico que impulsa sectores clave como el turismo, la hostelería y el comercio. En su regreso al fútbol profesional, el club se situó entre los cinco equipos con mayor audiencia televisiva de la categoría, lo que refuerza su visibilidad nacional e internacional y proyecta a Córdoba más allá de sus fronteras.
El respaldo de un accionariado internacional procedente de Baréin y Estados Unidos ha abierto nuevas oportunidades de inversión y colaboración, reforzando la imagen global del club y ampliando su capacidad de influencia. Este posicionamiento internacional convierte al Córdoba CF en un escaparate que atrae alianzas estratégicas y que potencia la marca Córdoba como referencia tanto deportiva como empresarial. Esa proyección internacional se equilibra con un fuerte compromiso local, porque el club ha demostrado que crecimiento y sostenibilidad no están reñidos, sino que se retroalimentan.
Responsabilidad social
La Fundación Córdoba CF representa el mejor ejemplo de cómo el club entiende su papel en la sociedad. Más de 400 jóvenes participan activamente en programas deportivos y sociales, con proyectos de integración y un equipo Genuine que simboliza inclusión y orgullo. Estas iniciativas evidencian que la identidad del Córdoba CF no se limita al césped, sino que alcanza un terreno mucho más amplio: el de la responsabilidad social.
El modelo de gestión que se persigue se basa en la sostenibilidad, la profesionalización y la búsqueda de valor. La política de fichajes responde a criterios de rentabilidad deportiva y económica, las alianzas con empresas locales consolidan vínculos con el tejido productivo y la diversificación de ingresos garantiza la estabilidad. El Córdoba CF se convierte así en un agente activo de desarrollo, capaz de generar riqueza y empleo y de situar a Córdoba en el mapa de ciudades que utilizan el deporte como motor económico.
Representar una provincia
La hoja de ruta es clara: consolidar la categoría, seguir creciendo potenciar la experiencia de estadio como espacio familiar y social, reforzar la cantera como fuente de talento e identidad, y mantener una gestión moderna que combine ambición deportiva con equilibrio financiero. En definitiva, el Córdoba CF afronta este nuevo tiempo como un emblema de identidad, un motor económico y un orgullo colectivo. Su reto no es sólo competir en el terreno de juego, sino representar a toda una provincia, impulsar su economía y proyectar sus valores más allá de sus fronteras. El club blanquiverde sabe que su victoria más importante es haber devuelto a su gente la certeza de que fútbol e identidad caminan de la mano.
