En Córdoba, hablar de agua es hablar de vida. Nuestros campos, desde la campiña hasta la sierra, laten al compás del riego. Es el agua la que mantiene al olivar como símbolo de nuestra tierra, la que da prestigio a los cítricos de Palma del Río y sostiene cultivos como los cereales o el algodón, que siguen siendo el sustento de muchas familias.
Pero el agua por sí sola no basta. Hace falta energía para bombearla, para que recorra kilómetros de tuberías hasta cada parcela, ahí está uno de los grandes retos de nuestro tiempo: agua y energía son dos términos que van de la mano.
He pasado buena parte de mi vida laboral pensando en este binomio, porque de nada sirve tener agua si no contamos con la capacidad energética necesaria para usarla de forma eficiente y sostenible.
No se trata de regar más, sino de regar mejor. De modernizar instalaciones envejecidas y aprovechar cada gota como si fuera oro. Y lo es, sobre todo en tiempos de sequía.
El olivar sigue siendo el rey del campo cordobés: concentra más del 70% del agua de riego. Le siguen los cítricos de la Vega del Guadalquivir y los cultivos industriales como algodón o cereales, que todavía son el sustento de muchas explotaciones familiares.
La modernización del riego no es un lujo, es una necesidad. Hablar de riego es hablar también de energía, porque cada gota que llega al campo tiene detrás un coste energético. Durante años, ese coste ha dependido de la red eléctrica o de recursos fósiles, con precios inestables y una huella ambiental elevada. Hoy la energía solar se abre camino, aliviando costes y permitiendo a muchos agricultores mantener sus explotaciones a flote.
Este escenario nos plantea un reto apasionante: cómo integrar de manera realista las energías limpias en el regadío sin perder fiabilidad ni cargar al agricultor con inversiones imposibles. El futuro pasa por combinar agua y energía con inteligencia, encontrando un equilibrio entre sostenibilidad, costes y seguridad de suministro.
En Hyfotec hemos asumido que nuestra tarea no es solo ejecutar instalaciones eléctricas, sino acompañar al sector agrícola en este proceso de transición. Nuestra visión es clara: agua y energía forman parte de un mismo sistema, y solo si se gestionan juntos podremos asegurar un regadío eficiente, sostenible y competitivo.
Digitalización
Trabajamos en proyectos eléctricos que buscan precisamente esa integración. Ejecutamos instalaciones de bombeo más eficientes, mejoramos la calidad del suministro, optimizamos consumos y, cuando es viable, incorporamos energías renovables que reducen la dependencia de la red convencional. Apostamos también por la digitalización, porque creemos que un agricultor que puede ver en tiempo real cuánta energía está utilizando tiene más capacidad para decidir y más margen para ahorrar.
Lo importante no es la tecnología en sí misma, sino lo que aporta: tranquilidad. Esa certeza de que el agua va a llegar a los cultivos cuando hace falta, sin que la factura se dispare ni el sistema falle en el peor momento. En mi experiencia, esa tranquilidad es lo que más valoran quienes confían en nosotros, y es también lo que más orgullo nos da como empresa cordobesa.
Sostenibilidad
En Hyfotec queremos que ese orgullo vaya más allá. Somos una empresa local con una vocación clara: apoyar el desarrollo de nuestra provincia creando empleo cualificado, impulsando la innovación y contribuyendo a que Córdoba sea referente en sostenibilidad. Nos involucramos en proyectos de regadío colectivo, colaboramos con comunidades de regantes y cooperativas agrícolas, y creemos firmemente que el futuro pasa por sumar esfuerzos entre agricultores, empresas y administraciones. Nuestra meta es que la energía deje de ser un obstáculo y se convierta en una palanca para que la agricultura cordobesa gane competitividad y estabilidad. Esa es nuestra responsabilidad y también nuestro compromiso.
Nuestra experiencia nos ha permitido participar en diversos proyectos, desde modernizaciones hasta instalaciones fotovoltaicas aplicadas a bombeos, pasando por líneas de alta tensión, monitorización y mando a comunidades. Esa variedad nos ha dado una visión amplia del papel que juega la energía en nuestros campos. Sabemos que cada obra tiene detrás personas, familias y territorios que dependen de que todo funcione. Por eso, en Hyfotec tratamos cada proyecto con el mismo nivel de seriedad y dedicación, porque entendemos que lo que está en juego no son solo cifras, sino también el futuro.
Y si algo tenemos claro es que el futuro de nuestra tierra pasa por la transición energética. Andalucía, con su sol y su capacidad de innovación, tiene condiciones únicas para liderar este proceso. Córdoba no puede quedarse atrás. Queremos que nuestros agricultores y nuestras empresas sean protagonistas de ese cambio, y en Hyfotec trabajamos para que así sea. Apostamos por un modelo en el que la energía sea limpia, asequible y fiable, al servicio del agua y de quienes la necesitan.
