Minuto 31 del clásico: el Madrid, sin centro del campo
Minuto 31 del clásico: el Madrid, sin centro del campo

Real MadridUn equipo hueco

Ante el Barcelona, el Real Madrid se partió en un 4-2-4 sin rasgo de centrocampismo, un viejo vicio del equipo

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Tras el partido circuló por internet una imagen muy descriptiva. Una foto del terreno de juego en el minuto 31. Atacaba el Madrid en campo rival. Tenía una línea de cuatro defensas y otra de cuatro delanteros, perfectas, como de futbolín, y entre medias sólo dos futbolistas, que no estaban en el centro, ni eran Modric y Kroos, sino los laterales, Marcelo y Danilo, pegados a la cal de su banda. En el centro quedaba un gran vacío ocupado por tres medios del Barça.

No es la primera vez que el Madrid acaba así. En cuanto la idea (o ideíca) del míster de turno se borra, ahí está, el 4-2-4. Se diría que, en su viaje hacia los míticos 50, el Madrid de Florentino acaba jugando como la Hungría de Puskas. Y no es casual, porque ese 4-2-4 húngaro coincidió con la invención del mediapunta. El Madrid tiene mediapuntas por todos lados, menos en la mediapunta, donde tiene a Bale.

Pero Benítez ha ido más allá. Ha conseguido innovar el 4-2-4; no el habitual con forma de reloj de arena, sino otro con forma de caja de zapatos, sin rastro de mediocampo. Un rectángulo. Un equipo hueco. Puede interpretarse como una renuncia o como una lección. Alguien decía, con humor negro, que Benítez se inmoló: ¿Queréis un equipo «ofensivo»? Pues aquí está.

A Florentino, que tanto ha hecho por el Madrid, le faltó llevar su centrismo político al fútbol –el «centrocampismo»–, y repetir la Operación Miquel Roca, pero trayendo a Madrid a un Iniesta en su lugar.