Benítez, en el banquillo
Benítez, en el banquillo - ABC
Real Madrid

Las estrellas le apagan la luz a Benítez

Puso a los mejores para silenciar críticas y no aplicaron su estrategia, le fallaron; a partir de ahora morirá con sus ideas

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN
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Muchos opinan que Benítez se inmoló en el clásico por satisfacer a quienes le exigen fútbol de calidad y al ataque. La estrategia fue un suicidio deportivo porque piensa que sus pupilos le fallaron. El responsable del Real Madrid alineó el once más ofensivo y las críticas han sido más duras que nunca. Está convencido que todo pudo salir bien si el conjunto hubiera realizado el sacrificio de «morder» a la defensa rival tal y como estaba planificado. El entrenador concuerda con sus hombres: no fueron un equipo. Y lo ha dicho con tanta tranquilidad como sinceridad: «Perdimos porque no hicimos la presión desde arriba». Sus manifestaciones eran un mensaje directo hacia James, Bale, Benzema y Cristiano.

No piensa mal

Benítez no cree, como le dicen los mal pensados, que hay futbolistas que le hacen la cama. Opina que es un juego muy peligroso, pues la derrota también dirige sus tentáculos de culpabilidad a James, Cristiano, Ramos y otros profesionales que han tenido diferencias con el madrileño. Nadie duda de la entrega del capitán, lesionado; ni del portugués, que lucha sin rédito; ni del colombiano, que ha jugado más con Colombia que con el Real Madrid tras dos meses de baja.

El técnico afirma que se acabaron las figuras; a partir de ahora jugarán quienes mejor rindan en cada partido por sus condiciones tácticas

El entrenador ha pagado en sus carnes una demostración palpable: el equipo de los mejores no puede ser la alineación ideal ante lo grandes enemigos. Hay que sacar a hombres como Casemiro para obtener el equilibrio que se pierde con tanto futbolista de ataque.

Puesto en la diana, a partir de ahora jugará con el sistema y los mimbres que mejor le convengan. Tiene una cosa clara: si muere deportivamente, morirá con su ideas, y si triunfa, triunfará con ellas. Se acabaron las figuras si no rinden. En Vigo ganó con Lucas Vázquez, Jesé y Casemiro. El domingo no puede perder en Éibar (en la Champions está clasificado) y allí elegirá el once que mejor le pueda rendir cuentas.