Roberto Gómez posa para ABC con una foto de su padre
Roberto Gómez posa para ABC con una foto de su padre - Francis Silva

Real MadridEl hijo de Juanito: «Durante dos años fui de incógnito al fondo sur para vivir el minuto siete»

Roberto Gómez piensa que no ha existido otro futbolista que fundiera tanto talento y carácter a la vez

TOMÁS GONZÁLEZ-MARTÍN
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Tenía «trece años» cuando su padre falleció el 2 de abril de 1992 en accidente de tráfico. Unos troncos caídos de un camión sesgaron la vida de Juan Gómez, Juanito, que viajaba coche junto a Lolino, preparador físico del Mérida, de regreso a la capital extremeña después de presenciar el partido Real Madrid-Torino. El malagueño era el entrenador del club emeritense. En el Bernabéu se había abrazado a Camacho, a Gordillo, a Pirri y a Martín Vázquez, estrella del Torino. Su hijo, Roberto Gómez (Fuengirola, 1988) rememora «con pasión» a Juanito y a esos compañeros que «fueron unos futbolistas tan grandes como los de hoy». Su conversación con ABC es una enciclopedia de recuerdos.

«Lucas y Nacho reflejan hoy el madridismo incondicional de mi padre, siempre pensando en el equipo y sin quejarse si no juegan»

Roberto ha estudiado minuciosamente la historia fubolística de su padre. Ha sido un signo de vida: «He visto mucho fútbol y no existe, no ha surgido todavía, un jugador que fundiera tanto talento y carácter a la vez. He visto magníficos talentos en los campos y hombres de carácter, pero las dos cosas juntas solo las tuvo padre».

Su muerte le traicionó muy joven. A medida que Roberto maduró, se alimentó del aura sembrado por papá. «Le voy a descubrir una cosa. Durante dos años fue de incógnito al fondo sur del Bernabéu para vivir en cada parido el minuto siete dedicado a mi padre. Esa pasión de la afición es inolvidable para mí. Queda en mi corazón».

El Madrid es muy grande

En su juventud vio jugar a Juanito, pero con los años quiso analizar con pausa quien fue aquel «siete» para el Real Madrid y la selección española. «He visto y veo actualmente muchos partidos de aquel Real Madrid (Realmadrid TV los transmite periódicamente). Mi padre fue un líder en el campo, un jugador genial y de genio». Roberto reflexiona que ser protagonista perenne de una celebración en el Bernabéu al cabo de un cuarto de siglo explica la huella que dejó: «Han pasado veinticinco años y se le recuerda siempre en cada minuto siete. Se rinde homenaje a un jugador que, como Santillana, Gordillo, Camacho y otros compañeros, a los que he tratado, perdieron dos finales europeas, la Copa de Europa frente al Liverpool en París (1981), y la Recopa en Goteborg frente al Aberdeen (1983). Merecieron ganar una Champions, porque eran un excelente equipo. Y hay que decírselo a los aficionados de hoy, que el Real Madrid no solo ha sido el de Zidane, el de Figo, que hubo antes otros equipos del Real Madrid que fueron tan grandes como los más modernos. Porque este club siempre ha sido muy grande, no solo ahora».

Roberto vive ahora el homenaje a su padre. Se celebra a Juanito, no se le llora. Es la diferencia. «Hablas con Butragueño, Camacho, Míchel, Salguero, Pineda y parece que están hablando de lo que hicieron ayer junto a él, como si no hubiera pasado el tiempo».

«Que siga Zidane, gana»

Casado con Beatriz, padres de Roberto y Adriana, el hijo de Juan Gómez trabaja desde hace once años en un hotel de Fuengirola. «Ahora no puedo ir al Bernabéu como antes, que acudía siempre. Sí disfruté las finales de Champions en Lisboa y Milán. Eso no me lo pierdo».

Hoy estará en el palco del Bernabéu, invitado por Florentino Pérez. «El Real Madrid se ha volcado con mi familia». El madridismo brindará un emotivo homenaje a Juanito . «Que siga Zidane como entrenador, gana». Lástima que no pueda estar su querido Alfredo Di Stéfano. Pero comparte alineación con su padre en la Liga del cielo. Enfrente, el equipo de Luis Aragonés, buen rival y mejor amigo de ambos.