Gerrard celebra uno de los cuatro goles que el Real Madrid recibió en Anfield
Gerrard celebra uno de los cuatro goles que el Real Madrid recibió en Anfield - efe
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El Real Madrid volverá a Anfield como campeón para saldar cuentas pendientes

Los blancos tratarán de borrar el infame recuerdo del famoso «chorreo», además de anotar por primera vez un gol al Liverpool en Copa de Europa. Se han enfrentado en tres ocasiones y cayeron derrotados en la final de 1981

víctor ruiz de almirón
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«Aquí ganamos 3-0 y en Anfield ganaremos 1-2. Allí se van a abrir y les vamos a chorrear». En tan solo cinco meses como presidente del Real Madrid, la transición entre la dimisión de Ramón Calderón y el retorno de Florentino Pérez, Vicente Boluda tuvo tiempo para poner encima de la mesa una predicción que todavía a día de hoy averguenza al madridismo. No hubo chorreo alguno. Mejor dicho, sí lo hubo. El que infligió el Liverpool a los blancos, que cayeron eliminados en Octavos de final tras perder 0-1 en el Bernabéu y ser humillados por 4-0 en tierras inglesas. Los blancos volverán a uno de los estadios con más magia del fútbol mundial el próximo 22 de octubre, en la tercera jornada de la fase de grupos.

El Real Madrid venía de ganar dos Ligas consecutivas, pero llevaba cuatro años seguidos cayendo en Octavos de final de la Champions League. Era febrero de 2009 y empezaba el ciclo triunfal del Barça. En Concha Espina se vivía una crisis institucional pero también tenía su vertiente deportiva. Schuster había sido destituido tras sus famosas declaraciones aludiendo a la imposibilidad de ganar en el Camp Nou ante ese nuevo Barça que comenzaba a asombrar al mundo. No obstante, el equipo de Juande Ramos había encadenado un gran ritmo en Liga, competición en la que no volverían a perder un partido hasta el fatídico 2-6 precisamente contra el Barcelona.

Eran tiempos convulsos, y el chorreo de Anfield es el mejor ejemplo de aquellos 12 años de espera hasta la conquista de la Décima. Más de una década sin competir en Europa. Más de diez años en la irrelevancia continental.

Pero el Real Madrid no se enfrenta solamente a ese fatídico recuerdo. Lo hace también contra el equipo que le derrotó en la final de la Copa de Europa de 1981. Un equipo capitaneado por Juanito y entrenado por Vujadin Boskov y en el que formaban Uli Stielike, Carlos Santillana, José Antonio Camacho o Vicente del Bosque. Aquel conjunto cayó 1-0 ante el Liverpool de Kenny Dalglish, Phil Neal y que entrenaba Bob Paisley. Hasta este año que Ancelotti ha ganado la Champions con el Real Madrid, Paisley era el único entrenador que había ganado tres Copas de Europa como entrenador.

La siguiente ocasión en la que se vieron las caras fue en la famosa eliminatoria del chorreo. Lo que quiere decir que en tres enfrentamientos el Real Madrid no ha logrado meterle un gol al Liverpool en la máxima competición continental. En toda la historia de la Copa de Europa el Real Madrid se ha enfrentado a 97 equipos, y solo a otros dos ha sido incapaz de meterle un gol, al Brujas y al Arsenal, a los que se enfrentó en dos ocasiones.

Un nuevo Real Madrid...

Este fue el once que los blancos presentaron en Liverpool aquel día: Casillas; Ramos, Pepe, Cannavaro, Heinze; Lass, Gago; Higuaín, Sneijder, Robben; Raúl. Salvo Casillas, todos los jugadores estaban lejos de su mejor nivel, unos por el lado de la veteranía, como Raúl o Cannavaro y otros por precocidad, como Higuaín o el propio Ramos, que todavía jugaba de lateral. Afrontar un intento de remontada con Lass y Gago como pareja en el centro del campo parece, visto con la perspectiva del tiempo, una heroicidad.

Todo parece pintar muy distinto en este Real Madrid, pese a las salidas de jugadores fundamentales a lo largo de este verano, el Real Madrid presenta un bloque conpacto, plagado de estrellas que ha demostrado saber triunfar desde lo colectivo. Ancelotti volverá a tratar de encontrar un nuevo esquema que lleve al Real Madrid a una nueva final, para intentar ser el primer equipo que logra revalidar el título desde que se instauró el formato Champions a comienzos de los años 90.

... y un nuevo Liverpool

Aquel Liverpool que chorreó al Real Madrid era un equipo gobernado por Steve Gerrard y liderado en el campo por un Fernando Torres que vivía sus mejores años. Pocos delanteros en el mundo rendían al nivel del de Fuenlabrada en aquellos tiempos. El equipo inglés seguía sin lograr la ansiada Premier League, pero había focalizado en la Champions sus mejores actuaciones de aquellos años. En los cuatro años anteriores a esa eliminatoria había acumulado un título (2004/2005), una final y una semifinal.

Ahora las cosas han cambiado. El Liverpool no participa en la Champions desde la temporada 2009/2010. Unos años en los que tampoco ha carburado en la competición doméstica. Pero algo cambió en 2013. La llegada al banquillo de Brendan Rodgers ha puesto los cimientos de un equipo que el año pasado volvió a pelear por la Premier League y que se hizo muy gustoso a ojos de los aficionados. Pero ese equipo ha perdido a su gran referente, el hombre que hizo que el Liverpool pasase a ser un conjunto sobresaliente. La vida después de Luis Suárez, eso es lo que afronta el Liverpool esta temporada. Su baja es tan sustancial que aunque el equipo se ha reforzado bien y puede tener una plantilla incluso más completa que el pasado curso, las dudas sobre el rendimiento del equipo sin Suárez no se han disipado.

Para suplir al uruguayo en el ataque han fichado al talento ingobernable de Mario Balotelli, capaz de lo mejor y de lo peor. Pero también la experiencia y madurez de Ricky Lambert. También se han reforzado en el centro del campo con Adam Lallana y en defensa con el croata Lovren y los españoles Manquillo y Alberto Moreno. Un equipo que sigue capitaneado por Gerrard, que en su nueva demarcación en el centro del campo volvió a rendir el pasado año como en sus días de gloria, y en el que Daniel Sturridge y Raheem Sterling tendrán que asumir la responsabilidad. De escuderos de Suárez a líderes del equipo. La otra gran incógnita es saber cómo responde el equipo al tener que afrontar competición europea desde la máxima exigencia, y con la presión de pelear la Premeir, cosas que en pasados cursos se daban por descartadas.

Contra todo eso lucha el Real Madrid. Contra un equipo ilusionante y contra los fantasmas del pasado. Pero también contra la presión que los jugadores han asumido de volver a revalidar el título siendo el primer equipo en hacerlo en la era Champions. Dos de los equipos con más historia y con más éxitos, frente a frente. Anfield dictará sentencia.