Coria del Río, cruce de caminos hacia la aldea del Rocío
Una de las hermandades que cruzaron ayer el Guadalquivir en la barcaza de Coria del Río - ALI TRUJILLO

Coria del Río, cruce de caminos hacia la aldea del Rocío

Numerosas hermandades de Andalucía Oriental y el resto de la provincia cruzan el Guadalquivir a través de la barcaza coriana

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Un cohete, minutos antes de las nueve de la mañana, rompe el silencio que reina en Coria del Río. Al otro lado del Guadalquivir espera la Hermandad del Rocío de Fuengirola para que llegue la barcaza y pueda cruzar a la orilla donde se encuentra el núcleo urbano del municipio ribereño. A lo lejos se vislumbra que está en perfecta formación y se escuchan, casi con claridad, los sones del tamborilero. El paso por el Guadalquivir, a través de la barcaza coriana, es una de las actuaciones más importantes, y a su vez poco conocidas, del Plan Romero.

Desde el pasado 1 de junio, y hasta el día 12, serán algo más de una veintena las hermandades que crucen el río. La primera es la hermandad malagueña de la Caleta. Ayer fueron cuatro, por la mañana la mencionada de Fuengirola y después la de Ronda; ya por la tarde lo hicieron Santa Fe y Granada.

Andrés Peñuela es el coordinador del Consistorio coriano del dispositivo montado. Vía telefónica está en permanente contacto con las Hermandades que van a cruzar para saber si están dentro del horario establecido y, una vez en el municipio, se convierte en su guía. Desde que se puso en marcha el traslado, aproximadamente en 1970, con la Hermandad de Dos Hermanas y posteriormente con la de Los Palacios, pocos han sido los incidentes ocurridos. «Lo más grave que puede ocurrir es que los animales se asusten cuando están en la barcaza y se lesionen, pero no es nada habitual», señala Andrés.

De hecho, todo funciona milimétricamente. Primero pasan las cabriolas y los vehículos y, finalmente, el Simpecado, en este caso el de Fuengirola, que está acompañado por los peregrinos de la Hermandad. Éstos durante el trayecto en el Guadalquivir, que dura unos tres minutos, no paran de cantarle para, una vez que se acercan a la orilla, terminar con un «¡Viva la Virgen del Rocío!». Ya en tierra, uno de los momentos con mayor tensión, y a su vez cargado de emoción, se produce cuando un grupo de mujeres empuja al Simpecado por una cuesta del pequeño muelle. «La fuerza se la da Ella», se le escucha decir a uno de los testigos de la escena. A continuación, las carriolas son desviadas a una explanada situada junto al parque «Carlos de Mesa» y los peregrinos descansan unos minutos a la sombra.

Sin embargo, una docena de ellos se dirigen a la guardería infantil «Nuestra Señora del Rocío» a realizar una de las tradiciones que hace la Hermandad del municipio malagueño, que no es otra que darles caramelos y cantarles a los niños de dicho centro. Posteriormente, como hacen todas las hermandades, se acercan a la parroquia de Nuestra Señora de la Estrella, donde se encuentra la patrona de Coria, para rendirle homenaje con un ramo de flores.

El hermano mayor de la Hermandad de Fuengirola, José Antonio Gómez, destaca que «para nosotros la llegada a Coria es muy importante porque significa el comienzo de nuestro camino ya que hasta entonces hemos venido motorizados en vehículos». Esta situación es similar al resto de Hermandades que provienen de Andalucía Oriental como puede ser el caso de Granada, Málaga o Estepona. Pero el paso por la barcaza también es utilizado por otras mucho más cercanas como las de Écija, Utrera, Osuna o Las Cabezas de San Juan.

Intercambio de culturas

El paso de los romeros por el municipio ribereño supone también un motor económico ya que durante estos días se incrementa el consumo en tiendas, establecimientos de hostelería, carburante para los tractores o mercerías. Cabe destacar que en las calles se pueden encontrar a personas con máquinas de coser que en pocos minutos pueden arreglar los posibles daños en los trajes. El alcalde coriano, Modesto González, ataviado con la indumentaria rociera porque ayer salió la Hermandad de su municipio, recalca que el paso de los romeros produce «un enriquecimiento ya que se convierte en un punto de intercambio de culturas entre otros municipios andaluces y también de la provincia». Es tal el interés que despierta el traslado por las barcazas en Coria que al regidor le gustaría que fuese declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional. González avanza que hoy el Ayuntamiento va a tener un gesto con la Hermandad de Osuna con una ofrenda floral como muestra de solidaridad por el accidente que sufrió el pasado domingo cuando su Simpecado volcó en la A-92.

En el olvido quedaron las intenciones, hace tres años, de la Hermandad Matriz de Almonte y de la Delegación del Gobierno de la Junta de limitar el paso para reducir el impacto que se supone producen en el área metropolitana de Sevilla. Coria del Río es el escenario del cruce de Hermandades por el Guadalquivir. Basta con escuchar y ver cómo llevan con orgullo tal responsabilidad.