La listeria en el embarazo puede ser muy peligrosa
La listeria en el embarazo puede ser muy peligrosa - ABC

Alimentos que debes evitar para prevenir la listeria en el embarazo

Esta infección es especialmente grave durante la gestación ya que puede afectar al feto

Actualizado:

El brote de listeria por carne mechada en Andalucía ha afectado a al menos 71 personas, de las que 46 se encuentran ingresadas. Además, han trascencido 3 casos en los que las afectadas estaban embarazadas. A una de ellas hubo que practicarle una cesárea de urgencia y en los otros dos el desenlace fue fatal para el feto, por lo que se está investigando si también habían consumido el producto.

Para prevenir este tipo de infecciones alimentarias durante la gestación, hay que ser especialmente escrupuloso con la higiene y con los alimentos que se consumen:

-Es aconsejable lavarse las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos, tras contactar con cualquier material sucio (pañales, residuos, animales) y especialmente después de usar el cuarto de baño. También hay que mantener limpias las superficies y los utensilios de cocina después de manipular carne, pescados, aves de corral, frutas y vegetales no lavados y cualquier otro alimento crudo.

-Hay que lavar las frutas y verduras que vayan a consumirse crudas. Puedes utilizar agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (consultar la etiqueta), a razón de 4 gotas por litro de agua. Sumerge las frutas y hortalizas durante al menos 10 minutos y después realiza un enjuagado abundante con agua potable.

-Los alimentos cocinados deben guardarse en el frigorífico, pero el menor tiempo posible, y mantenerlos en recipientes cerrados, separados y lejos de los quesos y los alimentos crudos. Si los compras ya cocinados respeta la fecha que se indica en la etiqueta. Hay que cocinar completamente las carnes hasta alcanzar los 71ºC (debe cambiar de color en el centro del producto). Las sobras de comida, no deben consumirse frías. Asegúrate de calentarlas a más de 75 °C. Cuando utilices un horno microondas, presta atención a las instrucciones del fabricante para asegurar una temperatura uniforme y suficiente en los alimentos.

-Comprueba que tu frigorífico mantiene la temperatura correcta (4ºC o menor).

Respecto a los alimentos que deberías evitar o tener especial precaución durante el embarazo para prevenir la listeriosis, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC) enumeran los siguientes:

-Leche cruda, queso fresco y otros quesos blandos. Evite tomar leche cruda y comer quesos blandos, tales como queso fresco, queso blanco, queso Panela, Brie, Camembert, quesos azules o queso feta, a menos que la etiqueta indique que han sido elaborados con leche pasteurizada. Se estima que es entre 50 y 160 veces más probable que los quesos blandos hechos con leche no pasteurizada causen una infección por Listeria que si están hechos con leche pasteurizada. Pero, aunque la pasteurización de la leche mata la Listeria, los productos se pueden contaminar si se producen en instalaciones que no tienen condiciones higiénicas.

-Germinados crudos. No coma ningún tipo de germinado crudo o poco cocido (incluidos los germinados de alfalfa, trébol, rábano y frijol chino). Cocine completamente los germinados para reducir el riesgo. Cuando coma en restaurantes, pida que no se le agreguen germinados crudos a su comida. Si compras un sándwich, una ensalada o comida ya preparados, asegúrate de que no contenga germinados crudos.

-Melones. Cómete el melón recién cortado inmediatamente o refrigéralo a menos 4 ºC durante un máximo de 7 días. Desecha las porciones de melón que hayan quedado a temperatura ambiente durante más de 4 horas.

-Evita comer salchichas, carnes para sándwich, fiambres u otros embutidos, o salchichas secas o fermentadas, a menos que los calientes justo antes de servirlos a una temperatura interna de 75ºC o hasta que estén humeantes.

-No comas ni los patés ni las carnes para untar refrigeradas que se encuentran en la sección de embutidos o carnes para sándwich de las tiendas de comestibles ni los que se encuentran en la sección de alimentos refrigerados. Los alimentos que no necesitan ser refrigerados, como los patés o las carnes para untar enlatados o no perecederos, son seguros para comer. Refrigéralos después de abrir el envase.

-No consumas pescados o mariscos ahumados refrigerados.