Ortega Cano: «Que sea lo que Dios quiera, yo solo le digo que no bebí»
José Ortega Cano, antes del inicio de la última sesión del juicio por el fallecimiento de Carlos Parra - EFE / EP
juicio por la muerte de carlos parra

Ortega Cano: «Que sea lo que Dios quiera, yo solo le digo que no bebí»

El toreo insiste en su inocencia y asegura «estar pasando un quinario». Su defensa insiste en anular la prueba del alcohol

MERCEDES BENÍTEZ
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El juicio por la muerte de Carlos Parra quedó este martes visto para sentencia con el alegato final del torero José Ortega Cano, que ha utilizado para defender su inocencia. Puesto en pie, el torreo ha dicho que tiene el carné de conducir desde el año 1974 y que, en ese tiempo, casi 40 años, ha conducio por España, Portugal, Sudamérica y Norteamerica sin haber tenido nunca un percance.

«Este ha sido el percance mas grave de mi vida», ha dicho el torero asegurando que lleva dos años pasándolo muy mal y que no recuerda si le dió un vahido o un mareo insistiendo en que no recuerda nada del accidente. «Yo me quise morir cuando supe que esa persona - Carlos Parra - falleció y me uno a su dolor», ha dicho para terminar pidiendo »que sea lo que Dios quiera».

Pide anular la prueba del alcohol

El juicio ha quedado visto para sentencia así visto para sentencia minutos después de que el abogado de José Ortega Cano haya pedido la libre absolución del torero. El letrado Enrique Trebolle ha admitido que supo desde el principio que había pedido la batalla y que solo defiende el caso desde la legalidad por lo que ha solicitado una resolución «que esté suficientemente motivada». Para ello se ha basado en los testimonios de los médicos que no observaron en el procesado síntomas de haber bebido alcohol.

La defensa ha basado sus argumentos en las mismas tesis que mantiene desde el principio: pedir la anulación de la prueba del alcohol porque vulneró el derecho a la intimidad. «En esta prueba faltó la cadena de custodia», ha dicho el abogado recalcando que hay testigos que dijeron que «estaba perfectamente y no tenía ninguna sintomatología de alcohol».

En una larga intervención, la defensa ha asegurado que es «una absoluta ignominia» acusar al torero de poner en riesgo la vida de su hija y ha negado que su manera de conducir fuera un peligro. También ha censurado al fiscal asegurando que no le ha gustado su comentario sobre los perito de «me paga el abogado» defendiendo la objetividad de sus testificales. La teoría del letrado es que se produjo un choque frontal lateral y que la colisión no se produjo a más de 97 kilómetros por hora. Y también ha insistido, para pedir su libre absolución, en la posibidad de que el torero sufriera un vahido. "La medicina no es una ciencia exacta", ha dicho.