Manifestantes extremistas el sábado por la tarde en Sevilla - José galiana / VÍDEO: M. J. PEREIRA

La calle se radicaliza y crece la vigilancia policial ante un repunte de grupos ultras

Organizaciones radicales de izquierda y derecha están encontrando en la crisis y las redes sociales un caldo de cultivo perfecto para la propaganda y la acción

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Las organizaciones tanto de ultraizquierda como de ultraderecha se han reforzado en los últimos años y su aparición en actos públicos y manifestaciones vuelve a ser relevante, con bases más sólidas que hace dos décadas; entre ellas, el respaldo desde ciertos ámbitos políticos y la capacidad para difundir proclamas a través de las redes sociales.

Por todo ello, las Fuerzas de Seguridad del Estado han elevado su preocupación ante este fenómeno, de nuevo en auge y con resortes más difíciles de neutralizar. Tanto Policía Nacional como Guardia Civil actualizan su registro de organizaciones peligrosas para mantener el orden público. A diferencia de lo ocurrido en los 80 y 90, según han apuntado expertos policiales y de seguridad a ABC, actualmente es la extrema izquierda la que tiene más fuerza y presencia numérica en los ambientes radicales en Sevilla.

Se han multiplicado las organizaciones de este sesgo imbricadas en asociaciones juveniles y estudiantiles, pero con diversas ramificaciones hacia la radicalidad. Así, han engordado grupúsculos a la sombra de los okupas de toda la vida de la zona de la Alameda de Hércules, el Pumarejo, Feria, Regina, San Luis y Macarena en general.

A ello se han ido agregando elementos antisistema que Interior sí considera peligrosos y que actúan de vínculos con otras organizaciones a nivel nacional, incluso con la izquierda abertzale. Esa es una de las líneas constantes de investigación. En ese flanco, la amalgama es absoluta y sigue creciendo con las adhesiones de gente ligada al movimiento 15M, entidades antidesahucios y las corralas que han venido ocupando viviendas vacías importando términos y modelo organizativo del norte.