Figueroa Clemente: «Si sube el nivel del mar podríamos pintar cuadros imitando a Sorolla en la Puerta de Jerez»
El profesor Figueroa Clemente aconseja el uso de la bicicleta como una de las medidas contra el cambio climático - rocio ruz
calentamiento GLOBAL

Figueroa Clemente: «Si sube el nivel del mar podríamos pintar cuadros imitando a Sorolla en la Puerta de Jerez»

El director de la Oficina de Sostenibilidad de la Hispalense urge medidas contra el cambio climático en Sevilla

Actualizado:

El catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla y director de la Oficina de Sostenibilidad, Manuel Enrique Figueroa Clemente, sigue inasequible al desaliento advirtiendo de los efectos nocivos que tendrá el cambio climático y una vez más insiste en que el Ayuntamiento de Sevilla tiene que tomar medidas.

Y lo hace, de nuevo, porque el último informe IPCC de la ONU alerta a España y a Andalucía sobre los efectos del calentamiento y, por primera vez, aconseja a los políticos que tomen medidas.

-Antes de empezar ¿qué es el calentamiento global y qué relación tiene con el cambio climático?

-El calentamiento global es un incremento de temperatura de las capas fluidas de la Tierra, atmósfera y océanos, debido al incremento de la concentración de gases de efecto invernadero como el CO2, CH4, que hacen que la energía de onda larga que emite la Tierra no salga libremente, al ser absorbida por dichos gases.Esta modificación de las temperaturas de las capas fluidas incide en procesos globales como la circulación general de la atmósfera y la circulación del océano, induciendo un cambio climático de origen humano en pocos centenares de años, con consecuencias graves.

-¿Y el informe IPCC qué dice de España y de Andalucía, concretamente?

-Las siglas corresponden a Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático o Panel Intergubernamental del Cambio Climático, conocido por el acrónimo en inglés IPCC (Intergovernmental Panel on Climate Chang), el grupo científico más grande dedicado al estudio y evaluación de información sobre el cambio climático. Su origen data de 1988 y fue establecido por la Organización Meteorológica Mundial(OMM) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). El IPCC ha sido ratificado por la Asamblea General de Naciones Unidas. Ya en un informe presentado en septiembre de 2013 se concluía que la actividad humana era la responsable del cambio que sufrimos actualmente y que se consolidará en año venideros con sombrías consecuencias. Ahora la ONU ha alertado del efecto del calentamiento global en el sur de Europa para 2050. Las consecuencia para España y Andalucía, en concreto, emanan de las consecuencias generales previstas para Europa, agudizadas por la posición de España cerca al clima subtropical seco, dependiente del anticiclón de Azores y de las borrascas atlánticas.

-¿Y cómo nos afectará?

-La seguridad alimentaria, la subida de las temperaturas y las restricciones posibles de agua tendrán un impacto negativo en las cosechas. Se prevén mortalidades mayores con respecto al aumento de temperatura, incremento de olas de calor que afectará a poblaciones de riesgo. El calor extremo afectará a la población, e incrementará el riesgo e incendios. Para Andalucía la subida del nivel de marconstituye un riesgo grave y evidente para las poblaciones costeras, poniéndose en peligro un recurso de primera magnitud como es el turismo. Llama la atención como la nueva Ley de Costas se aprueba sin la consideración adecuada de los efectos del cambio climático. Por ello hay que llevar a cabo una revisión de la situación de la subida del nivel del mar en Andalucía y realizar una previsión de adaptación a 30 años vista. El medio rural sufrirá graves consecuencias derivadas de la menor disponibilidad de agua y el incremento de las temperaturas.

-¿Sufrirán también las ciudades?

-Claro, se agravarán las diferencias que hay entre los barrios en calidad de vida, y posiblemente en salud.

-Imagínese y describa qué pasará en Sevilla si el calentamiento sigue avanzando y no se toman medidas. ¿Habrá nuevas enfermedades, bajará la esperanza de vida, cambiarán nuestros horarios, las modas...? ¿qué consecuencias traerá la falta de previsión? ¿la pagarán nuestros nietos?

-¡Dios santo cuánta cosa! Pero todo lo que dice es importante. Iré por partes. Si el calentamiento sigue avanzando, a 20 ó 40 años vista, la situación de la ciudad en relación con el estío se agravará mucho. El incremento previsto de temperatura es de varios grados. Pensemos en un verano con algunos grados más de temperatura, y alargado desde mayo a septiembre. La situación, por ejemplo, para la ciudad de Sevilla será terrible. Esto unido a potenciales carencias de agua puede conducir a situaciones lamentables. Por ello insisto en que hay que estudiar la adaptación de los diferentes barrios de Sevilla ante estos escenarios potenciales antes de que sea tarde. En el cambio climático sufrirán más los que menos tienen, si no se toman medidas. Y lo grave es que las medidas están claras, lo que hay que tener es coraje e intención para ponerlas en marcha, y un plan a corto, medio y largo plazo. La cuestión de las nuevas enfermedades en el sur de España es posible, ya que podríamos pasar de un clima mediterráneo a un clima digamos mediterráneo subtropicalizado y seco, o, peor, a un manifiesto subtropical húmedo seco, con un estiaje muy marcado. En cuanto a horarios, pensemos en un verano con 5 grados más a mediodía, o con noches muy cálidas, es posible que se afecten los horarios. En cuanto a las modas no tengo respuesta, pero si sube el nivel del mar y hace calor igual podemos pintar cuadros imitando a Sorolla en la Puerta de Jerez, todos de blanco, o en bañador y el agua cerca...

-¿Tendremos que cambiar la forma de diseñar y construir?

-Hay que cambiar la forma de diseñar y construir. Se debería potenciar la arquitectura bioclimática, la bioconstrucción , los paramentos verdes , las cubiertas verdes, y otras cosas ya inventadas, pero poco utilizadas. Seguimos insistiendo en edificios inteligentes, cerrados, ventilados al kilowatio, con ventanas que casi no se abren, y ante el cambio climático serán caros y poco eficientes. Pensemos que ya hay gente que no puede poner el aire acondicionado, en edificios poco preparados para el calor, ¿qué será de esas familias en un escenario e incremento de temperaturas en verano? La falta de previsión traerá consecuencias muy nocivas, si no fatales.

-¿Se enteran los que tienen que tomar las decisiones?

-La Junta de Andalucía tiene un plan magnífico a través de la Consejería de Medio Ambiente. Contactó con numerosos expertos, elaboró el Plan Andaluz por el Clima y la Estrategia Andaluza ante el Cambio Climático 2007-2012, con tres planes, un Plan de Mitigación, un Plan de Adaptación y un Plan de Comunicación. Es una acción política, técnica, transversal y modélica a nivel nacional y a nivel europeo. Pero es cierto que se nota una cierta ralentización en las acciones relativas al cambio climático, o por lo menos así lo percibo yo, posiblemente debido a la gravedad de los problemas que pasamos actualmente. Es importante tener ya los planes, empezar ahora a hacerlos resulta un poco tarde, por eso Andalucía tiene mucho andado. Solo hay que actuar con decisión.

-¿Y el Ayuntamiento de Sevilla, es sensible?

-Actualmente no conozco ninguna acción estratégica específica manifestada como acción ante el cambio climático, del Ayuntamiento de Sevilla, ni a nivel global de la ciudad ni en relación con sus barrios y sus diferencias y carencias cara al futuro en un marco de adaptación a los rigores potenciales que en la ciudad generara el cambio Climático.

-Usted que es un erudito en la materia ¿le ha presentado sus ideas? .

-Mi contacto con el Ayuntamiento ha sido continuo desde 1987. Pero no es fácil el diálogo y la colaboración. El político municipal está metido en un diario complicado, en contacto directo con ciudadanos y problemas, que no facilita la interacción entre los que saben cosas buenas para la ciudad y las pueden plantear. Creo que hay una tendencia en los Ayuntamiento en contar solo con su propia gente y estar cerrados a la entrada de información externa. No es fácil acceder a los responsable y plantear ideas, y llevarlas a la práctica.

-Si estuviera en su mano poner en marcha ya, medidas ¿qué haría?

-Utilizaría mi libro «Ciudad y Cambio Climático 707 Medidas desde la Ciudad contra el Cambio Climático». Lo cito porque renuncié a derechos de autor, y porque creo que en él. En relación con el Ayuntamiento de Sevilla, si se refiere claramente a eso, reorganizaría los servicios para hacerlos más operativos ante el problema de desarrollar una estrategia ante el cambio climático, con planes de mitigación, adaptación y comunicación, concienciaria a la ciudadanía, y ejecutaría acciones por barrios con un plan de futuro, y empezando por los menos favorecidos. Mucho que hacer para preparar esta ciudad ante el cambio y cada vez menos tiempo.

-¿Qué puede hacer un ciudadano de a pie para evitar el calentamiento?

En el Portal de Sostenibilidad de la Universidad de Sevilla (sostenibilidad.us.es) se puede consultar un libro, escrito por un grupo de personas que tuve el honor de dirigir hace seis años, y fue publicado por la entonces Agencia de la Energía de Sevilla, la Universidad de Sevilla y Unión Fenosa, denominado «Manual Universitario de Buenas Maneras ante el Cambio Climático», donde se responde de forma clara a esa pregunta. Es posible, introducir cambios en la movilidad, apagar las luces, y sobre todo, incidir, desde el conocimiento y la responsabilidad en la clase política, que tiene los recursos para cambiar cosas.

-¿Y los padres?

-Transmitir a los hijos información fluida y clara.

-¿Y los profesores?

-Lo mismo. Son esenciales. Trabajan con chicos y chicas en edades muy críticas, donde se desarrollan personalidades y voluntades.

-¿Y los periodistas?

-Lo que usted está haciendo. También son fundamentales y quizás haya que arbitrar mecanismos de contacto fluido entre los que poseen la información y los que la transmiten. Pero creo que en Sevilla funcionan. Quizás sea por nuestro carácter abierto que facilita la comunicación.

-No es por alarmar pero ¿debemos preocuparnos?

Creo que sí que debemos alarmarnos. El último informe del IPCC llama a la alarma y, de hecho, hay un toque de atención a la clase política, especialmente a la europea y española.

-¿Puede poner, si existe, un ejemplo de una ciudad modélica en este sentido?

-Del tamaño nuestro, creo que no. Y mayor, menos. Hay que pensar que , como dice Mike Harris, vivimos en un mundo de suburbios. Las ciudades crecen y con ellas sus suburbios, y allí el sufrimiento será mayor. Hay medidas importantes en muchas ciudades con medidas de gran interés, peatonalización, carriles bici (Amsterdam; Copenhague), tranvías (Lisboa, Viena) zonas verdes (Dublin) , tejados ecológicos (Munich), paramentos verdes (Lisboa, Madrid, Málaga, Viena, etc).

-¿En qué tiene que avanzar Sevilla?

-En su peatonalización, su carril bici y su tranvía circular, más paramentos verdes, más cubiertas ecológicas, más bioclimatismo , más arbolado urbano todavía ( y tenemos mucho), más pequeños parques, más cohabitación educada con la bicicleta, menos aparcamientos innecesarios, menos poda, mejores alcorques ¡Sevilla y sus podas y alcorques, qué cruz!.

-¿Que son las migraciones ambientales? ¿Tienen relación con el cambo climático?

-Son emigraciones forzadas, no queridas, de personas buscando mejores sitios donde vivir, o donde no morir. Se calcula que en los próximos años podría haber unos 500.000 emigrantes ambientales. Muchos tienen que ver con el cambio climático. También con guerras. El problema que tenemos con la entrada de poblaciones del África Subsahariana irá a mayor por el cambio climático. Simplemente no pueden vivir en sus sitios de origen. lL solución no pasa por soluciones de fuerza, sino por una cooperación de verdad con esos países que permita a sus poblaciones tener recursos y medios para no tener que emigrar de forma forzada. Emigras si quieres, no como ultima solución. Y hay que establecer los canales adecuados.

-Para terminar profesor, ¿Cuánto tiempo nos queda para evitar el desastre?

-30 años. Pero estamos a tiempo. Pasemos a la acción.