Ana García, directora del Centro de Adultos Polígono Sur
Ana García, directora del Centro de Adultos Polígono Sur - juan josé úbeda
ana garcía, directora del centro de adultos del polígono sur

«No puede ser que los niños que van al colegio escuchen un tiroteo en la calle»

Un tercio de los 30.000 analfabetos de Sevilla están en Polígono Sur, donde la Unesco ha premiado la labor de este centro

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En Sevilla hay 30.000 analfabetos y un tercio de ellos están en el Polígono Sur, donde está uno de los barrios más conflictivos de Sevilla: las Tres Mil Viviendas. Con esta realidad trabaja el Centro de Adultos Polígono Sur, dirigido por Ana García, cuyo programa de alfabetización ha merecido el premio Confucio 2014 de la Unesco. Con un claustro de doce profesores que eligen este destino de forma voluntaria, el este centro abre de 8 de la mañana a 9 de la noche, y en él dan clases todos los años unos 700 alumnos, el 20% de los cuales son extranjeros. Noventa años tiene su alumna de más edad.

«No sólo enseñamos a leer y escribir a adultos, sino que también damos formación a quienes no acabaron Primaria, preparamos para el título de Secundaria o para acceder a las pruebas de ciclo medio o superior, como la Universidad. De hecho, en nuestro centro obtienen el título de Secundaria una media de 150 personas al año, lo mismo que los tres institutos juntos del distrito. Además, ofrecemos clases de informática, inglés, español para extranjeros y educación vial para analfabetos que necesitan el carnet de conducir», explica Ana García.

En un barrio donde la tasa de abandono se sitúa en el 30% en Primaria y por encima del 50% en Secundaria, Ana García admite que hay alumnos que llegan al instituto sin saber leer ni escribir. «Hay que preguntarse por qué han promocionado. Está claro que algo falla y eso tenemos que analizarlo todos los centros educativos. Si una familia nunca ha estudiado, es difícil que vea el papel de la educación en sus hijos, por más que la Ley le obligue a llevar a los niños al colegio o al instituto. Muchos de los alumnos de instituto que no saben leer ni escribir fueron niños absentistas en Primaria»

¿Cómo puede ocurrir esto en un país como España, donde la Educación Secundaria es obligatoria hasta los 16 años? La directora del Centro de Adultos Polígono Sur explica que «aunque hay una Mesa de Absentismo que comunica a los juzgados cuándo un niño deja de ir a clase», «la lentitud y la masificación de los juzgados hace que léstos resuelvan el asunto cuando ese niño ha abandonado ya el sistema educativo».

A su juicio, falta colaboración entre las administraciones para sacar de la marginación al Polígono Sur. «No hay voluntad política de encuentro de las administraciones, que se dedican a tirarse los trastos a la cabeza», a juicio de Ana García, quien reclama más talleres de empleo para que muchos jóvenes dejen de traficar con droga, que la Junta vuelva a abrir los centros Andalucía Orienta y que el centro municipal de orientación y dinamización reactive sus programas.

«Cualquiera que viva aquí sabe quiénes trafican con drogas y armas»

«Hay barrios como Las Vegas con un 70% de familias en riesgo de exclusión social. Cuando tienes la nevera vacía es difícil pensar en la educació», admite la directora de este centro, quien admite que en el Polígono Sur «hay tráfico de drogas y armas pero en los 40.000 habitantes de sus seis barrios hay más gente buena que conflictiva». Aún así, reconoce que el barrio tiene un problema de seguridad: «No puede ser que los niños del Polígono Sur que van al colegio escuchen un tiroteo en plena calle a las siete de la mañana. Se han reforzado los efectivos policiales pero continúan los tiroteos. El director del colegio Manuel Altolaguirre, que está en pleno Martínez Montañés, tuvo que evacuar este mismo mes el centro porque se empezaron a escuchar tiros a plena luz del día. Es fundamental que las familias se levanten y se acuesten sin miedo, que los niños no dibujen armas ni conflictos en sus dibujos. Cualquiera que viva aquí sabe qué familias trafican con droga y armas. Si lo sabe una familia de aquí, ¿cómo no lo sabe la Policía? Algo está fallando».