quince heridos

La muerte de cuatro personas por legionella en La Macarena llega a juicio

El caso se produjo en 2009 en un hotel de la zona. Fuentes judiciales han explicado que durante la instrucción del caso ha fallecido una quinta persona

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Un juez ha ordenado la celebración de un juicio oral contra cinco personas por la muerte de cuatro personas y las heridas sufridas por otras quince tras un brote de legionella registrado en 2009 desde la torre de refrigeración del hotel Macarena de Sevilla.

En el auto de apertura del juicio oral, al que ha tenido acceso Efe, el titular del juzgado de Instrucción 15 de Sevilla exige a los acusados que depositen una fianza de 2,1 millones de euros para asegurar las responsabilidades que se les pudiera imponer.

Además, el juez pide otros 1,9 millones de responsabilidad civil a Mapfre, Banco Vitalicio de España, Sol Meliá y Sick Building Syndrome Lab SL, empresa con la que el hotel tenía un contrato para el control, tratamiento y análisis del agua de las torres de refrigeración.

Fuentes judiciales han explicado que durante la instrucción del caso ha fallecido una quinta persona, por lo que sus herederos se tendrán que personar en el procedimiento.

Según la Fiscalía, tras el brote se comprobaron «graves irregularidades»

La Fiscalía ha pedido cuatro años de cárcel para cada uno de los cinco acusados, a los que imputa cuatro delitos de homicidio por imprudencia grave y quince de lesiones también por imprudencia grave.

En su escrito de acusación, la Fiscalía pide una indemnización de 295.000 euros para doce personas afectadas por el brote, dinero en el que no se incluyen los acuerdos particulares alcanzados por algunos de las personas que sufrieron los efectos perniciosos de la legionella.

Están acusados P.R.M.C., director del hotel; A.V.M., responsable de mantenimiento de la cadena Sol Meliá en la Zona Suroccidental; y M.E.T.B., responsable de la empresa de mantenimiento Sick Building Syndrome Lab.

Según la Fiscalía, tras el brote se comprobaron «graves irregularidades que ponen de manifiesto una falta absoluta de cuidado y de mantenimiento en las torres de refrigeración del Hotel Tryp Macarena», donde el personal de mantenimiento «no tenía formación alguna» en el control de la legionella.

Ese personal «carecía de los más elementales conocimientos para el adecuado mantenimiento de las torres» de refrigeración y «era incapaz de interpretar una posible alerta o advertencia de legionella por falta de conocimientos», según la Fiscalía.

Además, el Ministerio Público asegura que no se hacían anotaciones del registro diario de mediciones de temperatura y cloro residual libre, y agrega que cuando se hicieron mediciones en el hotel se superaban en más de diez veces los parámetros de turbidez y en cinco la conductividad eléctrica y aeróbicos totales.

La Fiscalía añade que el mantenimiento y estado de las torres «era muy deficiente» y culpa de esta situación de «falta de cuidado y diligencia en el control, supervisión y seguimiento» al director del hotel y al responsable de área de la zona de Sol Meliá.