Los empresarios advierten de la destrucción de empleo
Los empresarios advierten de la destrucción de empleo - juan flores

El comercio del Centro de Sevilla rechaza la «brutal subida» de impuestos

La federación Alcentro augura «una pérdida importante de empleo» por este «ataque fiscal»

javier rubio
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Los comerciantes del Centro histórico de Sevilla, agrupado bajo la federación Alcentro que preside Enrique Arias, están convencidos de que las ordenanzas fiscales del Ayuntamiento gobernado por Juan Espadas los han colocado como los grandes perjudicados de la subida de impuestos para el año que viene al rebajar hasta 135.000 euros de valor catastral los comercios que se verán obligados a aumentar sus pagos del IBI con un tipo agravado del 1,15%. Esto significa, en la práctica, que cualquier tienda en un local de su propiedad con ese valor catastral no pagará menos de 1.500 euros al año sólo en concepto de contribución urbana. Hasta el año pasado ese mismo negocio pagaba en torno a 1.130 euros.

La Federación de Comerciantes del Centro de Sevilla expresa su «unánime rechazo» a la «brutal subida de impuestos» y ha solicitado al alcalde que la reconsidere durante el trámite de aprobación. Se apoya para sus peticiones en la «injusta y discriminatoria» medida de incrementar los gravámenes a partir de 135.000 euros de valor catastral cuando el tipo agravado se situaba en 2015 en los 200.000 euros.

A diferencia de los comercios, los establecimientos de restauración y hoteleros se les aplica el gravamen reforzado a partir de 1.016.000 euros. «Si el 10% de los inmuebles de mayor valor fiscal comercial son aquellos por encima de 135.000 euros, ¿tan poco valen nuestros inmuebles comerciales?», se pregunta retóricamente Enrique Arias, visiblemente molesto con la elevación de la presión fiscal al comercio del Casco histórico. «Dijeron que afectaría sólo a las grandes empresas».

Auguran la pérdida de unos 1.600 empleos

La segunda razón para rechazar la nueva ordenanza fiscal tiene que ver con la traslación que los propios empresarios harán de esta medida a su cuenta de explotación: «De persistir este ataque fiscal auguramos una pérdida importante de empleo, ya que se destruirán empresas». Los propios cálculos de la federación de comerciantes hablan de 1.600 puestos de trabajo en el alero (entre el empleo que desaparecerá y el que se dejaría de crear) si todas las empresas «decidieran ajustar en salarios el incremento de 30 millones en la recaudación fiscal del que se está hablando».

Para esta federación de comerciantes la alternativa a la subida de impuestos no residenciales es la disminución de los gastos municipales como evidenciaban «los presupuestos del anterior equipo de gobierno municipal, que estaban equilibrados». Tampoco les convence la exención fiscal por creación de empleo a la vista del nulo éxito en la anterior normativa del año pasado: «Tan sólo tres contribuyentes la utilizaron y ahora incluso exige mayores requisitos».

Arias, como portavoz de Alcentro, ve «difícilmente justificable» el incremento fiscal y anuncia que darán la batalla incluso legal por considerarse discriminados frente a bares y restaurantes en la carga fiscal que tienen que soportar. Y deja una pregunta en el aire cuya respuesta prefiere reservarse: «¿Por qué nos aprietan tanto a nosotros?».