Verónica Pacheco, Fermín Bohórquez, Clara Ruiz de Alda, Ángela Pacheco, África Serra, Miguel Báez «Litri» y Bosco Guerrero
Verónica Pacheco, Fermín Bohórquez, Clara Ruiz de Alda, Ángela Pacheco, África Serra, Miguel Báez «Litri» y Bosco Guerrero - Rocío Ruz

Feria de Abril de Sevilla 2019Rotundo martes en el Real

Como era de esperar, la víspera del festivo fue un éxito absoluto desde primera hora de la tarde

Feria de Abril de Sevilla 2019: Todo lo que hay que saber

SevillaActualizado:

Ocurre todos los años que la víspera del día festivo se convierte en una de las jornadas más concurridas de esta cita de abril que este año se ha mudado a mayo. Se sospechaba que ayer sería uno de los días grandes de esta semana grande y así fue. Conforme se iba dejando atrás el horario laboral el real se llenaba con generosa cadencia, ofreciendo estampas cargadas de color y movimiento. Dentro de las casetas se estaba bien, pero como corría cierta brisa de vez en cuando fueron muchos los que decidieron vivir la tarde directamente en el albero abarrotando las calles y ofreciendo esa imagen de masificación que la tarde anterior costó tanto ver.

En el interior de las lonas los socios compartían el rato con sus invitados, como hacía Juan González-Vallarino en la caseta del Círculo de Labradores con Carlos López, socio del despacho BDO en Madrid. «Suelo venir todos los años porque me encanta, tenemos oficina en Sevilla y somos muy aficionados a su Feria porque además del buen ambiente que hay nos permite ver a buenos amigos y clientes cada año», explicaba el madrileño, que la tarde del lunes acudió a la Real Maestranza a ver torear a Morante de la Puebla y Manzanares. «Lo bonito de esta fiesta es que cambia radicalmente si se vive de día o de noche», añadió.

En Pepe el Pollo almorzaba plácidamente un grupo de amigos entre las que se encontraba la sueca Åsa Sjögren, que lleva 35 años en nuestra ciudad y vive esta fiesta como la que más. «Me parece una tradición preciosa, todo el mundo se pone muy elegante y lo pasa muy bien», indicó. La caseta tiene como socio titular a Jaime Fernández Argüeso y entre sus socios tiene fama el buen catering con que cuentan, a cargo de El Mollete. «Se come estupendamente y una de sus especialidades es el pollo frito en honor al nombre», decía Lola Carballo.

Además de la gastronomía, las buenas casetas se distinguen por su decoración y en este punto una de las que llamaba especialmente la atención era la de Joselito El Gallo 112, decorada por la arquitecta África Serra con un techo de farolillos blancos y bambú que era todo un espectáculo. La vajilla y las fotos taurinas en blanco y negro que colgaban de la pared eran otros de los elementos que llamaban la atención de todo el que se adentraba en esta lona, entre los que se encontraban rostros conocidos como Eugenia Martínez de Irujo o Miguel Báez Litri, entre otros.

Por Chiripa

Otra de las calles largas del real, Pascual Márquez, destacaba por el buen ambiente de sus casetas, entre las que se encontraban algunas tan animadas como Cinco patas o El Mortero. En el número 177, Por Chiripa invitaba a adentrarse en ella para conocer la historia que encierra su «trastienda», la zona de la barra decorada con cuadros de uno de sus socios, el pintor Beltrán Román. Se trata de escenas cómicas que parodian a los personajes públicos que han protagonizado el año tanto en la esfera nacional como la internacional. En el cuadro de este año no faltaban Juanma Moreno y Susana Díaz representando el cambio político que ha vivido la Junta de Andalucía, Pedro Sánchez montado en su Falcon o Franco incorporándose de su tumba. Gonzalo Viguera, uno de los socios, nos explicó con detalle la antología pictórica de anteriores Ferias, donde se recreaban pasajes como el incendio del edificio Windsor, el hundimiento del Titanic el año que se estrenó la película de James Cameron o la boda de Don Felipe y Doña Letizia.

Además de su divertida colección de cuadros, esta caseta es realmente animada por algunos de los personajes que la frecuentan, como Rafa Almarcha, de Siempre Así, José Manuel Soto o Lola González, de Las Seventies. Otro de los socios, Álvaro Gayán, nos narra las recetas que son famosas en este punto real, como solomillo al whiski, rabo de toro o el revuelto de la casa.

También en Pascual Márquez se encuentra una caseta que llama la atención por el tamaño y lo acogedora que resulta. Se trata de Viva la Blanca Paloma, fundada por José Maese y de la que son socios las familias Campos y Peña.

A pesar de su amplitud, es una caseta puramente familiar donde los socios están todos unidos por lazos de amistad o de sangre. Rocío y Teresa Maese, hijas del fundador, nos atienden y nos confiesan que una vez que llegan a la Feria «no saben cuándo llegará la hora de irse». Acuden a diario y lo compaginan con el trabajo. Lo único que no saben explicar por más que lo intenten es de dónde sacan las energías para llevarlo todo por delante.