Martagón junto a su letrado, en la entrada de la Audiencia Provincial hace unos meses
Martagón junto a su letrado, en la entrada de la Audiencia Provincial hace unos meses - Rocío Ruz
Tribunales

Un acuerdo podría librar de la acusación de estafa a Martagón, delegado del Sevilla

El abogado del exfutbolista negocia con las víxctimas para que retiran la petición de cárcel a cambio del pago de una indemnización

SevillaActualizado:

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla ha decidido aplazar al 9 de julio el juicio contra el exfutbolista y actual delegado del Sevilla FC, Juan Martagón, y otros dos acusados como autores de una estafa piramidal cometida supuestamente tras no devolver 600.500 euros a una treintena de inversores a quienes se le prometió una rentabilidad del 20 por ciento por sus aportaciones.

La sala ha decidido aplazar la vista oral por tercera vez y a petición de las partes con el objeto de lograr un acuerdo de conformidad donde se aplique una reducción de las penas a los acusados a tenor de las circunstancias atenuantes de dilaciones indebida y reparación del daño y se concrete el pago de una indemnización a los 31 afectados.

Según señalaron fuentes del caso a Europa Press, el acuerdo supondría retirar la acusación contra Juan Martagón, representado en la causa por José María del Nido Carrasco, y contra Juan T.C., así como que se rebaja la reclamación económica de 600.500 a 250.000 euros.

La Fiscalía de Sevilla solicita seis años de cárcel para Martagón y los otros dos acusados, identificados como Adrián R.M. y Juan T.C. Estos dos últimos constituyeron en 2005 la sociedad Consultoría de Estudios Hipotecarios S.L., a la que unos meses después se asoció Juan Martagón, siendo el objeto social de la misma la intermediación financiera para conseguir préstamos y créditos hipotecarios.

El juicio se ha suspendido por tercera vez a petición de las partes que tratan de alcanzar una conformidad

Entre los años 2005 y 2008, los investigados «fueron captando clientes como inversores directamente, o cuando intermediaban en operaciones financieras que finalmente conseguían, solicitaban al cliente que pidiera más dinero del estrictamente necesario» para invertir esa diferencia en la sociedad «y así obtener una remuneración del 20 por ciento anual», asevera el fiscal.

«Las entregas, que siempre se hacían en metálico por los clientes, eran utilizadas por los acusados en su propio beneficio o se invirtieron en negocios de alto riesgo», afirma el Ministerio Público, que precisa que, «en ocasiones», los investigados «utilizaban la condición de exjugador del Sevilla para dar mayor al negocio.

De esta manera, los acusados «crearon una estructura piramidal, en la que los intereses de los inversores antiguos se abonaban con las aportaciones de los nuevos inversores», siendo los encausados «perfectamente conscientes» de que, en caso de que le fueran reclamadas todas las inversiones, «les sería imposible devolverlas tanto por falta de liquidez como porque nunca fue su intención hacerlo». Y eso fue lo que ocurrió a mediados de 2008, cuando los encausados dejaron de pagar los intereses y la pirámide se desmoronó.