Colas en el Real Alcázar de Sevilla
Colas en el Real Alcázar de Sevilla - RAÚL DOBLADO

El Alcázar de Sevilla no vende aún entradas para enero de 2018

El Ayuntamiento culpa a Intervención y los guías turísticos dicen que «eso no pasa en la Alhambra, el Prado o el Louvre»

SEVILLAActualizado:

A doce días de que comience 2018, la página web del Real Alcázar de Sevilla no permite comprar con antelación entradas para el próximo mes de enero, según denuncian las asociaciones de guías oficiales de la ciudad. El Ayuntamiento afirma que eso ocurre todos los años porque Intervención cierra su período de facturación a mediados de diciembre, lo que impide abonar en el año en curso entradas al Alcázar para enero de 2018. Los guías dicen que eso no ocurre en la Alhambra, el Prado o el Louvre. «Así no se puede trabajar, sobre todo cuando llegan cientos de cruceristas a los que hay que asegurar que podrán visitar los Reales Alcázares», argumentan los informadores turísticos.

Durante el último fin de semana, quienes querían comprar por internet las entradas al Alcázar se encontraron con una página que les informaba de que la web estaba siendo «atacada» y que se cuidaran de dejar claves, contraseñas y número de tarjetas bancarias. El Ayuntamiento niega que el sistema haya fallado durante el fin de semana, salvo una hora el domingo, «porque se estaba probando la nueva web». El Gobierno municipal afirma que por error se informó de que la página estaba siendo hackeada en lugar de decir que estaba en pruebas.

Por otra parte, los guías aseguran que la página web del Real Alcázar se «cae» a menudo, quedando inoperativa para la venta on line, lo que impide comprar con antelación las entradas. «Comprar con antelación las entradas no asegura siempre que no haya espera», protestan. La peor situación se vivió el puente de la Inmaculada: «Las colas llegaban a la calle Mateos Gago pero el Alcázar estaba vacío. Lo que pasó es que se había caído el sistema de compra on line».

Por su parte, el Ayuntamiento niega que el Alcázar estuviera vacío cuando se produjeron las colas durante el puente de la Inmaculada. Asegura que durante «los días del puente de diciembre, del 6 al 10 ambos inclusive, se registraron en el Real Alcázar 24.467 visitas, con una media de 4.893 visitantes al día, sin contar con las entradas para la compra de dulces de conventos por el Patio de Banderas, que no computan como visitas pero sí para el aforo máximo de 750 personas a la hora que, por razones de seguridad, tiene el Real Alcázar».

Asimismo, el Gobierno de Juan Espadas rechaza que durante el puente se cayera el sistema de compras on line en ningún momento. «Es más, para las horas de las mañanas del puente estaban vendidas todas las entradas disponibles on line: 600 a la hora y el resto, 150, se venden en taquilla».

Un tercer escáner

«Lo que sucede no es una cuestión de aforo ni tampoco de si hace la compra en taquilla o por internet, sino de mala organización», afirman los guías, quienes piden que para agilizar las visitas de grupos que se instale allí un tercer escáner porque todos los visitantes deben pasar sus bolsos por el arco de seguridad. «Sin un tercer escáner las colas seguirán siendo espectaculares. Sin embargo, cada vez que lo proponemos nos la respuesta es “no hay dinero”», a pesar de que la venta por internet supone incrementar un euro el precio de la entrada por persona.

«Desde la dirección del Alcázar se nos insta a la reserva on line para todos los grupos, y en el caso de que no sea posible que optemos por hacer las visitas por la tarde. Creemos que no es muy difícil entender que un guía no puede cambiar un programa y hacer una visita contratada cuando le venga en gana», puntualizan los informadores turísticos, que se quejan de que la respuesta a sus quejas ante el Ayuntamiento es que «colas las hay en todas partes».

«Ya hay cruceros que han quitado de sus visitas a Sevilla el Real Alcázar porque un turista no puede estar una hora esperando para ver un monumento», apunta Manuel Serrano Hidalgo, presidente de Passión Tours, una de las asociaciones de guías oficiales de la ciudad.

Por su parte, Isabel Puerto, presidente de la Asociación Provincial de Informadores Turísticos (Apit) , apunta que una de las soluciones podría ser que la puerta del Patio Banderas se dividiera, de modo que la parte derecha se destinara a la salida de turistas y la izquierda a la entrada de grupos de turistas, lo que haría necesario poner allí un escáner. «Los grupos podrían salir por la Puerta de la Alcoba, que da a los jardines de Murillo, junto al restaurante Oriza. Eso permitiría dos lugares de evacuación del monumento», añaden las mismas fuentes.

Puerto lamenta además que se vaya a subir dos euros la entrada al Alcázar, a lo que hay que sumar un euro por la compra on line y otra para las audioguías. «Al final, cada turista paga cuatro euros más y el Alcázar no se da cuenta de que nosotros tenemos presupuestos cerrados».