Palmeras resecas en los alrededores del monasterio
Palmeras resecas en los alrededores del monasterio - ABC

Alertan del mal estado del jardín del Monasterio de la Cartuja de Sevilla

Denuncian que hay decenas de árboles muertos y otros sin riego desde hace años

José Gómez Palas
SevillaActualizado:

«Un drama, si no una tragedia». Así califican desde la asociación Red Ciudadana de Sevilla el «terrible y preocupante» estado en que se encuentran los Jardines y Huertas Históricas del Monasterio de la Cartuja, un conjunto monumental catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), con decenas de árboles y palmeras talados o muertos y otros a punto de hacerlo por falta de agua. El portavoz de esta asociación, Ángel León, asegura que existen zonas donde no se ha regado «desde hace años» y en las que son necesarios «riegos de emergencia» para recuperar los árboles en estado más crítico. «Los clementinos y los olivos están entrando en una situación irreversible. Hay que actuar ya».

Además, la falta de riego y mantenimiento ha debilitado a los árboles y palmeras, provocando que muchos ejemplares presenten diversas enfermedades y patologías como la cochinilla y tristeza en los cítricos, la mosca blanca en los olivos, hongos en los cipreses, la galeruca en los olmos o el picudo rojo en las palmeras, siempre según esta organización. «Se hace imprescindible la aplicación de tratamientos fitosanitarios adecuados. En caso contrario, continuarán produciéndose más pérdidas de arbolado».

Entre las causas de esta situación, según denuncian desde Red Ciudadana de Sevilla, se encuentran los «sucesivos contratos menores con empresas auxiliares» para el mantenimiento de estos jardines realizados en los últimos dos años, «que se han revelado claramente insuficientes» dada la cantidad de ejemplares que pueblan este conjunto. «Actualmente, sólo dos operarios se encargan del mantenimiento de las más de 22 hectáreas del recinto, cifra totalmente insuficiente». A ello se une que el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), encargado de gestionar el recinto, organiza multitud de conciertos en las praderas exteriores y en los jardines y huertas interiores que están empeorando notablemente la situación.

«El verde se convierte en un problema para la instalación de barras y escenarios. Cada vez que hay un concierto allí, aquello aparece lleno de preservativos y productos de higiene femenina y cada uno evacúa las aguas menores y mayores en el primer árbol que le viene a mano». Como ejemplo de «las atrocidades que se cometen para hacer caja», Ángel León asegura que «incluso en una ocasión no dudaron en trasplantar una casuarina y desplazarla 10 metros para colocar el escenario de uno de estos conciertos. Posiblemente no sobreviva».

La denuncia se refiere también a las deficientes condiciones del sistema de riego por goteo y del sistema de albercas y canales que regulan su riego, situación agravada por las prolongadas sequías y las altas temperaturas. Red Ciudadana de Sevilla pone el acento sobre la riqueza patrimonial de unos «jardines irrepetibles» que cuentan con olivos y olmos centenarios, «que fueron cuidados por los monjes cartujos y hoy están muriendo». Encinas, pinos piñoneros, plátanos de Indias, higueras, granados, pomelos, laureles son sólo algunas de las variedades y especies que pueblan las praderas exteriores del conjunto –utilizadas a veces como aparcamiento de coches– y los jardines y huertas interiores. Una extensa relación de especies entre la que sobresale la presencia de un ombú, del que cuenta la leyenda que fue plantado en este monasterio por Hernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, que lo trajo en uno de sus viajes a las Indias. «Es un árbol delicado que debería estar protegido, al menos por un cerramiento ».

«El Monasterio de la Cartuja es un conjunto monumental integrado no sólo por su patrimonio arquitectónico sino también por los Jardines y Huertos Históricos, verdadero patrimonio verde que lo complementa y lo dota de identidad», señala León.