Javier Puerto, presidente del colectivo APIA, que integra a profesores de instituto de Andalucía
Javier Puerto, presidente del colectivo APIA, que integra a profesores de instituto de Andalucía - RAÚL DOBLADO
ENTREVISTA JAVIIER PUERTO

«Un alumno con talento no tiene por qué pasar por la Universidad. En España hay una burbuja universitaria»

Javier Puerto, presidente de la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía (APIA), dice que hay estudiantes de ESO que pasan a Bachillerato al no tener plazas en ciclos formativos

SEVILLAActualizado:

Cuando Javier Puerto (Mérida, 1966), presidente de la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía (APIA), habla de la enseñanza, sabe qué se trae entre manos. A los 16 años abandonó los estudios de Bachillerato para seguir la tradición familiar -su abuelo era maquinista de trenes y su padre jefe de estación e inspector- y entró en la Escuela de Aprendices de San Jerónimo para hacer una Formación Profesional y especializarse en mantenimiento de instalaciones de seguridad. Compaginó después su labor como ferroviario con los estudios universitarios de Geografía e Historia. Así que entró tarde en la enseñanza, fue profesor interino y después ganó una plaza de profesor de instituto. «Yo no creo que en las vocaciones. El profesor -dice- tiene que ser una persona honesta, trabajadora, comprometida... las vocaciones hay que dejarlas para otro tipo de actividades. No empecé en esto por vocación, pero ahora concibo la enseñanza como una pasión... en el sentido bueno y malo (sonríe) porque a veces las pasiones nos hacen sufrir».

Andalucía es la última en ciencias y la penúltima en lectura y matemáticas en el informe PISA 2015. Estamos también entre los que peor trabajan en equipo en España. ¿Es culpa de los alumnos, del sistema o de los profesores?

No me cabe la menor duda de que es culpa del sistema educativo porque los andaluces somos muy competentes en cualquier otra actividad. ¿Por qué no íbamos a serlo en la enseñanza? Tenemos una enseñanza tan deficitaria e irregular que impide que los alumnos den de sí lo que deben.

¿Y los profesores no deberían hacer autocrítica?

Sí, siempre hay espacio para la autocrítica, sentarnos delante de un espejo y preguntarnos si estamos dando de sí todo lo que podemos.

¿Están llegando los alumnos de Bachillerato menos preparados que antes a la Universidad?

Me consta que es así porque se les prepara y exige muy poco. De hecho, hay profesores de Universidad que me han dicho que en sus facultades están haciendo una especie de curso cero para que esos alumnos que vienen tan poco preparados de Bachillerato se pongan al día porque de lo contrario se estrellarían en primero de carrera.

La Lomce nació para mejorar el nivel educativo. ¿Lo ha conseguido?

Yo creo que no. El Gobierno del PP la sacó pero en realidad es una reforma de determinados aspectos de la Logse. Por complejos del Ejecutivo de Rajoy o por no querer implicarse en los cambios necesarios, pues ha sido un fracaso.

¿Es útil la prueba de evaluación o reválida a final de ESO, contemplada en la Lomce?

La Lomce la contemplaba como orientativa, no decisoria. A mí me parece positivo hacer pruebas para conocer objetivamente el nivel de los alumnos y que se sepa el nivel que se les proporciona en los centros donde estudian.

¿Por qué cree que no se ha atrevido el Gobierno a imponer esa reválida?

Porque hay un modelo de la igualdad a ras de suelo, un modelo dictado por popes pedagógicos que no han pisado un aula de Primera o Secundaria en su vida, y parece que todos tenemos que tragar con eso. Al no haber una reválida al final de la ESO, la única prueba objetiva que tenemos del nivel de esos alumnos son sus resultados en Bachillerato y Ciclos Formativos: allí se estrellan en una notable proporción. El resultado es que se estrellan. De hecho, los últimos datos de la propia Junta de Andalucía es que sólo aprueban primer curso de Bachillerato el 75%, uno de cada cuatro. De los que pasan a segundo de Bachillerato se quedan en el camino casi otro 25%. La reválida más dramática es que cuando el alumno se estrella en Bachillerato porque no está preparado.

¿Ese tasa de fracaso es igual en los ciclos formativos de grado medio que en Bachillerato?

Es mayor porque en el primer curso de esos ciclos formativos sólo promociona el 50% y en el segundo curso suspende un 25%. Cuando yo estudiaba Bachillerato, la Formación Profesional (hoy ciclos formativos) era contemplada como la salida para todos aquellos jóvenes que no querían estudiar. Hoy, en cambio, hay algunos que quieren hacer un Ciclo Formativo pero como se ofertan tan pocas plazas, se refugian en Bachillerato para no quedarse en la calle. Se ha invertido el asunto. Deberíamos tener como en Alemania una buena formación profesional dual.

Para la mayoría de alumnos de Secundaria y Bachillerato la Universidad sigue siendo su meta.

En España aún pervive la mentalidad de que todo el mundo tiene que tener una carrera universitaria y por inercia una gran cantidad de jóvenes cursan Bachillerato para acceder a una Universidad que en el fondo no va a cubrir sus expectativas vitales. La Universidad es útil para determinadas cosas pero no para todo. Afortunadamente, a partir de los años 60 del siglo XX la Universidad dejó de ser algo al alcance de una minoría y se democratizó, pero es que hoy parece que todo el mundo tiene que pasar por la Universidad. Un alumnos con talento, ambicioso y trabajador no tiene por qué pasar por la Universidad. Hay otras ofertas, como los ciclos formativos. No hay que acomplejarse con la Universidad. La Universidad no es necesaria para todo el mundo. Ahora mismo vivimos una burbuja universitaria.

Los jóvenes de hoy perciben que tener un título universitario ya no es garantía para encontrar un trabajo.

Efectivamente, porque es así. Es que hay carreras universitarias que no tienen salidas laborales. Yo conozco alumnos que han acabado la carrera universitaria y se han puesto a hacer un ciclo formativo.

Aprobados de despacho

El Ministerio de Educación aprobó un Real Decreto en 2017 que permite dar el título de ESO y Bachillerato a alumnos con dos asignaturas suspendidas, siempre que no sean simultáneamente Lengua y Matemáticas. APIA dice que eso fue usado por Inspección de Educación para dar instrucciones a las delegaciones territoriales para que dijeran a los directores que podían titular a alumnos en esas circunstancias sin mayor problema. APIA culpa a la Junta pero quien aprobó ese Real Decreto fue el Gobierno.

El Gobierno central ha tenido una enorme torpeza al redactar ese Real Decreto porque dice eso exactamente pero añade varios párrafos abajo que para eso será necesario que el equipo docente considere que el alumno haya alcanzado los objetivos de la etapa y adquirido las competencias correspondientes. Tal y como está redactado parece que da carta blanca para aprobar en junio a alumnos que han suspendido dos asignaturas en segundo de Bachillerato, sin tener que ir a la convocatoria de septiembre. La Junta ha leído ese Real Decreto de manera interesada para recomendar verbalmente el año pasado a los directores de institutos que en las evaluaciones de junio se titulen a alumnos que tenían una o dos asignaturas pendientes sin esperar a septiembre. Esto es un escándalo porque el proceso educativo y administrativo acaba en septiembre, no en junio. Se han regalado títulos de ESO en junio a alumnos con dos asignaturas. Esto lo denunciamos ante la Fiscalía del TSJA, que lo aceptó al principio y después lo archivó. Vamos a ver qué pasa este mes de junio porque ese Real Decreto no ha sido sustituido. Me da la sensación de que ahora van a ser más prudentes y no van a regalar tantos títulos a alumnos suspendidos porque el año pasado fue un escándalo a nivel nacional.

¿Qué consecuencias ha traído eso?

Que esos alumnos pasan a Bachillerato o a un Ciclo Formativo, donde fracasa un importante porcentaje. La Junta se cree que estamos haciendo un favor a los alumnos pero lo que estamos haciendo es perjudicándoles.

También los profesores de instituto ha denunciado los aprobados de despacho, aquellos que un alumno logra acudiendo a la delegación provincial de Educación. ¿Siguen pasando?

-Sí. Normalmente se pone de manifiesto en junio y septiembre, por lo que estaremos pendientes. El problema es que las comisiones técnicas provinciales de reclamaciones  de las delegaciones provinciales se agarran a un pelo ardiendo para aprobar a esos alumnos acogiéndose a un defecto de forma y en contra del profesor que lo evaluó. Hay docentes que les pasa eso pero no se atreven a denunciarlo o consideran que no sirve de nada denunciar.

Asegura que la Junta presiona a los profesores para que haya un determinado porcentaje de aprobados. ¿Cómo puede obligar a los docentes?

Bueno, hay veces que en un nivel hay más suspensos de los que la Junta piensa que debe hacer y el inspector dice al docente que tiene que haber un porcentaje mínimo de aprobados. Esto es fuerte como lo estoy diciendo pero sucede algunas veces. Otras veces los inspectores dicen que se está evaluando mal y pide que se cambie esa forma de evaluar. 

¿Qué le puede pasar a un profesor que se niegue a seguir esas directrices?

Pues que deje de dar clases en determinados grupos, que se fiscalice su trabajo de forma muy exhaustiva... de forma que sienten en el cogote la respiración profunda de la inspección.

Y vamos con Selectividad. La Consejería de Educación ya no ofrece los resultados completos de la Selectividad de los centros escolares.

Pues debería haber transparencia total para que ver centros funcionan y los resultados de los alumnos.

La bajas de corta duración de profesores no se cubren, hay institutos donde los profesores tienen que hacer de conserjes o bien están haciendo matrículas por falta de personal de administración. ¿Es falta de voluntad o de recursos por parte de la Junta?

Hay directores, miembros del equipo directivos y docentes del IES que tienen que estar en el recreo vigilando la puerta, cuando eso es un trabajo de un conserje. En la mayoría de los centros faltan desde hace años trabajadores de administración y servicios de los institutos. En el IES Valme no hay personal administrativo porque uno falleció y otro de dio de baja, por lo que quien tiene que gestionar el papeleo el director, el secretario o quien pueda. Por un lado quitas puestos de trabajo y por otro das un trabajo añadido a docentes que bien podrían estar haciendo otras cosas.

¿Debieron transferirse las competencias de educación dado que hay 17 sistemas educativos?

En algunos aspectos debería haber una unidad de acción porque en materia de educación ahora hay reinos de Taifas en cada comunidad autónoma. Quizá es muy drástico decir que las competencias educativas debieran ser devueltas al estado, aunque desde cierto punto de vista parecería lógico.