Visita de la ministra de Hacienda a la Zona Franca - Vanessa Gómez
Industria

La ampliación de la Zona Franca de Sevilla será una realidad en 2020

El vallado hasta el polígono Astilleros se culminará de aquí a un año cuando entrará en vigor el nuevo sistema de financiación del recinto

SevillaActualizado:

La Zona Franca de Sevilla dejará de ser un proyecto en construcción el próximo año con la extensión del vallado hasta el polígono Astilleros. La adhesión de este suelo vecino y, sobre todo, de las empresas que operan en el mismo, consolidará el recinto fiscal, que será el de mayor superficie de España con un total de 1,15 millones de metros cuadrados. Así lo ha anunciado la ministra de Hacienda y Administraciones Públicas en funciones, María Jesús Montero, durante la visita a una de las empresas que ya trabaja bajo la influencia de este régimen especial.

Tras conocer de primera mano el complejo, junto al alcalde de la ciudad, Juan Espadas, y el coordinador del Consorcio de la Zona Franca, José Luis Aguinaga, en sustitución del delegado especial del Estado, Alfredo Sánchez Monteseirín, Montero ha recordado que «la industria es uno de los caballos de batalla en andalucía para reducir el diferencial que existe con el resto de España y con otros países». Considera que herramientas como una zona franca «pueden ayudar a eso mismo». «Esta de Sevilla es un proyecto que genera ilusión y ahora ganará otras 40 hectáreas más de superficie».

La ampliación de la valla será una realidad en cuestión de meses, pero tiene un trabajo previo, por eso mismo, ha avanzado que «ya se ha encargado al Puerto de Sevilla el estudio sobre dónde discurrirá el perímetro y después se sacará a licitación». Tras todo este trámite las siete compañías que están instaladas en el entorno tendrán que adaptar sus dinámicas de trabajo y sus sistemas contables a los requerimientos de Aduanas.

Ese esfuerzo ya lo hizo hace un año la consignataria Sevitrade, que fue la primera que comenzó a operar bajo las condiciones de la Zona Franca y que este martes ha recibido la visita de la ministra. La compañía mueve cada año una media de un millón de toneladas de mercancías, como ha explicado a ABC su director general, Javier García Senent. Admite que «se viene trabajando con normalidad desde que se cerró el primer perímetro de la Zona Franca». Desde entonces el entorno está custodiado por la Guardia Civil y hay un mayor control de todo lo que entra y sale. No obstante, a efectos prácticos asegura «no haber grandes diferencias con respecto a la forma de trabajar, más allá de algunas ventajas como la reducción del IBI». Eso sí, García Senet dice confiar en que «la incorporación de las empresas del Polígono Astilleros atraiga a otras para instalarse aquí y aumente la actividad».

Para situar al lector, cabe destacar que la Zona Franca original se sitúa en los antiguos terrenos de Torrecuéllar en los que ya trabajan desde hace años la mencionada Sevitrade, Jannone, Hispalense de Líquidos, Transformados Huévar, la Terminal Portuaria Esclusa y Cuadros Eléctricos Nazarenos. A ellos se unirá en breve el grupo farmacéutivo Vir que ha pedido una concesión de suelo para levantar nuevas instalaciones, así como la compañía Inglés Steel que contará con naves para el tratamiento de materiales férricos.

Al otro lado de la valla están todavía las empresas del polígono Astilleros dedicadas al sector metalmecánico como Tecade, Megusa, GRI Towers, Ditecsa, Gmetal, Apimosa y Astilleros del Guadalquivir, que ha recuperado la actividad que da nombre al entorno, centrando su negocio en la reparación de buques.

Por su parte, el alcalde sevillano, Juan Espadas, ha destacado la oportunidad que supone para la ciudad el impulso de esta zona franca, «un proyecto que nació con una importante componente municipal». El regidor ha recalcado que «la industria es uno de los sectores de la ciudad que más ha recortado su nivel de paro en los últimos años» y ha sido gracias a la apuesta de las empresas. Como ejemplo ha puesto el propio polígono Astilleros, que se quedó prácticamente abandonado tras la caída de la construcción naval y ahora se encuentra en plena ocupación.

Así ha considerado que el recinto sevillano es «un proyecto de futuro que generará un importante desarrollo económico». También cree que es un entorno «muy interesante» por las ventajas fiscales que derivan de una zona franca.