Parte del equipo del Hospital de Día de Diabetes del Virgen del Rocío
Parte del equipo del Hospital de Día de Diabetes del Virgen del Rocío - ABC
DÍA MUNDIAL DE LA DIABETES

«Amputar los pies es una de las consecuencias de un mal control de la diabetes»

Carmen Amelia Ruiz es referente de Cuidados de Endocrinología del Hospital Virgen del Rocío

Sevilla Actualizado: Guardar
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Un mal control de la diabetes durante años puede desembocar en la amputación de pies o falanges, advierte Carmen Amelia Ruiz, referente de Cuidados de Endocrinología y Nutrición del Virgen del Rocío, donde hay un hospital de día específico para diabéticos que funciona doce horas al día para controlar y educar a estos pacientes.

En ese hospital de día, donde trabaja un endocrino y cinco enfermeras especializadas en esta enfermedad, se atiende a diario a una veintena de diabéticos tipo 1 y 2 a los que se la acaba de diagnosticar la enfermedad o bien hacen un mal control de la misma. «Vienen derivados de Atención Primaria o por los especialistas del hospital. Nosotros valoramos el tratamiento que hace cada paciente de su enfermedad, analizando la actividad física que desarrolla, su alimentación, las técnicas de inyección de insulina, las dosis que se inyectan o cómo resuelven las complicaciones agudas, como hipoglucemias (bajo nivel de glucosa o azúcar en sangre) o hiperglucemias», declara Carmen Amelia Ruiz.

Para medir la glucemia en sangre, los pacientes tienen sensores de glucosa insertados en el brazo, cuyos resultados pueden verse en lectores o móviles; o bien las tiras reactivas que miden la glucosa capilar analizando sangre obtenida por el pinchazo en un dedo. «En caso de que tengan menos de 70 mg/dL de glucosa en sangre deben aprender a tomar un vaso de zumo, un refresco o dos sobre de azúcar diluidos en agua o un refresco, el equivalente a 15 o 20 gramos de azúcar de rápida absorción», añade.

Aumentan las amputaciones de falanges

El hospital de día de diabetes del Virgen del Rocío también atiende las lesiones en pies que sufren estos paciente por un mal control de su enfermedad a lo largo de años. «Tratamos esas lesiones locales o prescribimos antibióticos. Lo malo es que en ocasiones estos pacientes llegan con lesiones complicadas en los pies que obligan a la amputación de esos miembros.

Gracias a la actividad desarrollado por este hospital de diabéticos desde hace doce años hemos logrado reducir las amputaciones de pies, pero han aumentado las de falanges, precisamente por el diagnóstico precoz», revela esta enfermera, que subraya que «el 50% de los pacientes diabéticos que tienen lesiones en un pie terminan teniendo otra lesión en el mismo pie o en otro.

«En este hospital se ofrece una atención multidisciplinar, ya que además de endrocrinos y enfermeras contamos con la atención de cirujanos y, en caso de necesidad, derivamos a traumatólogos cuando hacen faltan plantillas de descargas, lo que previene nuevas complicaciones», señala Carmen Amelia Ruiz.