Fachada de una casa en el número 35 de la calle Cristo de la Sed en el barrio de Nervión
Fachada de una casa en el número 35 de la calle Cristo de la Sed en el barrio de Nervión - Raúl Doblado
Urbanismo

Aprobado el catálogo que protege más de sesenta edificios regionalistas de Nervión

El PSOE incorpora una moción para ampliar zonas de protección a otros áreas de Sevilla y logra así los apoyos suficientes

E. Barba
SevillaActualizado:

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado este viernes definitivamente el catálogo del barrio de Nervión, que protege los edificios históricos, gracias al apoyo de Ciudadanos y la abstención de Parttido Popular e Izquierda Unida tras incorporar el gobierno local socialista una moción a la sesión de este viernes para ampliar la protección de edificios regionalistas en más zonas de la capital andaluza.

Este catálogo había sido anteriormente rechazado por los grupos y por la Asociación de Defensa del Patrimonio (Adepa), pero la incorporación de una moción para ampliar áreas de protección ha servido al equipo de Juan Espadas para sacar adelante la iniciativa. Sólo Participa Sevilla, formación satélite de Podemos, ha rechazado el catálogo al considerarlo «insuficiente» de cara al «objetivo de parapetar edificios históricos de la especulación urbanística».

El proceso para la elaboración de este catálogo arrancó en septiembre de 2018 cuando se delimitó una zona del barrio de Nervión con valores patrimoniales y característica del estilo regionalista comprendida entre los viarios Luis Montoto, Avda. Andalucía, Ronda del Tamarguillo, Avda. Ramón y Cajal, Avda. San Francisco Javier y calle Luis de Morales. En toda esta área quedaron suspendidas cautelarmente las licencias mientras se elaboraba un estudio individualizado de cada uno de los edificios con el objetivo de proteger aquellos con valor patrimonial.

Ese estudio incorporó por primera vez la figura de la catalogación preventiva que se suma a los niveles ya existentes de protección. Se trata básicamente de blindar los inmuebles en los que se aprecia inicialmente un valor patrimonial e histórico de forma que no se pueda intervenir de forma agresiva en ellos hasta que los estudios se amplíen y se concrete en cuál de los niveles de protección se debe incluir el edificio.