Arranca la rehabilitación del mercado de la Puerta de la Carne
Arranca la rehabilitación del mercado de la Puerta de la Carne - J. M. Serrano
Medio Ambiente

Arranca la rehabilitación del mercado de la Puerta de la Carne como nuevo espacio de ocio y gastronomía

Parques y Jardines da el permiso para la tala de árboles del entorno del viejo mercado de abastos

SevillaActualizado:

El Área de Medio Ambiente, Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla ha autorizado la tala de once árboles de la calle Alejo Fernández, al verse los mismos afectados por el proyecto de restauración y adaptación del antiguo mercado de la Puerta de la Carne como nuevo espacio de ocio, gastronomía y cultura, y mediar un informe técnico según el cual su trasplante no resultaría «viable».

Esta decisión supone el arranque de facto de la obra de reforma del edificio en sí. En la resolución emitida el martes por dicho departamento, documento recogido por E.P., se detalla que los árboles a talar son once ejemplares «afectados» por el comienzo de las obras del citado proyecto y «cuyo trasplante no es viable», según reflejaría un informe técnico del área de Parques y Jardines que «detalla individualmente el estado de estructura» de cada uno de estos árboles.

Esta medida es «complementaria» al inicio de las obras de reforma y transformación del viejo mercado de abastos, según fuentes municipales, indicándose que estos árboles se ven afectados por la iniciativa al haber sido proyectado el sótano del futuro recinto precisamente bajo ellos, según el diseño original del nuevo complejo.

Se trata del proyecto promovido para la rehabilitación y reconversión del antiguo mercado de la Puerta de la Carne, construido entre 1927 y 1929 bajo el diseño de los arquitectos Gabriel Lupiáñez Gely y Aurelio Gómez Millán, para su transformación en un espacio de ocio, gastronomía y cultura.

El edificio, de estilo regionalista, cayó en desuso en 1999 y su deterioro arquitectónico estuvo acompañado incluso de episodios de ocupación ilegal.

El proyecto, derivado de una concesión del Ayuntamiento, impulsado por una UTE y valorado en unos 7,5 millones de euros, contempla principalmente 24 puestos de hostelería en la planta baja, usos comerciales y de restauración en la primera planta, un mirador en las cubiertas y un sótano dedicado a actividades culturales, con una sala multiusos de 475 metros cuadrados, una sala de exposiciones de 79 metros cuadrados y un vestíbulo de 116 metros cuadrados.

Tras las labores de desescombro del interior del complejo, a mediados de marzo de 2017 arrancaron las excavaciones arqueológicas previas.