Recreación virtual del primitivo palacio de Almutamid - ABC
Patrimonio

El Ayuntamiento de Sevilla comprará la casa donde está el palacio de Almutamid

El Pleno aprueba hoy una inversión de 2,5 millones para ampliar el recorrido del Alcázar, situando allí consignas e incluso las taquillas y eliminar la cola

SevillaActualizado:

El Pleno municipal aprueba este miércoles un plan de inversión en el que está incluida una partida de 2,5 millones de euros para la compra de la casa 7-8 del Patio de Banderas propiedad de Patrimonio del Estado, donde el año pasado apareció el primitivo palacio de Almutamid. La intención del Patronato del Alcázar es que se amplíe el recorrido por el monumento y que estos restos sean visitables, así como ganar espacios que permitan mejorar los servicios, instalando consignas e incluso taquillas, de forma que se pueda eliminar la cola de la Puerta del León.

En el informe del Alcázar, al que ha tenido acceso ABC, se expone que la afluencia de público al Palacio Real hace aconsejable prolongar la visita y aumentar la capacidad de carga del edificio. Por ello, el Patronato solicita comprar la casa, lo que representaría la devolución material de un «fragmento del palacio más antiguo a su delimitación original» y mostrárselo al visitante. En los últimos meses, el Ayuntamiento ha llevado a cabo gestiones con Patrimonio del Estado para su trasvase e incorporación al Alcázar, y se ha llegado a valorar «de manera informal» en torno a 2,5 millones.

El Patronato advierte en el informe que Patrimonio del Estado tiene la intención de incorporar la casa 7-8 a su infraestructura como oficina, algo que el órgano gestor del Alcázar considera «muy perjudicial» para el futuro del edificio ya que «esta casa tiene valores históricos, arquitectónicos, estéticos y económicos que van más allá de su utilización administrativa o burocrática».

De hecho, la institución encargada de custodiar los bienes del Estado ha llevado a cabo en los últimos meses la restauración de la muralla original, la torre del León -que ha permitido descubrir el sistema constructivo a base de cámaras huecas- y los vestigios del palacio islámico que, aunque sus dimensiones originales trascienden los límites actuales de esta casa, el Alcázar considera «de sumo interés» su inclusión en la visita y en su discurso histórico. «Los restos encontrados son de tal magnitud que permiten reconstruir uno de los palacios de época andalusí en pie», explica el Patronato en el documento que hoy se llevará al Pleno, y añade que «el nivel de conservación de las estructuras y arcos geminados enmarcados por un alfiz, llega incluso a mantener su decoración».

Esta casa, en el caso de incorporarse definitivamente al Alcázar, podría albergar las taquillas fuera de la entrada actual, lo que conllevaría la desaparición de la cola, que actualmente es un quebradero de cabeza tanto en materia de seguridad, protección contra la reventa, como en comodidad para los turistas, ya que los visitantes sufren hasta una hora de espera soportando el calor del verano, el frío del invierno o la lluvia sin ningún tipo de protección, ya que el entorno en el que se sitúa está declarado Patrimonio de la Humanidad, lo que impide la instalación de toldos que dañen la vista de la Catedral, la muralla del Alcázar y el Archivo de Indias. Según el Patronato, el horario de la cola no tiene por qué coincidir con el del acceso al Palacio Real, posibilitando de este modo la venta de todo el aforo de forma programada, ya sea por internet o en la taquilla física.

No obstante, existe otro proyecto cuyas gestiones están más avanzadas, sólo a falta de licitación, que contempla el traslado de las taquillas al número 10 del Patio de Banderas. Patrimonio ya dio el visto bueno en septiembre del año pasado para adecuar un local de apenas 17,5 metros cuadrados, situado en dicha casa, y cercano a la salida del Alcázar por el Apreadero. Concretamente, es un inmueble medianero con el Patio del Yeso y el Cuarto del Maestre. Hasta ahora, este local se utilizaba como garaje y, de afrontarse la obra, se acondicionarían dos ámbitos, uno para el público y otro para los trabajadores.

Un año antes, en 2017, se propuso otra alternativa: ejecutar un nuevo acceso y situar las taquillas en la Casa del Militar, propiedad de Patrimonio Nacional, algo que también tenía el plácet de la Comisión de Patrimonio y los arqueólogos.

Ahora, se abre una tercera vía, que sería ubicar en la casa 7-8 del Patio de Banderas, de mayor espacio, donde se instalarían servicios que actualmente no dispone el Palacio Real para los turistas, como son las consignas.

La portada primitiva

La venta por parte de Patrimonio del Estado de este inmueble no sería una novedad. Este organismo público ya ha enajenado otras propiedades originariamente del Alcázar como son la Casa de la Contratación, la de Deán Miranda o las situadas en la calle Judería.

Por ello, la prioridad del ente municipal que gestiona el Palacio Real es la incorporación de los número 7 y 8 del Patio de Banderas. Sin embargo, ésta no es la única reivindicación. En 2002, las obras de rehabilitación de la casa 16 dieron lugar al descubrimiento de la portada primitiva del Alcázar que, si bien hoy es accesible, no está integrada en el discurso histórico ni en la visita turística. El inmueble lo ocupa la Agencia de la Biodiversidad. Lo mismo ocurre con las casas 1 y 2, en las que, según los expertos, deben existir otras estructuras del Alcázar original.

Cabe recordar que la discusión por la propiedad de estas casas viene de largo. La Segunda República se apropió de todos los bienes patrimoniales de la Corona y, en el caso del Alcázar y sus jardines, los cedió al Ayuntamiento. Los inmuebles adscritos al Alcázar los dejó en manos del Gobierno central. Desde entonces, el Ayuntamiento sigue reivindicando el parcelario que en su día fue titularidad del palacio.