La Casa de Murillo, en la calle Santa Teresa, ha sido punto de partida de las rutas del pintor
La Casa de Murillo, en la calle Santa Teresa, ha sido punto de partida de las rutas del pintor - Juan Flores

El Ayuntamiento de Sevilla negocia convertir la Casa de Murillo en museo del pintor

Ha solicitado a la Junta de Andalucía la cesión del inmueble para mantener el centro de interpretación del Año Murillo, lo que obliga al Instituto del Flamenco a irse

SevillaActualizado:

El Año Murillo puede dejar un legado permanente en Sevilla si la Junta de Andalucía accede a la petición que ha realizado el Ayuntamiento para que la casa del pintor en el barrio de Santa Cruz se mantenga como museo y punto de partida de las rutas del artista sevillano, que también se conservarán para que los turistas puedan hacer los itinerarios por los lugares más emblemáticos.

Esta idea comenzó a gestarse cuando era consejera la socialista Rosa Aguilar, que acordó la cesión del inmueble para la efeméride, aunque dejó para después del citado Año Murillo las negociaciones de cesión permanente.

El cambio de gobierno en la Junta ha provocado que el delegado de Hábitat Urbano y Cultura del Ayuntamiento, Antonio Muñoz, haya tenido que cambiar de interlocutor en este diálogo. Pero el socialista ya se ha reunido con la nueva consejera, Patricia del Pozo, que le ha mostrado su aprobación inicial al proyecto. No obstante, Muñoz llevará esta iniciativa al próximo pleno municipal para recabar la unanimidad de todos los partidos con la intención de que la casa en la que vivió Bartolomé Esteban Murillo tenga definitivamente un uso relacionado con el pintor.

La propuesta que presentará al resto de la Corporación, a la que ha tenido acceso ABC, explica que la casa situada en el número 8 de la calle Santa Teresa «fue la penúltima vivienda del artista sevillano y ha sido también durante 2018 el punto de partida del itinerario «Tras los pasos de Murillo» que guiaba a los visitantes en un recorrido a través de la Sevilla del siglo XVII, siguiendo los pasos del artista por los lugares más emblemáticos de su trayectoria». Esto, unido a las actividades infantiles y a las proyecciones sobre el pintor, logró reunir en este espacio a más de cien mil personas, por lo que el Ayuntamiento quiere «garantizar la continuidad del uso de la Casa de Murillo del barrio de Santa Cruz como un espacio vinculado a la vida y a la obra de este genio de la pintura».

Esta casa fue adquirida en 1972 por la Dirección General de Bellas Artes y en 2011 pasó a manos de la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, organismo de la Junta de Andalucía. Actualmente es la sede del Instituto Andaluz del Flamenco. Por lo tanto, el Ayuntamiento tendría que lograr una cesión por parte de la Junta que implicaría la salida del inmueble de este Instituto, que ha ocupado la segunda planta durante el Año Murillo.

«Replanteamiento de los usos»

El gobierno municipal considera que «es el momento de hacer un replanteamiento de los usos de la Casa de Murillo y vincular el espacio a su inquilino más insigne mediante un proyecto museográfico que se realice con el consenso de la Junta de Andalucía, pasando a ser un espacio conmemorativo del pintor que haga referencia al contexto histórico que vivió, a su vida y a su obra».

La idea es que esta casa se quede como legado permanente del Año Murillo y, además de conservar las proyecciones que se han realizado con motivo de esta conmemoración, sea una especie de centro de interpretación desde el que se informe a los turistas de la obra de Murillo por toda la ciudad.

Esta propuesta del Ayuntamiento, que ya ha comenzado a negociarse con la Consejería de Cultura, cuenta con el respaldo de asociaciones del patrimonio como Adepa y de especialistas como Enrique Valdivieso y el arquitecto Rafael Manzano, quienes defienden que el uso que debe tener ese inmueble tiene que estar relacionado con Murillo porque así quedó comprometido en la última rehabilitación que se le hizo a la casa, el lugar en el que más tiempo vivió el gran maestro sevillano.

El propio Muñoz confirmó este viernes a ABC que el proyecto está en marcha y que «lo ideal es que se conserve la casa con este uso porque, además de darle el trato que merece un personaje de esta talla, sería el legado que el Año Murillo deje a la ciudad». La consejera Patricia del Pozo tiene ahora la palabra.