La popular Sánchez Estrella dialoga con Moyano, de Ciudadanos
La popular Sánchez Estrella dialoga con Moyano, de Ciudadanos - Vanessa Gómez
PLENO MUNICIPAL

El Ayuntamiento de Sevilla pide a la Junta «agilizar los trámites» de las Atarazanas

Los populares quieren que el edificio sea en 2022 «el centro» de los actos de la primera vuelta al mundo

Los grupos de izquierda critican el «oportunismo» y el «uso político» de la cuestión para «hacerse la foto»

SevillaActualizado:

El pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado este lunes por unanimidad una moción del PP que insta a la Consejería de Cultura y a la Gerencia de Urbanismo a «agilizar los trámites» y que comiencen «cuanto antes» las obras del nuevo proyecto básico de restauración y adaptación de las Reales Atarazanas, declaradas bien de interés cultural (BIC), como nuevo espacio cultural, toda vez que el PSOE ha precisado que a quien corresponde «mover ficha» es a La Caixa como promotora de la iniciativa, acusando junto a Participa e IU al PP de «tergiversar» el relato correspondiente a este monumento.

La moción del PP, defendida por la concejal María del Mar Sánchez Estrella, recuerda las múltiples «vicisitudes» atravesadas por esta iniciativa promovida por La Caixa como concesionaria de la gestión de este monumento propiedad de la Junta de Andalucía, toda vez que el diseño original del proyecto de restauración de las Atarazanas, obra del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, plantea restaurar y adaptar como centro cultural el citado recinto histórico, formado por restos de la antigua muralla almohade, siete naves de las atarazanas medievales del siglo XIII, restos del apostadero de la Carrera de Indias de los siglos XVI y XVII y edificaciones de la Real Maestranza de Artillería pertenecientes a los siglos XVIII, XIX y XX.

El proyecto estaba autorizado por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico y contaba con licencia de obras, si bien la Asociación para la Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) y otros colectivos conservacionistas lo tachaban de «crimen patrimonial». Principalmente, criticaban que la iniciativa no recuperase la cota original del monumento y contemplase «la reforma de dos cuerpos edificados sobre las naves dos y cuatro, modificando sus cubiertas, cerramientos y distribución interior», con la instalación de «varias escaleras mecánicas y un nuevo forjado». Además, criticaban la previsión inicial de incorporar «micropilonos de hormigón a los pilares originales», lo que a su juicio suponía «introducir elementos nuevos disruptivos con el entorno y contrarios a la conservación íntegra» del monumento.

Adepa, de hecho, impugnó ante los tribunales la licencia de obras del proyecto, consiguiendo una orden judicial de suspensión cautelar de la licencia, hasta la resolución definitiva del litigio. No obstante, la ardua negociación entablada entre Adepa y la Consejería de Cultura para alcanzar un acuerdo extrajudicial acabó dando su fruto, con un principio de acuerdo para una salida negociada. En concreto, ambas partes acordaron reformular el proyecto técnico inicial, renunciando a los micropilonos de hormigón, los encepados de hormigón o los taladros en los pilares, e incluyendo excavaciones en las naves seis y siete del monumento hasta el nivel original del mismo, así como la excavación y recuperación de los vestigios de la antigua muralla almohade, entre otros aspectos.

A finales de diciembre de 2017, la Junta como titular del monumento, la Fundación La Caixa como concesionaria del contrato de restauración y gestión del recinto y Adepa firmaban el acuerdo que ponía fin a este conflicto, con aportaciones y recomendaciones de todas las partes que enriquecían el proyecto original, que había de ser modificado por Vázquez Consuegra. Y después de que Adepa denunciase recientemente el «retraso» que sufría la reformulación del nuevo proyecto básico de restauración del monumento y su transformación en un centro cultural, a finales de diciembre la Cultura manifestaba que la modificación del citado documento elevaba de 12,8 millones a 18 millones de euros el coste de la actuación, tres de ellos con cargo a la Junta, fijando el ecuador de 2019 para el inicio de las obras.

El debate político

En este contexto, la moción del PP insta a Cultura y a Urbanismo a «agilizar los trámites» para que comiencen «cuanto antes» las obras de este proyecto, para que el monumento pueda estar listo en 2021 y que en 2022 sea un «punto central» del final de todas las conmemoraciones del quinto centenario de la primera circunnavegación a la Tierra.

Durante el debate plenario, el concejal de Ciudadanos Javier Moyano ha apoyado la idea de «acelerar al máximo todos los trámites» para disfrutar cuanto antes del monumento, mientras el concejal de Hábitat Urbano y Cultura, el socialista Antonio Muñoz, ha criticado que en el texto de la moción, el PP se «arrogue un protagonismo que no tiene», pues en dicho texto los populares atribuyen la suspensión del proyecto a una de sus mociones en el pleno, cuando fue fruto del litigio promovido por Adepa. «El PP arrima el ascua a su sardina», ha criticado, acusando a los populares de «aplaudir» que años atrás La Caixa renunciase a promover su espacio cultural Caixafórum en las Atarazanas y lo trasladase al complejo de la Torre Sevilla. Del mismo modo, ha precisado que la Gerencia de Urbanismo «no puede agilizar nada» porque es la Fundación La Caixa como promotora del proyecto quien debe «mover ficha» solicitando una nueva licencia de obras.

Susana Serrano, portavoz municipal de Participa, ha coincidido en que el texto de la moción «tergiversa absolutamente» los hechos relacionados con este proyecto, acusando al PP de «oportunismo» y de promover esta moción sólo «para aparecer en la foto», toda vez que Daniel González Rojas, portavoz de IU, ha criticado el «uso partidista» de las Atarazanas, mediante una moción que ha tachado de «insulsa». La moción, no obstante, ha sido aprobada por unanimidad, toda vez que Sánchez Estrella ha replicado que la responsabilidad de todo el retraso acumulado por este proyecto recae en el PSOE, que ha gobernado todos estos años la Junta de Andalucía, dueña del monumento en cuestión.