En la imagen, Mercedes Fernández Ordóñez
En la imagen, Mercedes Fernández Ordóñez - JOSÉ GALIANA
Tribunales

Los políticos que se han bajado del coche oficial y han vuelto a su trabajo

Mercedes Fernández Ordoñez, como Emilio de Llera y Felisa Panadero, vuelve a la judicatura tras su paso por la política

SEVILLAActualizado:

Los tres han desandado el camino: han vuelto a los tribunales en los últimos meses tras su andadura política. La primera en bajarse del coche oficial fue Felisa Panadero, que regresó hace ya algunos meses a ejercer como letrada de la Administración de Justicia y ahora es secretaria coordinadora en los juzgados sevillanos. Su vida ha cambiado tras cinco años en política. Reconoce que volver «cuesta trabajo», pero, sobre todo, porque se han producido algunas modificaciones legislativas que obligan a «ponerse las pilas» en ese aspecto.

«No me costó porque no había subido a ninguna nube», puntualiza Panadero, que ha mantenido sus amistades en la judicatura. No es raro verla en una de las cafeterías cercanas a los juzgados tomando café con algún juez de la Audiencia. ¿Lo mejor para ella? Poder recuperar los fines de semana, ya que cuando era subdelegada raro era el día que no tenía que acudir a algún acto público. Ahora el trabajo es de lunes a viernes.

En parecida situación está desde el pasado verano Emilio de Llera, que tras cinco años cesó como consejero de Justicia y volvió a ejercer de fiscal. Llera, cuyo nombre estuvo en las quinielas para el Tribunal Supremo, está de nuevo en la Fiscalía de Sevilla sin responsabilidad alguna. Pese a que antes de marcharse se encargaba de los delitos económicos y tuvo alguna opción para marcharse a Huelva junto al fiscal jefe de esa ciudad, su amigo Luis Fernández Arévalo, ahora se ocupa del control de las ejecutorias en un pequeño despacho en el edificio Noga, algo que algunas fuentes judiciales consideran «un desperdicio dada la privilegiada mente del fiscal».

Sea como sea, el exconsejero de Justicia está lejos del edificio delPrado y de su anterior compañero de despacho y amigo, el fiscal anticorrupción Juan Enrique Egocheaga, uno de los encargados del Caso ERE. En la decisión de la fiscal jefe, María José Segarra, de adjudicarle su actual destino ha influido, sin duda, el papel que Llera tuvo en la desactivación del sumario de corrupción.

Pero eso ya pertenece al pasado. El otrora político tampoco tiene ya coche oficial. Cada día coge el metro para acudir al trabajo y no es raro verlo en chándal a la salida del gimnasio más exclusivo del barrio, donde se está poniendo en forma. Ahora tiene mejor aspecto que cuando estaba en política.

La última en dar ese mismo salto es Mercedes Fernández Ordóñez, que vuelve a su plaza de juez en la Audiencia Provincial de Sevilla. A partir de esta próxima semana se le podrá ver de nuevo en los tribunales a donde llega tras tres años en política. Fernández Ordóñez aterriza en la sala que enjuiciará a partir del día 13 de diciembre la trama política del Caso ERE (incluidos los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán) aunque, igual que el presidente de la sala, Pedro Izquierdo, no se acercará al sumario de corrupción. Se ocupará junto con otros magistrados del resto de asuntos comunes de esa sección.

Dicen que estaba desando volver desde que su mentor (Llera) fue sustituido por la actual consejera Rosa Aguilar y que fue ella misma quien pidió el cese en varias ocasiones hasta que, por fin se lo concedió. «La política era un paréntesis para mí», dijo.