Beltrán Pérez, en la puerta de Mercasevilla el día en que Monteseirín lo expulsó de su consejo
Beltrán Pérez, en la puerta de Mercasevilla el día en que Monteseirín lo expulsó de su consejo - Rocío Ruz

Beltrán Pérez contradice la línea del Partido Popular y entierra el caso Mercasevilla

El candidato popular, que denunció el escándalo y admite que le ha «forjado como político», lo deja ahora en manos de la Fiscalía, que trató de ocultarlo

SevillaActualizado:

Beltrán Pérez, que será el candidato del Partido Popular en las próximas elecciones municipales en Sevilla, debe casi toda su popularidad como político en la ciudad al caso Mercasevilla. Fue el hombre fuerte de Juan Ignacio Zoido en aquellos años de oposición furibunda contra el gobierno de Alfredo Sánchez Monteseirín y Antonio Rodrigo Torrijos, a quienes lograron arrinconar con una estrategia que luego se tradujo en la mayoría absoluta más rotunda que ha obtenido un partido político en la historia de Sevilla: 20 concejales.

Pérez era en aquellos tiempos el consejero de la lonja pública en representación del PP y su papel contra la corrupción fue clave en el desgaste del binomio PSOE-IU. Sin embargo, el lunes por la noche, a menos de doce horas para el comienzo del juicio por delito societario en el mercado sevillano que él tanto persiguió, ordenó sorprendentemente a sus abogados que se desistieran de la causa, una polémica decisión que Pérez defiende asegurando que no quiere politizar este fraude y que su papel ya ha terminado porque, según sus argumentos, a partir de ahora ya pueden ejercer la acusación la propia Mercasevilla, como principal afectada, y la Fiscalía.

Esto supone un cambio radical de postura por parte del candidato del PP porque desde que el caso estalló sus opiniones sobre el papel de la lonja y del Ministerio Público han sido muy críticas. Para empezar, el PSOE lo expulsó como consejero de Mercasevilla, un hecho que Beltrán Pérez denunció como «una violación de la democracia sevillana dando un paso atrás a los tiempos de Franco».

Ahora la empresa que lo destituyó alegando que utilizaba información interna para llevarla al juzgado vuelve a estar en manos socialistas tras la llegada a la Alcaldía de Juan Espadas. Y en segundo lugar, Pérez fue también muy crítico con la Fiscalía en el origen del caso y la acusó de haber guardado en un cajón la grabación de la que emanó todo el escándalo y de haber abierto diligencias de investigación sólo cuando ABC publicó su contenido. Corría el año 2009, hace casi una década. Y entonces el ahora candidato del PP era el concejal más activo del zoidismo.

De hecho, en una entrevista concedida a este periódico el 18 de abril de 2011, Pérez confesó que «yo diría que me he forjado como político en este escándalo» porque «Mercasevilla ha supuesto como si un día te meten en las Ventas con un miura de 600 kilos y sabes que o sales por la puerta grande o por la enfermería». «Frente a esos toros es donde se cuajan los toreros», reconoció. Eran tiempos en los que el hoy candidato popular se expresaba con total dureza.

En un pleno municipal le llegó a decir a Torrijos que «de la famosa foto de la mariscada ya sólo quedan por imputar a los bogavantes y las langostas» y en varias convocatorias de prensa sostuvo que «nosotros presentamos también una denuncia por delito societario y otros asociados a la gestión, como la Fundación Mercasevilla, en la que ya están imputados el señor Ponce y el señor Mellet, y en la que hay pruebas claras de actos dispositivos hechos por Torrijos».

De ser ciertas esas pruebas, el PP ya no estará en juicio para presentarlas. Tendrán que hacerlo los representantes de Mercasevilla nombrados por Juan Espadas y la Fiscalía. Porque después de diez años de «lucha contra la corrupción» y de denuncias en los juzgados para investigar un «fraude institucionalizado» en el que se detectaron comisiones ilegales, prejubilaciones falsas de afines al PSOE o incluso el pago de una conferencia con dinero negro al exjuez Baltasar Garzón, el PP ha decidido enterrar el caso. El rédito político de este escándalo ya se considera amortizado. El partido con más representantes en el Ayuntamiento se desentiende del desenlace. Y lo hace, cosas del destino, con la misma firma que propició esta historia, la de Beltrán Pérez, que prometió que nunca le taparían los ojos ni los oídos para perseguir la corrupción. Y que fue el que dijo que ante estos toros se cuajan los grandes toreros.