Joaquín celebra el gol durante el derbi
Joaquín celebra el gol durante el derbi - EFE

Betis-Sevilla (1-0): Joaquín acaba con doce años de sequía

El colegiado expulsó a Roque Mesa en el minuto 66 y catorce después marcaría el portuense

SevillaActualizado:

Llegó. Al fin para los verdiblancos. El Betis llevaba doce años sin conseguir la victoria ante el Sevilla en el Benito Villamarín, pero esta noche ha acabado con esa sequía. Y gracias, nada más y nada menos, que a su capitán. Porque Joaquín Sánchez, que salió en la segunda parte, fue quien desniveló el marcador de un partido en el que el Sevilla creó más peligro hasta que se quedó con uno menos por la expulsión de Roque Mesa. A raíz de eso, los locales, que habían sufrido, dieron un paso adelante y se lanzaron a por la victoria, la cual llegó para alegría de una afición que explotó de alegría por poder ganar al eterno rival.

La primera parte tuvo de todo. Menos gol. Y eso que el balón sí entró una vez en la portería del Sevilla. Pero vayamos por partes. El derbi comenzó exactamente igual que el de la penúltima jornada de LaLiga pasada, con un Betis lanzado a por la victoria. El dominio del balón fue verdiblanco y, aunque los de Nervión intentaron presionar arriba, no lo lograron. Así, los primeros acercamientos a la meta contraria fueron de los locales. Canales, Tello e Inui lo intentaron antes de los diez minutos. Los de Quique Setién volcaban su juego por la banda derecha, intentando aprovechar que era la más débil de los de Machín, con Arana y Sergi Gómez. Por su parte, el Sevilla tardó casi diez minutos en reaccionar, y lo hizo a través de Jesús Navas. Los visitantes se dieron cuenta de que la mejor forma para deshacerse de la presión del Betis era intentarlo con el desborde el palaciego, y así fue en dos acciones seguidas. Y a partir del cuarto de hora, el partido cambió. También como en el anterior derbi, aunque con la diferencia de que los de Heliópolis no iba por delante. El Sevilla se deshizo del dominio local y empezó a merodear el área de Pau López con una sensación de mayor peligro. De hecho, Sarabia estuvo a punto de quedarse solo delante del portero catalán en el minuto 17, pero apareció Bartra rápido al corte. Luego, casi sin tiempo para visionar otra vez la jugada, llegó la ocasión más clara para los de Nervión, con un disparo lejano de Franco Vázquez que provocó la estirada del guardameta bético. Las tornas habían cambiado y el gol parecía ahora más cerca para los visitantes, quienes volvieron a intentarlo a los veinte minutos a través de Navas y Sarabia, pero el madrileño no estuvo acertado. Y entonces el juego volvió a nivelarse algo hasta que tuvo que “aparecer” el VAR. Al Betis le estaba costando llegar al área de Vaclik, pero Guardado dejó solo a Canales, quien encaró al checo y lo batió. Pero Gil Manzano señaló fuera de juego y la tecnología la razón. Restaban cinco minutos para el final, pero todavía hubo tiempo para que ambos pudieran inaugurar, de forma legal, el marcador. Primero, el Sevilla, con una acción de Arana por la izquierda, pero su pase cruzado no fue rematado por ningún compañero. Y luego, ya en la recta final, Tello recogió un balón dentro del área para disparar a puerta y encontrarse con la pierna de Kjaer. No hubo tiempo para más.

Tras el paso por los vestuarios, el claro dominador fue el Sevilla. El Betis perdió todas sus características. No tuvo el balón, y eso le hace sufrir. Los de Pablo Machín fueron los dominadores del centro del campo y eso le sirvió para comenzar a llegar con peligro a la portería de Pau López. De hecho, nada más comenzar la segunda parte, y a través de la estrategia, Mercado pudo marcar de cabeza. Se le fue alto. Corría el minuto 47 y cinco después Navas estrelló un centro en el larguero. Comenzó el carrusel de cambio. El primero en moverse fue Quique Setién, quien dio entrada a Sanabria por Loren. Y justo después fue Machín quien retiró del terreno de juego a Franco Vázquez para meter a Gonalons. Pero no fue la pizarra lo más significativo entonces, sino la expulsión de Roque Mesa. El canario, que tenía tarjeta, llevaba todo el encuentro pasado de vueltas, y eso lo buscó Pau López. El portero, al atrapar un balón, buscó en su carrera al centrocampista, quien no se quitó, considerando el colegiado que realizaba obstrucción. Segunda amarilla y expulsión.

Como es lógico, la dinámica del encuentro cambió. El Betis se hizo con el balón y el Sevilla esperó atrás para intentar buscar una contra. Los verdiblancos movieron la pelota, pero es cierto que no tuvieron ni frescura ni verticalidad. Así que Setién volvió a mirar al banquillo para matar dos pájaros de un tiro. Dio entrada a Joaquín, que se estrenó en LaLiga, por William Carvalho, quien tenía tarjeta y estaba a una falta de irse expulsado como Roque Mesa. Surtió efecto. Y de qué manera. Porque instantes después, gracias a un gran centro de Mandi desde la derecha, el portuense apareció en el segundo palo para poner, de cabeza, el 1-0. Le tocaba reaccionar al Sevilla, y su técnico con dos cambios casi a la vez. Dio entrada en el campo tanto a Aleix Vidal como a Promes, retirando a Arana y Kjaer. El mensaje estaba claro: daba igual perder por más diferencia pero había que intentar conseguir el empate. Pero no llegó. Y eso que el cronómetro se fue hasta los 98 minutos. Apenas hubo fútbol y el 1-0 se quedó en el electrónico del Benito Villamarín.