«Bolonia no es posible a coste cero pero, de momento, lo está siendo»
DÍAZ JAPÓN El rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque, ayer junto a algunas de las autoridades presentes en el acto de apertura

«Bolonia no es posible a coste cero pero, de momento, lo está siendo»

P. GARCÍA. SEVILLA
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Fue una apertura de curso ajustada a los patrones formales ya clásicos en esta institución, aunque, en el fondo, no se trata de un nuevo año académico sin más, como se encargó de recordar ayer en su discurso inaugural el rector de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque. «Bolonia -dijo- no acaba con la puesta en marcha de los primeros grados, sino que empieza justamente en este curso».

Partiendo de esta premisa, el rector realizó un recorrido por las dificultades a las que se ha tenido que hacer frente en este proceso de adaptación, aprovechando para hacer pública una reivindicación: «Si la base que sustenta la sociedad del siglo XXI es el conocimiento, la inversión en educación superior debe entenderse siempre como una apuesta estratégica, de futuro».

Luque confesó que le sobra «fe en la bondad y necesidad de la convergencia educativa con Europa», aunque lamentó que «el camino previo no ha sido fácil ni coherente», matizando al respecto que «las principales dificultades no han sido las protestas estudiantiles o las tensiones generadas por la elaboración simultánea y precipitada de más de 30 títulos de grado». De esta manera, criticó el arranque «tan tardío y vacilante» del proceso de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), teniendo en cuenta que la declaración de Bolonia es de junio de 1999, así como «los contínuos cambios de ministros y vaivenes en la incardinación de la Educación Superior».

El rector, que no pasó por alto que «la línea informativa sobre Bolonia desde las esferas del poder político ha sido raquítica», resaltó su falta de entusiasmo en el proceso al advertir «una aportación financiera absolutamente cicatera. Bolonia no es posible a coste cero, como estamos cansados de repetir los rectores. Pero de momento lo está siendo». Joaquín Luque consideró que también ha faltado «la correspondencia de un sistema de verificación eficiente». Pese a ello, estimó que la Hispalense «es la universidad andaluza que ha realizado los mayores y más generosos esfuerzos para cumplir el compromiso de convergencia». Con todo, indicó que la «prioridad» de este curso es conseguir el reconocimiento de Campus de Excelencia Internacional, lo que serviría de impulso para completar el mapa de titulaciones adaptadas al EEES y añadir nuevos estudios como Ingeniería de Caminos o Conservación y Restauración del Patrimonio.

Convergencia económica

Concluir el desarrollo estatutario será otra de las tareas que habrá de afrontar esta Universidad con el impulso desde el Claustro de nuevos reglamentos y la revisión, «si fuera necesario», del de Estudiantes. En materia de infraestructuras, Luque hizo hincapié en que «Sevilla es nuestro campus y nuestra gran apuesta», citando, entre otros proyectos, el inicio de los trabajos del Centro de Transferencia Tecnológica en la Cartuja.

Sin perder de vista la crisis económica, abogó por «un compromiso de eficacia desde la austeridad» que no le impidió defender que «si queremos que la Universidad española sea competitiva internacionalmente debe contar con los mismos recursos que sus competidoras. La convergencia académica con Europa, que este año arrancamos, deberá pasar necesariamente por una convergencia económica», concluyó.