Sergio Ramos, Roberto Bautista y Miguel Ángel Gil
Sergio Ramos, Roberto Bautista y Miguel Ángel Gil - ABC
SICAB 2017

Caballos de pura raza, la exclusiva afición de los millonarios

Deportistas de élite, dueños de multinacionales y hasta políticos se han apuntado a la cría de ejemplares

SEVILLAActualizado:123456
  1. Sergio Ramos

    El caballo de pura raza española despierta pasiones más allá del negocio de la hípica y la cría. No es una casualidad ni una extravagancia ver entre las cuadras a deportistas, empresarios de la moda o de las telecomunicaciones que se han enamorado de estos ejemplares y han creado su propio sello.

    En esa aventura se embarcó hace cinco años el futbolista sevillano Sergio Ramos, capitán del Real Madrid. Su Yeguada SR4, que se encuentra en Bollullos de la Mitación, donde dispone de una finca de 44 hectáreas con unas modernas instalaciones donde cuenta con una veintena de ejemplares. Uno de sus sementales, Silencio de Ramos, fue campeón de Andalucía en 2016 y se hizo con el galardón de Mejor Funcionalidad en Concurso.

    El caballo de pura raza española era uno de los anhelos del futbolista de Camas, como reconoce en su página web. Según explica, «por influencia familiar y desde la infancia, el sueño de tener una ganadería propia se ve convertido en una realidad, invirtiendo recursos, ilusión, esfuerzo y rodeado por el mejor equipo de profesionales».

  2. Nahman Andic

    El fundador de la firma Mango, Nahman Andic Ermay, es otro de los grandes aficionados al caballo de pura raza española. Los cría desde hace más de veinte años en su finca Los Caballitos, situada en Vilanova i la Geltrú, que ha recibido un buen número de reconocimientos. Sin embargo, a día de hoy la mayor parte de la Yeguada Andic se encuentra en Huelva, de ahí que la estrecha relación con Andalucía y su presencia habitual en las grandes citas como la Feria de Jerez.

    El hierro del empresario de origen turco está este año de enhorabuena. Su semental Atrevido Mango ha obtenido los máximos galardones en el Concurso de Andalucía, donde ha resultado campeón absoluto de mejores movimientos adultos y en funcionalidad del concurso.

  3. Miguél Ángel Gil

    La afición por el caballo de pura raza le viene de familia a Miguel Ángel Gil, el máximo accionista del Atlético de Madrid. En la memoria de todos permanecen las imágenes de su padre Jesús Gil a lomos de Imperioso, el equino más popular de los noventa que se paseó por cada una de las cadenas de televisión.

    El empresario conserva la finca Valdeolivas que compró su familia hace más de treinta años, que da nombre al sello. Se encuentra entre Ávila y Toledo y a día de hoy dispone de casi una treintena de ejemplares, además de una camada de potros.

  4. Carlos Mouriño

    Otro directivo de un club de fútbol ha encontrado refugio en la cría. Se trata de Carlos Mouriño, presidente del Celta de Vigo, que creó su propio sello a principios del 2000 en México, su país natal. La Yeguada Villa Gely comenzó a incorporar caballos de pura raza española apenas unos años después de su inauguración.

    Se encuentra en la provincia de Campeche, en la península del Yucatán, y cuenta con unos 140 de equinos. El hierro de este mexicano es de sobra conocido en Centroamérica, donde se está considerada como la Mejor Ganadería Expositora.

  5. Patricio Slim

    Patricio Slim Domit creció viendo a su padre mover los hilos de las principales empresas tecnológicas. Se colocó a la cabeza de esa revolución que lo ha convertido en el hombre más rico del mundo. Sin embargo, su tercer hijo varón parece encontrar mucha más satisfacción en las ocupaciones del campo que en la cibernética.

    Este mexicano dirige una ganadería de toros de lidia y otra especializada en caballos de pura raza española, una afición que comparte con Carlos Slim en la finca Casco La Venta, en México DF.

    Es poco dado a los focos y en sus sucesivas visitas a Sevilla ha evitado los grandes eventos para entablar una relación directa y discreta con ganaderos de la zona.

  6. Roberto Bautista

    El tenista castellonense Roberto Bautista acaba de estrenarse como criador. Dice haber encontrado una motivación en el caballo de pura raza y aspira a que sea algo más que una afición en el futuro. Ha puesto su nombre a la yeguada, que ya cuenta con algunos ejemplares con los que empieza a competir en los concursos nacionales.