No todo es ciencia. Los enfermos necesitan amparo, algo que también compete a los profesionales sanitarios
No todo es ciencia. Los enfermos necesitan amparo, algo que también compete a los profesionales sanitarios - ABC
SEVILLA REGISTRÓ 78.000 NUEVOS CASOS DE CÁNCER

«Cada vez que me ve un médico distinto, se pone a marear papeles y me dice cosas contrarias al anterior»

Los enfermos reclaman un especialista con el que tener comunicación directa y continuada

SEVILLAActualizado:

Prevención, investigación y un trato más humano al enfermo son los tres grandes retos que tiene por delante la ofensiva contra el cáncer, una enfermedad en la que aumenta la tasa de curación, pero que sigue avanzando. No se detiene. Cada año que pasa, la incidencia y la prevalencia suben por causas que la comunidad científica no tiene claras, si bien los expertos coinciden en señalar que evitando los factores de riesgo principales y diagnosticándolo a tiempo se puede reducir más de un 30%.

Pero ¿cuántos casos aparecen nuevos cada año? ¿qué número de personas padecen la enfermedad en la actualidad? ¿cuáles son los tipos de cánceres más prevalentes?

ABC ha consultado al SAS para conocer los datos oficiales pero los esfuerzos han sido vanos ya que no dispone de este tipo de información. Es más, las cifras que tiene de la prevalencia son de 2013 y de toda Andalucía, sin pormenores por provincia y especialidad.

Sin embargo, la Asociación Española contra el Cáncer ha ofrecido un detallado informe de todo el país en el que se refleja que en la última década, esto es desde 2008 a 2017, los nuevos casos en Sevilla llegan a 77.942.

Una idea del aumento la da que en 2012 los diagnosticados fueron 7.733; en 2013, 7.848; en 2014, 7.996; en 2015, 8.150; en 2016, 8.286; y, en 2017, 8.430 cantidad que contrastan con los 7.160 registrados en 2008.

Respecto a la prevalencia, es decir, el número de personas afectadas en un momento dado (es como una foto fija) resalta que en 2008, eran 23.444 mientras que en 2017, subieron a 24.073.

Hoy, Día Mundial contra el Cáncer, el presidente de la citada asociación en Sevilla, Julio Cuesta, ha hecho una llamada a la reflexión reivindicando la complicidad de toda la sociedad porque es tarea de todos lograr que la enfermedad no siga avanzando y que se consigan más inversiones para una investigación que, según José Andrés Nogueira, del comité técnico de la Aecc debe ser traslacional, es decir, ir de lo básico a lo práctico con rentablidad.

Aunque el desafío contra el cáncer siga, la esperanza cada día que pasa es mayor pues se trata mejor y con más éxito hasta el punto de que va perdiendo el estigma de la muerte que lo ha caracterizado. Además, el futuro no es incierto pues se sabe que nuevas técnicas van a permitir el diagnóstico precoz y nuevos fármacos irán incorporándose a los tratamientos.

En este sentido «hay que destacar los dianas específicos que van a las alteraciones de las células tumorales y la Inmunoterapia que va a aumentar las propias defensas del sistema inmunológico para que defienda a las células de su mal funcionamiento causado por alteraciones genéticas dentro de las propias células. Todo es Biología Molecular y Oncología de Precisión y es lo más novedoso», dice la doctora Ana Casas, experta en la materia y afectada por un cáncer de mama.

Que se está estrechando el cerco contra el cáncer es algo en lo que están de acuerdo los expertos y los colectivos que defienden los derechos de los afectados y promueven la investigación.

Entre ellos, la Aecc que tiene como reto permanente ayudar a paliar el sufrimiento, promover la prevención y apoyar la investigación mediante ayudas a equipos que trabajan en proyectos concretos y coordinados.

Algunos de ellos se están desarrollando en el Virgen del Rocío de Sevilla y ahora acaba de conceder becas a 7 estudiantes de la Hispalense para la realización de prácticas en áreas de investigación en cáncer.

En total, la Aecc tiene comprometidos en investigación más de 30 millones de euros en diversos centros de España.

«Está demostrado —dice Cuesta— que la guerra contra el cáncer se va ganando con una primera línea de facultativos especialistas que con su capacidad diagnóstica y la aplicación de tratamiento, van consiguiendo resultados cada vez más esperanzadores. Pero las armas, los instrumentos para esa lucha se originan precisamente en los laboratorios en los que la comunidad investigadora anónima y calladamente van descubriendo los secretos y los tratamientos de la enfermedad. Todo lo que se invierta en investigación será insuficiente hasta que se logre el dominio de la enfermedad. La investigación, además, no se puede parar ni ralentizar porque es acumulativa, un resultado está siempre apoyado en el anterior. Por otra parte, la investigación en cáncer no debe quedar expuesta a vaivenes presupuestarios. Tengo que resaltar que la Asociación Española contra el Cáncer es la entidad privada que mayor presupuesto dedica a la investigación en cáncer en España y viene cada año incrementando la cantidad».

La investigación es tan importante porque la incidencia del cáncer sigue aumentando y este crecimiento va parejo al de las listas de espera pues «aunque hay establecidos unos plazos legales para cada actuación tanto para el diagnóstico como para el tratamiento, desafortunadamente, hay listas de espera», dice Julio Cuesta.

Eso pone de relieve que en esta tarea de todos la misión de la Administración es tener a punto los recursos sanitarios necesarios. «El paciente —sigue— reclama rapidez en el diagnóstico y en el tratamiento, y un mayor esfuerzo en humanizar el trato que en ocasiones deja que desear por la premura de tiempo y por no tener un especialista de referencia con el que se pueda establecer una comunicación más directa, continuada y detallada, cuya falta origina en el enfermo mayor incertidumbre y, consecuentemente, intranquilidad».

En este sentido, hay que destacar una queja que repiten mucho los enfermos como es que «cada vez me ve un médico distinto, se pone a marear los papeles de la historia, y me dice cosas contrarias a lo que me dijo el anterior».

Enfermos en paro

La prevención es otro de los retos de la Aecc. Dice Julio Cuesta que las medidas que se toman para la detección precoz son «claramente insuficientes» y añade que falta una conciencia proactiva de prevención y que «la puerta para una eficaz prevención es la Atención Primaria, por eso todos los recursos que se dediquen serán, sin duda, de coste eficaz».

Por otra parte, resalta que, cuando se logra superar el cáncer, para muchas personas los problemas no acaban. Dice que el paciente que ha superado y controlado la enfermedad es un ser especial por el ejemplo de superación que representa él mismo y por la referencia positiva que tiene para otros pacientes y sus familiares.

Julio Cuesta insiste en que hay que seguir investigando
Julio Cuesta insiste en que hay que seguir investigando - ABC

«Sin embargo, —añade Cuesta — el largo tratamiento y sus secuelas dejan a muchos pacientes curados en graves dificultades económicas. Ayudar a esas personas con asesoramiento y oportunidades laborales es un reto más con el que se enfrenta nuestra sociedad».

Hay pacientes que estaban en paro cuando enfermaron, otros que eran autónomos y dejaron de ganar dinero y muchos que no pueden trabajar por las secuelas que sufren. Y eso por no citar que las prestaciones, a veces, son escasas y que también a los supervivientes les afectan los problemas psicológicos. Los cognitivos, la ansiedad, el miedo a la recurrencia, la depresión y la fatiga son algunos de los más frecuentes.

Investigadores independientes

El jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, Luis de la Cruz Merino, habla de los avances que se están consiguiendo en la investigación y diagnóstico del cáncer.

Afirma que la investigación clínica y traslacional es una faceta del máximo interés y desarrollo en los últimos años. De hecho, «han sido numerosos los avances obtenidos recientemente, sobre todo en el campo de las terapias dirigidas, comúnmente denominada medicina personalizada, y la moderna inmunoterapia, que han permitido mejorar las expectativas de curación o de prolongación de la supervivencia de los pacientes con distintos tipos de cáncer».

El objetivo final de la inmunoterapia del cáncer es contribuir al tratamiento personalizado de la enfermedad, basado en la diferente respuesta inmunológica que genera cada tumor en cada paciente. Andalucía ha participado en numerosos ensayos clínicos y proyectos de investigación a través de los servicios de Oncología del sistema sanitario público, lo cual ha facilitado el acceso precoz de la población andaluza a innovaciones terapéuticas.

Luis de la Cruz explica los avances que se están consiguiendo
Luis de la Cruz explica los avances que se están consiguiendo - ABC

Pero aun cuando los avances son notables, «todavía se requieren esfuerzos adicionales en el ámbito de la I+D+i oncológica», señala este experto. «La posibilidad de financiar proyectos de investigación clínico-traslacional académicos, concebidos por investigadores independientes, supondría un paso más para lograr que Andalucía se convirtiese en un foco de investigación oncológica de calidad reconocido nacional e internacionalmente. En este sentido, nuestro servicio ya cuenta con dos ensayos clínicos académicos en marcha en linfomas y cáncer de mama, cuyos promotores son los grupos cooperativos de investigación GOTEL y GEICAM, respectivamente», destaca.

De la Cruz logró precisamente hace un año que lo financiaran con un millón de dólares para llevar a cabo un proyecto suyo tendente a lograr nuevos tratamientos que mejoren el pronóstico de mujeres con cáncer de mama. Además de en la investigación clínica del máximo nivel, De la Cruz comenta que han existido también grandes avances en los campos del diagnóstico, la cirugía o la radioterapia.

Recuerda que el cáncer es una enfermedad compleja, por lo que uno de los pilares básicos de una asistencia oncológica óptima es el abordaje multidisciplinar de todos los profesionales que participan, coordinados y aportando lo mejor de cada uno.

Oncología personalizada

Ana Casas, la directora general de Asociaciones de Pacientes del Colegio de Médicos de Sevilla, presidenta de la Fundación Actitud frente al Cáncer pero, sobre todo, oncóloga especialista en cáncer de mama y afectada por esta enfermedad, está doblemente implicada porque conoce el otro lado del problema.

Explica que en los últimos 10 ó 15 años estamos asistiendo a la era de la oncología personalizada de precisión en la que se integran los datos de la clínica junto con los conocimientos biológicos más actuales como genómica o proteomica metabolómica, incluso, la epigenética y la microbiótica , a través de un análisis que incluye big data.

Ana Casas dice que vamos a una oncología cada vez más efectiva ABC
Ana Casas dice que vamos a una oncología cada vez más efectiva ABC

Todo ello, según esta experta, está permitiendo ya desarrollar nuevos fármacos y estrategias terapéuticas incluyendo la información ambiental y del propio paciente.

«Vamos —explica— a una oncología cada vez más segura y efectiva, con menos efectos colaterales. Buena parte de esto ya lo estamos viendo con el desarrollo de nuevos fármacos diana específicos que actúan sobre vías intracelulares afectadas y que nos es posible conocer con el descubrimiento en los últimos años de biomarcadores específicos. Esto permite cada vez, en una mayor proporción de casos, tratar a cada paciente de forma individualizada según las propias alteraciones que presenta su tumor. Un buen ejemplo de esto son los fármacos anti-Her2 o los inhibidores de ciclinas, tipo de fármacos cada uno de ellos para grupos concretos de pacientes con cáncer de mama».

En su opinión «no debemos olvidar nunca que cada paciente es único en su enfermedad y en su manera de vivir la enfermedad. Entender al paciente, comunicarse adecuadamente, hacerse partícipe de su propia forma de vivirla son tareas que también nos competen a los profesionales sanitarios».

«Estamos en el mundo de la genómica y la biología molecular, sí, pero la enfermedad es vivida a través de un ser humano que sufre y que debe ser entendido y acompañado», termina.

Más del 30% se evitaría con prevención

«El reto que tenemos ahora es continuar mejorando la tasa de curaciones de los pacientes con cáncer y eso solo se consigue investigando». Son palabras del jefe del servicio de Oncología Médica del hospital Virgen del Rocío de Sevilla, Javier Salvador, quien sostiene que «también sabemos que más del 30% de los cánceres se evitarían con hábitos de vida saludables».

De ahí deduce que el otro desafío es disminuir la aparición de nuevos casos. Para ello dice que es fundamental la prevención y la detección precoz y en este sentido afirma que «aunque mejorables, en general, tenemos desarrollados bastante bien los procedimientos de screening y diagnóstico». No tiene datos de la incidencia del cáncer pero afirma que está aumentando en Andalucía y en el resto de España.

Javier Salvador apuesta por incidir en la prevención, que evitaría nuevos casos
Javier Salvador apuesta por incidir en la prevención, que evitaría nuevos casos - ABC

«En mujeres aumenta el cáncer de pulmón, de mama, colorrectal y de urotelio (revestimiento más interno de la vejiga). En hombres, el de próstata y colorrectal. En ambos sexos sigue aumentando el melanoma. La mayoría de estos tumores se debe en gran parte a hábitos de vida poco saludables».

En cuanto a las listas de espera asegura que un paciente diagnosticado de cáncer hoy día tiene asegurado una atención en plazos adecuados y sobre la Unidad de Paliativos declara que «está bien dimensionada y con atención organizada».

Salvador insiste en que la investigación es lo único que hace mejorar la cifra de curación del cáncer y agrega que si nos parásemos ahora en este aspecto, los resultados siempre serían los actuales. «Uno de los cánceres que más se curan es el de mama, y en gran parte se debe a que es de los tumores que históricamente más se ha investigado», termina.