El parque temático de Sevilla continúa esperando un apoyo de las administraciones que no acaba de llegar. Archivo

Las Cajas sevillanas condicionan su apoyo a Isla Mágica a la implicación de las administraciones

La intención de Unicaja de no seguir invirtiendo en Isla Mágica ha suscitado la reacción un tanto adversa de las Cajas sevillanas que, en un principio, estarían llamadas a asumir, en exclusiva, el liderazgo accionarial del parque temático de Sevilla. Así, El Monte y Caja San Fernando se muestran reacias a suscribir una nueva ampliación de capital y exigen una mayor implicación de las administraciones.

SEVILLA. Elena Benítez Alonso
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Las Cajas sevillanas no parecen estar dispuestas a asumir el compromiso de la nueva ampliación de capital que requiere el parque temático de Sevilla en las condiciones actuales, en las que -casi un año y medio después de que, junto con la malagueña Unicaja, sacasen de su crisis a Isla Mágica mediante una inyección económica superior a los 1.600 millones de pesetas- aún hay administraciones que no han materializado su compromiso con el complejo de ocio. El problema podría sintetizarse en una idea: las Cajas, que siempre han tenido clara su posición de apoyo a Isla Mágica, no están dispuestas a seguir aportando capital para que las administraciones -que siguen inhibiéndose al respecto-, así como otros acreedores -entre los que figuran las entidades bancarias adeudadas-, se lleven el dinero.

En este sentido, Unicaja ya ha manifestado -como ayer informó ABC- su intención de no seguir apoyando económicamente al parque temático de Sevilla, lo que redundaría en una clara situación minoritaria en el accionariado del complejo de ocio. Ante esta situación, las Cajas sevillanas -que, junto con la malagueña, se hicieron hace año y medio con casi el 73 por ciento de la sociedad gestora de Isla Mágica- estaban llamadas, en un principio, a asumir el liderazgo en exclusiva, incrementado su actual porcentaje accionarial en el parque temático -en torno al 24,2 por ciento en cada caso-, mediante un aumento de su participación económica en la próxima ampliación de capital de la sociedad.

SUSPENSIÓN DE PAGOS

Sin embargo, según ha podido saber ABC, las Cajas sevillanas no parecen tener tan clara la aceptación de este nuevo papel de protagonista, ni siquiera la suscripción, en sus actuales proporciones, de la próxima ampliación de capital prevista, estimada en unos 2.000 millones de pesetas. La razón: a pesar de su interés por apoyar al parque temático, no resulta muy razonable continuar poniendo dinero cuando, lejos de esperarse beneficios, lo que se sigue augurando son pérdidas, además de presuponerse que los recursos económicos aportados por las Cajas pueden acabar en manos de administraciones adeudadas por Isla Mágica que -en vez de cumplir el compromiso de una renegociación ventajosa para el parque, tal y como se acordó hace ya año y medio- pueden terminar quedándose con el capital aportado por las Cajas, en concepto de cobro de antiguas deudas.

Es el caso de Cartuja 93, sociedad en la que están presentes Junta, Estado, Ayuntamiento y Diputación. Esta entidad, gestora del complejo que hoy se asienta en el que fuera recinto de la Expo, aún no ha formalizado su compromiso de apoyo económico a Isla Mágica. Uno de los aspectos esenciales consistiría en la refinanciación del canon anual, cifrado en unos 130 millones de pesetas, que Isla Mágica no abona desde el 97.

Junto con ésta, el parque temático también afronta otras deudas que las Cajas sevillanas ven como un importante obstáculo que solventar: la no menos relevante renegociación de los casi 6.000 millones que Isla Mágica adeuda a las entidades bancarias en su día concesoras de préstamos sindicados. Tampoco hay que dejar atrás el cobro de la deuda que, en torno a los 2.000 millones, siguen reclamando antiguos accionistas mayoritarios, los del «núcleo duro» liderado por Ogden, Aldeasa y Acciona.

Toda esta situación ha llevado a las Cajas sevillanas a exigir, como condición «sine qua non» de continuidad, una mayor implicación de las administraciones en el parque temático. Así, si bien ambas entidades financieras comparten su negativa a continuar aportando dinero en las actuales condiciones, lo hacen con distintos matices.

El Monte, por ejemplo, a pesar de no haber adoptado una decisión oficial, sí tiene muy clara su postura de no acudir a una próxima ampliación de capital. Como alternativa, ahora que los activos de la sociedad Isla Mágica aún cuentan con un valor superior al de las deudas, se plantea la suspensión de pagos. La Caja sevillana estaría, incluso, dispuesta a ceder sus acciones en el parque temático al Ayuntamiento o a otras administraciones, para que éstas asuman así un mayor compromiso económico con Isla Mágica, en la línea de lo que sucede en el resto de los parques temáticos españoles.

UN EXPERTO OPERADOR DE SOCIO

La fórmula de la suspensión de pagos implicaría, no obstante, un riesgo de desaparición del complejo de ocio, en el caso de que sus acreedores pudieran hacerse con el accionariado de la sociedad y optasen por desprenderse del parque temático.

Otra posibilidad es, sin embargo, que hubiese otros accionistas dispuestos a poner el dinero necesario para suscribir la ampliación de capital, aun en el caso de que las Cajas no acudiesen. Desde la de San Fernando, por ejemplo -que tampoco ha estudiado de forma oficial la situación-, se contempla la alternativa de dar entrada a un nuevo socio, que sería un operador, nacional o extranjero, pero con sobrada experiencia en la gestión de parques temáticos. Eso sí, en vista de lo ocurrido en etapas anteriores, su participación accionarial debería ser minoritaria.

UNICAJA PIDE UN PLAN DE VIABILIDAD

Fuentes de Unicaja admitieron ayer que, como ha informado ABC, la entidad malagueña no está interesada en acudir a una nueva ampliación de capital en los mismos términos que hace año y medio, aunque resaltaron que Unicaja continuaría invirtiendo de forma activa en el parque si se modifican las condiciones actuales y se aborda un plan de viabilidad.

Unicaja considera, según fuentes de la propia entidad, que el parque puede ser viable, pero con estrategias diferentes a las que se están barajando. En este sentido, reclama un plan estratégico, actualizado y con perspectivas para los próximos años, que sea capaz de adecuar las inversiones y los gastos en función de la realidad del parque de hoy.

Desde Unicaja se asegura además que se viene planteando esta necesidad desde el año pasado ante el Consejo de Administración del parque, pero que, a la fecha, aún no ha habido respuesta. De no afrontar estos cambios, Unicaja -que considera el turismo andaluz un sector estratégico- no seguirá invirtiendo en Isla Mágica.