Montserrat Caballé cantando en el Altar del Jubileo de la Catedral de Sevilla - Alejandro Espadero

Así le cantó Montserrat Caballé a Sevilla junto a Miguel Bosé y su hija

La soprano dio numerosos recitales de ópera en Sevilla. Lo más recordado, su actuación en el Altar del Jubileo de la Catedral

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Agotada, con 72 años a sus espaldas, llevaba meses retirada de los escenarios por una dolencia respiratoria. Pero aquel 23 de mayo del año 2000 tenía una cita ineludible en la Catedral de Sevilla para inaugurar el II Festival de Ópera por Barrios que organizaba el Ayuntamiento. Montserrat Caballé dio un recital a beneficio del nuevo asilo de las Hermanitas de los Pobres que fue uno de los más mediáticos que se recuerdan en la capital hispalense. La Caballé se presentó en el Altar del Jubileo de Laureano de Pina, con veinte medios acreditados, prometiendo recuperar la ópera «María de Padilla» de Donizzetti, con el permiso del siempre celoso Cabildo Catedral. Resultó un tremendo éxito.

Regresó en 2002, en 2006 y, últimamente, en 2011, cuando ofreció otro recital lírico a beneficio de Nuevo Futuro en el Teatro de la Maestranza, que contó con la presencia de personalidades como la duquesa de Alba. La gran diva española apareció en muletas, con su hija Montserrat Martí, y pese a su edad emocionó a un público que abarrotaba el teatro.

Fue su última actuación en la capital hispalense, una ciudad que visitó en numerosas ocasiones en los años noventa y a la que dedicó una emocionante interpretación de «Sevilla», junto a su autor Miguel Bosé y su hija. Montserrat Caballé se atrevió a versionar el mítico tema de Bosé en el programa «Séptimo de caballería», en 1998, en El Álamo (Madrid).

Montserrat Caballé en el recital en la Catedral de Sevilla
Montserrat Caballé en el recital en la Catedral de Sevilla - Alejandro Espadero

Este sábado, una de las más grandes artistas que ha dado el panorama musical en España ha fallecido a los 85 años. Lo fue todo para la ópera y se ha ido habiendo cumplido uno de sus mayores anhelos. La providencia quiso que aquel recital en el año 2000 no pudiera celebrarse en el Monasterio de San Jerónimo, como estaba previsto. Hubo que llevarlo a la Catedral. Y, en la rueda de prensa previa al concierto en el Altar del Jubileo, la Caballé dijo: «Ha sido el sueño de toda mi vida. No sé cómo sonará, dicen que bien». Quienes abarrotaron la Seo dieron fe de ello y la crónica de Ramón María Serrera en ABC, también: «La visibilidad resultaba óptima y la acústica espléndida a pesar de la amplificación electrónica, bien ecualizada y balanceada, y sin molestas superposiciones de ondas sonoras».