La ingeniera industrial Carmen Baena Sánchez ha sido elegida como una de las Top 100 Mujeres Líderes de España
La ingeniera industrial Carmen Baena Sánchez ha sido elegida como una de las Top 100 Mujeres Líderes de España - PEPE ORTEGA
SEVILLA

Carmen Baena, Top 100 Mujeres Líderes: «Las pymes que no innoven están abocadas a desaparecer»

Esta ingenieraq industrial sevillana es una de las mayores expertas españolas en innovación y gestión del valor

SEVILLA Actualizado: Guardar
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En 2017, la ingeniera industrial Carmen Baena Sánchez (Sevilla, 1971) fue incluida en el Top 100 Mujeres Líderes de España en la categoría de «experta y pensadora». Tras más de 20 años como responsable de Innovación en el Instituto Andaluz de Tecnología y seis como presidenta de la Asociación Europea de Gestión del Valor, García Baena es hoy consultora independiente en empresas como Clever Global, que cotiza en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Además, esta sevillana es uno de las diez personas que cuentan en España con la certificación de mayor nivel dentro del sistema europeo como formadora en gestión del valor (TVM, Trainer in Value Management).

¿Por qué se especializó en innovación?

Porque después de tanta máquina hidráulica, fluidos.... alguien me habló de innovación, trabajo en equipo y creatividad... y aquello me encantó. Mi proyecto fin de carrera fue sobre la gestión del valor aplicado a temas medioambientales, por lo que fue muy novedoso hace veinte años. El tema de la innovación me enganchó y hasta ahora.

¿Qué significa innovar y para qué sirve?

Hay muchas definiciones, pero la que más me gusta es la de COTEC que dice que la innovación es cualquier cambio, no solo tecnológico, basado en conocimiento, no solo científico, que genera valor, no sólo económico. ¿Para qué es necesario? Para ser más competitivos porque una organización innovadora se adapta al cambio y sobrevive. Durante mucho tiempo la innovación fue lo que marcaba la diferencia entre unas empresas y otras pero hoy en día las empresas que no innoven tendrán pocas posibilidades de sobrevivir.

Darwin dijo hace 150 año que los organismos que no aprenden, cooperan, se adaptan e improvisan y prosperan, desaparecen. ¿Inventó ya él el concepto de innovación para no morir?

Innovación ha existido siempre. Debe aplicarse a todo: a las empresas y los profesionales. La diferencia ahora es que los cambios son muy rápidos y hay que tener una capacidad de adaptación aún mayor.

¿La capacidad de innovación se pierde con la edad?

Bueno, yo he visto a personas de 30 años que son viejos mentales y a personas de 80 que tienen una mentalidad joven. Al final, la innovación y la capacidad de adaptación es una cuestión de actitud. Lo que sí es cierto es que con la edad las personas tienen tendencia a acomodarse, empiezan a tener más cargas y más miedo porque saben lo que puede pasar si las cosas van mal.

¿Innovar en una empresa es caro?

No tiene por qué, aunque es verdad que para innovar hay que invertir. Cuando hablamos de innovación la tendencia natural es pensar en innovación tecnológica, pero hay una innovación de procesos, en la forma de producción, de vender... que no tiene por qué ser caro. Hay que considerar la innovación como una inversión y no como un gasto.

En España se puede deducir fiscalmente hasta un 42% de la inversión realizada en I+D y un 12% de la inversión realizada en Innovación Tecnológica. A pesar de ello, seguimos invirtiendo menos que la media europea.

Es verdad que tenemos un buen régimen de ayudas fiscales a la innovación que muchas empresas no conocen, y que no ha sido suficiente para impulsar la inversión privada en I+D al nivel que debería.

¿Cuánto deberíamos gastar para estar al nivel de Alemania o Francia?

Europa de media gastó en 2016 un 2,03%, pero países como Alemania o Suecia llegaron al 2,94 y 3,25%, respectivamente. Lo que hay que tener claro es que los países más ricos no invierten más en I + D + i porque sean ricos, sino que son más ricos porque invierten más en innovación. Aunque el gasto en I+D aumentó en 2015 en España un 2,7% con respecto al año anterior, ese gasto en relación con el PIB siguió retrocediendo hasta situarse en niveles de 2006. En otras palabras, que el gasto en I + D crece a menor ritmo que nuestra economía.

En Andalucía hay 537.253 empresas y el 99,9% son pymes, con plantillas de 0 a 9 trabajadores, cuyo objetivo primero es sobrevivir tras el tsunami de la crisis.

Si están preocupadas en sobrevivir deberían estar preocupadas también en innovar y adaptarse a los cambios del entorno, a los cambios de las necesidades de sus clientes... Las pymes que no innovan están abocadas a desaparecer. La innovación no es una cuestión del tamaño de la empresa, sino de cultura. Para innovar son claves las personas y la tecnología. Yo conozco empresas muy pequeñas y muy innovadoras. Las pymes tienen ventajas frente a las grandes empresas a la hora de innovar porque éstas tienen grandes recursos pero las pequeñas son más ágiles.

¿Los experimentos en innovación hay que hacerlos con gaseosa?

Si eso significa hacerlo de manera controlada, creo que sí. La innovación no tiene por qué llevarse por delante la empresa. Es importante hacer bien la innovación, usando bien tus recursos para obtener buenos resultados. Cuando una empresa se plantea innovar y no sabe cómo, yo les aconsejo que cojan un ámbito de actuación limitada, que no requiera una gran inversión pero que los resultados sean visibles y sirvan de motivación.

Ha sido presidenta de la Asociación Europea de Gestión del Valor ¿Qué cosas no ha puesto aún en valor Sevilla a la hora de venderse?

Pues la capacidad de innovación de las empresas y los profesionales. Sevilla tiene una buena imagen en determinados ámbitos, pero podría tenerla mejor, sobre todo entre empresas y profesionales relacionados con la tecnología.

¿En qué porcentaje se redujo la inversión pública y privada en innovación en Sevilla, Andalucía y España durante la crisis?

Se ha notado mucho la caída de la inversión en I + D, sobre todo porque nosotros estábamos en un proceso de convergencia con el resto de Europa. Cuando llega la crisis nosotros nos frenamos pero los otros siguen invirtiendo, con lo que la brecha aumenta. Mientras que en el resto de la UE invierte hoy un 25% más en I+D que antes del inicio de la crisis económica, nuestra economía invierte un 10% menos. En España la inversión pública en I+D sobre el PIB ha sido en 2016 del 1, 9%, siendo la media de la UE del 2,7%.

¿La Administración pública se cree la importancia que tiene la innovación en el crecimiento de un país?

Se lo cree pero no suficientemente.

Desde 2013 hasta 2017 la Junta no ha convocado públicamente ayudas para incentivar la innovación en la empresa.

Entiendo que cuando los recursos son escasos hay que priorizar unas cosas con respecto a otras, pero desde mi punto de vista la inversión en innovación es esencial para el futuro de un país, y el tiempo y los recursos que se pierden son difíciles de recuperar. Al menos se han coordinado los planes estratégicos a nivel nacional, regional y europea. Eso, que parece lógico, no ha ocurrido siempre.

Usted fue directora de innovación del Instituto Andaluz de Tecnología, que finalmente presentó concurso de acreedores ¿Qué falló? ¿Se debió a los impagos de la Junta?

El impago de la Junta fue un elemento más pero hubo factores internos y externos. Una de esas causas fue que el entorno cambió y la crisis hizo caer el mercado público y privado.