Estudiantes durante un examen de Selectividad
Estudiantes durante un examen de Selectividad - Rocío Rus
Universidad

Casi 5.000 estudiantes no consiguen estudiar la carrera que quieren en Sevilla

El 66 por ciento logra plaza en el grado pedido en primera opcion en la Hispalense; en la Pablo Olavide el porcentaje sube hasta el 75 por ciento

Sevilla Actualizado: Guardar
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Estudiar la carrera elegida en Sevilla es algo cada vez más difícil porque las notas de corte de algunos grados hacen que entrar en determinadas titulaciones sólo les sea posible a los estudiantes con las notas más altas de la Selectividad. Este año, según la Universidad de Sevilla, el 66,10 por ciento de los estudiantes de nuevo ingreso han logrado plaza en la carrera que solicitaron en primera opción. O lo que es lo mimo que casi el 34 por ciento de esos jóvenes no podrá estudiar lo que quiere.

Es una cifra que pone de manifiesto que de entre los 12.354 nuevos estudiantes que el próximo curso entraran en las aulas de la Hispalensa para estudiar una carrera, más de 4.200 no lograrán entrar en la titulación que habían elegido y para la que habían presentado la solicitud.

Es, además, una cifra a la que hay que sumar la de los estudiantes de la Pablo de Olavide, donde tampoco lo tienen tan fácil. Este año, según los datos de la propia UPO, han logrado entrar en la primera opción elegida un 75 por ciento lo que supone que hay un 25 por ciento que tampoco lo ha logrado. Si se tiene en cuenta que este curso entrarán en la UPO un total de 2.607 estudiantes, eso significa que más de 1.900 han logrado entrar frente a 700 que no pudieron. En cualquier caso en la UPO tienen todavía unas 72 plazas vacantes.

Otras opciones

Eso supone que cerca de 5.000 estudiantes en Sevilla no podrán estudiar la carrera que desean y tendrán que conformarse con elegir otras titulaciones que pidieron como segunda o tercera opción. Porque, aunque el Distrito Único Andaluz, hace hasta cuatro adjudicaciones, las notas de corte que salen a la primera sólo suelen bajar unas pocas décimas. Lo que supone que las carreras con notas más altas siguen poniéndoselo muy difícil para el acceso a los estudiantes.

Es algo, además, que no ha cambiado en los últimos años. Si acaso se ha mantenido estable o ha ido a peor En la Universidad de Sevilla, en el curso anterior, logró entrar en la primera carrera elegida el 68 por ciento de los estudiantes, lo que supone que se ha puesto un poquito más difícil, mientras que en la UPOel porcentaje ha aumentado con respecto al 61 por ciento que entró en la primera opción sólo un año antes.

De esta forma, los que no lo logran se debaten, normalmente, entre dos opciones.Los hay que cambian su elección y se matriculan en alguna de las titulaciones para las que sí tienen nota intentando, en la mayoría de los casos, que sea similar o esté relacionada con su elección inicial.

Y también hay un grupo de estudiantes que no se da por vencido y vuelve a intentarlo de nuevo. Algunos se quedan todo el año preparando las pruebas de acceso a la universidad en busca de más suerte. Y luego está un grupo reducido que decide marcharse a estudiar a una privada, ya sea en Sevilla o fuera. Una opción que sólo eligen aquellos que pueden pagar el coste de una de estas instituciones.

En cualquier caso, el panorama se repite año tras año con un puñado de titulaciones con notas muy difíciles de alcanzar. La élite de estas carreras vuelve a ser el doble grado de Física y Matemáticas, Biomedicina, Medicina, el doble grado de Fisioterapia y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Ingeniería Aeroespacial o Ingeniería Informática y de Diseño Industrial.

Plazas limitadas

Pero ¿por qué exigen esas carreras notas tan altas? Simplemente porque las plazas son limitadas y en algunos casos muy pocas. Por ejemplo, el doble de Física y Matemáticas sólo ofrece 20 plazas en Sevilla , el de Biomedicina 50, Medicina 291. En cuanto a la doble de Fisioterapia sólo tiene 11 plazas. En Ingenería Aeroespacial son 130 plazas.

Con esa situación no es de extrañar que muchos estudiantes, algunos de los cuales dan su testimonio en estas páginas, consideren «frustrante» que tengan que jugársela en tres días de examen después de dos año de Bachillerato estudiando.Así es el sistema universitario.