El caso Metrocentro

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POR M. D. A.

El consejo de administración de Tussam adjudicó el 19 de marzo de 2007 a CAF cinco unidades móviles para la puesta en servicio del tranvía a pesar de que esta empresa no tenía desarrollado el sistema que permitiría uno de los objetivos del proyecto, que el Metrocentro pasara por la Avenida sin catenarias. El propio Ayuntamiento aseguró en su día que, entre otras razones, se optó por adjudicar el material móvil del tranvía a CAF y no a la otra empresa que había optado al concurso -Alstom, que ya tenía desarrollado el sistema- porque la empresa tenía una factoría en Jaén y había que darle la oportunidad de desarrollar la tecnología que permitiría que el tranvía circulara sin cables. Se daba la circunstancia además de que CAF, como integrante de la concesionaria Metro de Sevilla, suministraba también las unidades móviles a éste. El retraso de la obra, que debía culminarse en 2006, facilitaba además que los trenes del Metro se pudieran utilizar como unidades móviles provisionales para la entrada en servicio del tranvía, que se hizo realidad en octubre de 2007, apenas seis meses después de la adjudicación del material móvil del Metrocentro; de otra forma habría tenido que esperar varios meses más a que terminara su construcción.

La adjudicación se produjo por un importe de 20,9 millones de euros que en principio se dijo incluía tanto el alquiler de las cinco unidades móviles que se pondrían en marcha hasta que se tuviera desarrollado el sistema sin catenarias como las que circularían una vez que se contara con el mismo. Sin embargo, hace unos meses se supo -ver ABC 13 de septiembre de 2008-, que en realidad el Ayuntamiento suscribió con CAF dos contratos: uno para el alquiler de las unidades móviles provisionales y otro para la compra de éstas. Esto hace que, como CAF no tiene desarrollado aún el sistema sin catenarias el Ayuntamiento sigue pagando por el alquiler de los coches hasta contar con los trenes definitivos.