El celador de Valme, a su entrada a los juzgados de Sevilla - Juan José Úbeda
Accidente hospital

El celador del Valme afirma que intentó abrir la puerta del ascensor con sus manos poco antes del accidente

El trabajador que acompañaba a Rocío Cortés sale llorando tras prestar declaración como investigado ante la juez

SevillaActualizado:

Con los ojos vidriosos por las lágrimas ha salido esta mañana del juzgado el celador del hospital de Valme, que acompañaba a Rocío Cortés cuando se produjo el fatal accidente en el ascensor que sesgó la vida de la joven madre, que acababa de dar a luz.

Durante una hora aproximadamente ha estado ante la juez de Instrucción n º 1 de Sevilla, quien le ha tomado declaración en calidad de investigado. El letrado de la familia de la fallecida, José María Núñez, ha aclarado que tanto ellos como el resto de abogados personados en el procedimiento habían pedido su comparecencia como testigo. Sin embargo, fue el fiscal quien pidió que lo hiciera como investigado para dotar de mayores garantías su declaración, al tener que hacerlo con abogado.

El trabajador se ha ceñido a la declaración que ya prestó ante la Policía, según el letrado de la familia de Rocío. En ella relató que el 20 de agosto del año pasado trasladaba a planta a la joven, que había alumbrado a una niña por cesárea, y la introdujo en el ascensor. Cuando ambos estaban dentro y las puertas cerradas, comprobó que el elevador no funcionaba después de que pulsara el botón del piso al que querían subir y llamó a la centralita.

«Él asegura que estuvo unos cinco minutos dentro hasta que las puertas volvieron abrirse. En ese momento salió y cuando estaba sacando la camilla, las puertas se cerraron rápidamente y el ascensor ascendió». El abogado que ejerce la acusación particular no ha querido entrar en más detalles para preservar su estrategia procesal; si bien ha subrayado que «ese lapso de tiempo no coincide con el cruce de llamadas» que hizo el ascensorista con la centralita, «pero que es un detalle intrascendente» para la línea que mantienen en este procedimiento porque «la percepción del tiempo es muy subjetiva».

Cuando entró con la camilla y se cerraron las puertas «vio que no estaba bien cerrada la parte de abajo y trató de abrir». Al ver que el ascensor seguía sin funcionar, llamó a la central, ha relatado ante la juez

Sí ha sido más concreto en sus manifestaciones, el abogado que defiende al principal investigado en este caso, el ascensorista, al que señala la Policía como sospechoso en su informe pericial. Los agentes consideran que no hay prueba de lo que hizo este operario en los tres minutos que transcurrieron entre el aviso que dio el celador y cuando se produjo el accidente, según consta en el atestado entregado a la juez hace un año.

El abogado Simón Fernández ha explicado que el celador trató de abrir la puerta del ascensor con sus manos cuando estaban dentro. «Había visto que no estaba bien cerrada la puerta por la parte de abajo», después fue cuando llamó a la centralita. En la declaración dice que en varias ocasiones se abrieron y cerraron las puertas -tanto la anterior por la que habían accedido a la plataforma como la posterior que estaba a los pies de la camilla- hasta que finalmente se abrió la que habían usado y decidió salir y fue cuando se produjo el accidente.

Sin protocolo para saber actuar

El celador no recibió ninguna indicación al avisar de la emergencia ni tampoco había sido instruido para cómo actuar en caso de fallo del ascensor mientras traslada a los enfermos según ha declarado este jueves. En ese sentido, la juez ha solicitado al hospital si existe algún protocolo en este sentido.

La evolución del caso está pendiente de las conclusiones del informe pericial solicitado por la juez y del estudio del disco duro del ascensor, ya que los datos que debieron grabarse durante el accidente fueron borrados y se desconoce aún «si ese borrado fue accidental o intencionado», señala el abogado de la familia Cortés.