Imagen de archivo de César Pelli, en la fundación Cajasol durante la proyectación de su obra
Imagen de archivo de César Pelli, en la fundación Cajasol durante la proyectación de su obra - Nieves Sanz

César Pelli, un referente del sector antes de la Torre Sevilla

El legado del arquitecto fallecido deja obras en casi todos los continentes

SEVILLA Actualizado: Guardar
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Cuando el proyecto de César Pelli (Tucumán, Argentina, 1926) resultó vencedor del concurso presentado por Puerto Triana, empresa propiedad de Cajasol -que se había fundado unos meses antes tras la fusión de El Monte y San Fernando- en el año 2006, el arquitecto argentino ya era reconocido a nivel mundial por haber firmado varios de los rascacielos más importantes del planeta.

De entre todos los proyectos presentados, la oferta de César Pelli recogía el rascacielos menos alto de todos. Hasta el momento de su construcción, en Sevilla existía una norma no escrita de que ningún edificio debía superar la altura de la Giralda. Este hecho dotó de polémica durante todos estos años a la que posteriormente fue conocida como la «Torre Sevilla». El por entonces alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, indicó que «Sevilla no necesita un rascacielos para ser moderna, pero tampoco necesita impedir que se haga un rascacielos para conservar su esencia. Esos elementos no se deben contraponer, pues Sevilla tiene capacidad y ambición suficientes para combinar tradición y modernidad».

La carrera de Pelli estuvo marcada por no haber sido profeta en su tierra y tener que buscarse hueco fuera de las fronteras argentinas. Formó un importante equipo de trabajo junto a su mujer, la arquitecta y paisajista Diana Balmori, nacida en Gijón pero criada en Argentina, a la que había conocido en su juventud y con quien compartió estudios.

El primer gran proyecto de ambos fue pasados los diez años de haberse colegiado: ampliaron el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA). Durante un tiempo aparcó su estudio de arquitectura para ejercer como decano de la Universidad de Yale, aunque tuvo que dejarlo en 1984 para levantar la sede de Goldman Sachs, el rascacielos más alto de Nueva Jersey. Cuatro años después de aquello diseñó el jardín de invierno (Brookfield Place) del World Financial Center, que se vio afectado por el ataque del 11-S.

Antes de ganar el concurso de la Torre Sevilla, César Pelli había diseñado la construcción de la Torre de Cristal de Madrid, y posteriormente hizo la Torre Iberdrola y la transformación urbanística de Abandoibarra de Bilbao.

Su carrera fue reconocida con más de 300 premios de excelencia en diseño. Destacando los conseguidos por la construcción de las Torres Petronas, que con sus 88 plantas y 455 metros de altura ostentaron el título de edificios más altos del mundo desde 1998 hasta 2003. También recibió la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos en 1995, por su distinguida trayectoria.

Zoido y Pelli

Juan Ignacio Zoido lanzó un mensaje de duelo en las redes sociales por la pérdida del diseñador: «Un referente de la arquitectura, innovador y controvertido, que deja un legado indudable. Descanse en paz César Pelli».

El alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, destacó el «gran legado» de César Pelli, arquitecto argentino fallecido este viernes a los 92 años, y que fue «autor de parte de la transformación de nuestra ciudad».