José C.M., alías «Cheíto» es el jefe de una banda dedicada al robo de coches, viviendas y comercios
José C.M., alías «Cheíto» es el jefe de una banda dedicada al robo de coches, viviendas y comercios - ABC
Seguridad

Cheíto, un criminal con un historial al alcance de muy pocos delincuentes

Cuenta a sus 29 años con 134 detenciones a sus espaldas a manos de los agentes de la Policia Nacional y la Guardia Civil, lo que supone una cada 27 días desde que cumplió la mayoría de edad

SevillaActualizado:

En el caso de José C.M., alias "Cheíto", cabe resaltar que, con tan sólo veintinueve años, cuenta con más de cien reseñas policiales, lo que a tenor de la experiencia que atesora esta Instrucción -de la Policía Nacional-, está al alcance de muy pocos delicuentes».

Así, de manera tan expresiva, lo recoge la Policía Nacional en el informe realizado con motivo de la última detención del Cheíto y otro miembro de su banda el pasado 11 de agosto en las Tres Mil Viviendas tras una peligrosa persecución desde la barriada nazarena de Montequinto. Fue descubierto cuando venían de robar en una vivienda de Dos Hermanas. El líder de la banda ingresó en prisión pero no por estos hechos, sino por todo lo que tiene pendiente.

Nacido en noviembre de 1989, Cheíto, miembro del clan gitano de origen húngaro de los Mikailovich, presenta un currículum delictivo con unos números que infundan verdadero miedo. Ha sido detenido por agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en un total de 134 ocasiones, lo que supone una cada 27 días si tomamos como referencia cuando cumplió la mayoría de edad.

Con anterioridad, este violento atracador fue apresado el 18 de septiembre de 2018 tras otra peligrosa persecución que acabó en Los Remedios y fue puesto en libertad en noviembre, tres días después de que otro juzgado ordenara su ingreso en prisión para que empezara a cumplir condena.

Desde el año 2011, cuando fue juzgado por primera vez, acumula un total de 16 condenas y trece requisitorias judiciales, tres de ellas son órdenes de búsqueda, detención e ingreso en prisión en virtud de los tres fallos judiciales de sendos juzgados penales que lo condenan, con penas de hasta tres años y medio de prisión.

Desprecio a la vida de los agentes y del resto de los ciudadanos

Precisamente por este motivo fue enviado a prisión por el Juzgado de Instrucción número cuatro de Dos Hermanas el pasado 14 de agosto. Lo sorprendente es que a pesar de estas más que evidentes pruebas de su historial delictivo, Cheíto vivía en la calle con pasos esporádicos y breves por la cárcel. Y ya tiene nuevas citas con el banquillo de los acusados, donde tendrá que volver a sentarse en octubre de este año y en junio de 2020, en ambos casos en juzgados de lo Penal de Sevilla.

En su trayectoria delictiva, Cheíto se ha especializado en el robo de coches, principalmente Seat León y BMW, con el propósito de usarlos para empotrarlos contra escaparates de establecimientos comerciales, el conocido método del alunizaje. Sus preferidos: tiendas de móviles y de ropa y material deportivo, perfumerías y ópticas.

Las viviendas también suelen ser objetivos de la banda de Cheíto, donde priorizan las joyas, relojes, televisores, ordenadores, dinero y otros efectos de valor. ¿Y qué hacen con este material? Le dan salida a través de peristas, personas que se dedican a la compra y venta de objetos robados.

Todo lo contado hasta aquí permite tener una visión de la continua actividad delictiva de José C.M., que presenta una forma de actuar peligrosa y caracterizada por el «total desprecio» a la vida de los agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que actúan contra su proceder, así como por el resto de ciudadanos. No en vano es habitual su resistencia cuando es detenido y sus intentos de embestir los coches patrullas y a agentes durante sus huidas de la acción policial.

Las peligrosas manos de Cheíto y sus adláteres no sólo llegan a la capital, sino que actúan por toda la provincia y otras poblaciones de Andalucía, llegando incluso a tierras extremeñas.

José C.M. es el jefe de un grupo criminal «más o menos estable», según los informes policiales a los que ha tenido acceso este periódico. Cheíto, delincuente sobradamente conocido policial y socialmente, por su presencia constante en los medios por sus fechorías, tiene dotes de liderazgo y desempeña principalmente el rol de conductor de los vehículos robados y usados para los alunizajes.

Riesgo al volante

Se muestra como un habilidoso y temerario conductor que no duda en emprender su huida cuando es detectado por las fuerzas policiales, así como de embestir a sus vehículos, con un total desprecio hacia los agentes y resto de ciudadanos. Esto, en alguna ocasión, ha frustrado su detención.

La última vez que se sentó delante de una juez en Dos Hermanas se le imputaba hasta nueve hechos de distinta naturaleza, lo que confirma un perfil contumaz y violento. En los últimos meses ha permanecido oculto para evitar caer en manos policiales y judiciales, haciendo caso omiso a los diez requerimientos de personación en los juzgados. En su empeño de eludir la acción policial y judicial, suele usar varios nombres.

Antecedentes, condenas y detenciones en números exagerados marcan la trayectoria vital de Cheíto, donde por contra no se puede encontrar ni un día cotizado en la Seguridad Social, pues carece de actividad laboral, haciendo de la delicuencia su «modus vivendi» y a través de la cual obtiene grandes beneficios para cubrir sus necesidades y sufragar sus adicciones.

Pero no sólo robos en comercios, viviendas y coches ilustran el perfil delictivo de José C.M., sino que también es habitual leer atentado contra la autoridad, contra la seguridad vial, tenencia de armas o drogas. Pero llama la atención un delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar llevado por un Juzgado de Violencia sobre la Mujer y unos hechos vinculados con un homicidio y una detención ilegal.